Desmitificando el skroll
Se denomina «skroll infinito» (posible traducción: el rollo infinito) a una de las técnicas para tenernos pegados a una pantalla, alargando interminablemente el contenido de una web. Esto, además de caja gansa al suministrador, genera por si mismo al usuario una satisfacción adictiva, pues mientras su atención permanece secuestrada por el rollo en cuestión no tiene que pensar proactivamente, función neuronal que consume energía y supone un esfuerzo. En realidad nuestro cerebro practica por si mismo un skroll infinito «biológico», pues siempre está uno enrollando pensamientos, más tontos o menos, más positivos o más negativos, a veces de forma tan adictiva como son las obsesiones. Si el skroll infinito de las redes triunfa tal vez se deba a ser una réplica externalizada del skroll interno de cada uno, un fluir que es parte de la vida. De hecho cuando nos falta retiran la carcasa.
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