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el gesto cómplice que ha conquistado Nueva York

el gesto cómplice que ha conquistado Nueva York
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  • Publishedjunio 13, 2026



Hay gestos que no necesitan alfombra roja. Ryan Reynolds lo ha vuelto a demostrar al salir del Hotel Greenwich con Blake Lively a cuestas, regalando una de esas imágenes que derriten cualquier corazón neoyorquino.

La improvisada escena que ha derretido las calles de Tribeca

El pasado martes, tras una cena íntima en el exclusivo hotel del barrio de Tribeca, el actor decidió dar un giro muy romántico al regresar a casa: un paseo a caballo que, según fotografías captadas por un paparazzi, se convirtió en la postal nocturna más sonada de la semana. El matrimonio, propietario de un apartamento dúplex a pocos metros del establecimiento, se saltó cualquier formalismo para protagonizar una escena digna de una comedia romántica.

Reynolds, de 47 años, cargó sin esfuerzo a su esposa durante el breve pero destacado viaje. La actriz, que lució unos imponentes stilettos de Christian Louboutin, se dejó llevar entre risas mientras su marido paseaba con el descuido de quien tiene por bandera el amor.

Horas antes, la pareja ya había demostrado su buena sintonía compartiendo fotos con fans que los conocieron en la Gran Manzana y un par de descaradas muestras de cariño. Alejados de los focos de un estreno, Ryan y Blake prefirieron centrar su atención el uno en el otro, recordando que, para ellos, el mejor plan es el que se cocina a fuego lento en una noche determinada.

El intérprete de Deadpool y la protagonista de ‘Gossip Girl’ llevan catorce años juntos, se casaron en 2012 en una ceremonia íntima en Carolina del Sur y son padres de cuatro hijos -James, Inez, Betty y Olin-, pero no han perdido ni un ápice de espontaneidad.

Catorce años después del enamoramiento en ‘Green Lantern’, la química entre Ryan Reynolds y Blake Lively sigue intacta, y el viaje a cuestas es sólo la última prueba.

Los looks de la noche: cuando volver a casa se convierte en pasarela

Blake Lively entregó un estilo con sello propio, mezclando aparente comodidad con auténtico lujo. Recién llegada del restaurante, vestía una chaqueta de cuero marrón chocolate sobre una camiseta de canalé, combinada con un pantalón negro decorado con lunares blancos y rematado con tachuelas doradas en el dobladillo. Los zapatos, unos tacones de aguja firmados por Christian Louboutin, bien podrían haber sido los responsables de que acabara sobre los hombros de su marido.

El toque maestro lo dio un bolso junquillo de Fendi en versión lentejuelastachonado de lentejuelas, que añadían la cantidad justa de brillo. Por su parte, Ryan Reynolds apostó por una imagen más relajada: camisa salmón sobre camiseta blanca, pantalón caqui con el bajo remangado y zapatillas blancas con cordones de colores a juego con la camiseta. Entre los Louboutins de tacón de aguja y las zapatillas deportivas, la decisión de ir a la espalda era casi inevitable.

Por qué Ryan y Blake siguen siendo la pareja favorita de Hollywood (y el secreto de una chispa que nunca se apaga)

Después de más de una década compartiendo vida y proyectos –y mientras otros matrimonios de la industria fracasan a la primera oportunidad– los Reynolds-Lively han cimentado un modelo de relación basado en la complicidad y la capacidad de reírse de sí mismos. En cada aparición pública, ya sea en la alfombra roja de la Met Gala o en la cafetería del barrio, transmiten una naturalidad que se ha convertido en su mayor baza.

Con cuatro hijos en casa y horarios imposibles, el matrimonio ha sabido preservar esos momentos de intimidad que, como la cena del pasado martes, no requieren grandes alardes. El actor, a sus 49 años, sigue demostrando que la edad es sólo un número, y Blake, tres años menor, compagina una carrera en ascenso con una maternidad que ambos protegen celosamente.

Aún faltan tres meses para su aniversario de bodas (se casaron en septiembre), pero parecen celebrarlo a diario. La imagen del paseo a cuestas, viral en cuestión de horas, es el enésimo recordatorio de que, en el Hollywood de los divorcios exprés y las reconciliaciones acordadas, todavía hay lugar para las historias de amor sin guión.

El veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: El gesto refuerza la percepción de un matrimonio sólido y cómplice, lejos del torbellino de rupturas que asola la industria.
  • 💎 El detalle de lujo: Los tacones de aguja Louboutins de Blake Lively y el bolso Fendi Baguette de lentejuelas, valorado en unos 3.000 euros, firmaron el look más sonado de la noche.
  • 🗣️ El medio ambiente cuenta: Dicen allegados a la pareja que, después de más de una década, Ryan y Blake siguen comportándose como el primer día; La cita improvisada en el Hotel Greenwich es sólo la confirmación.



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