El Grupo Stellantis regsitró unas pérdidas de 22.300 millones de euros en 2025
Antonio Filosa, CEO del Grupo Stellantis, tiene ante sí una tarea titánica para devolver al consorcio al camino correcto. Las consecuencias de la última parte de la ‘era Tavares’, ya hace un año, han pasado factura al grupo automovilístico que ha presentado un balance de 2025 nefasto con unas pérdidas netas de 22.300 millones de euros. Eln 2024 presentaron un beneficio neto de 5.520 millones de euros. El motivo, el reajuste estratégico de toda la compañía y unas ventas qiue han caído en todos los mercados en los que operan las marcas de Stellantis.
[–>[–>[–>El segundo semestre del año fue horrible y acabó aportando al final pérdida operativa de 26.254 millones. Loa ingresos también descendieron y se colocaron en 153.508 millones de euros, un 2% menos que en 2024, debido a la fluctuación de los tipos de cambio y a la caída de precios registrada en el primer semestre de 2025. El intento de compensar con nuevas combinaciones de productos y el aumento de volumen de producción y ventas no pudo paliar el golpe.
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Las ventas, sin embargo, crecieron un 1%. Así en la segunda mitad del año 2025, se incrementaron en un 11% en términos interanuales hasta 2,8 millones de unidades y la facturación subió un 10% a 79.247 millones de euros.
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La falta de volumen en el primer tramo de año afectó especialmente a Europa, que facturó 57.773 millones de euros, un 2% menos que el año anterior. En Norteamérica, uno de los baluartes para Filosa, la caída fue del 4%. En China, India y Asia-Pacífico, las ventas cayeron un 6,27% y en Oriente Medio y África también bajaron un 4%. Sudamérica fue el único mercado estable ya que Stellantis facturó 16.197 millones de euros, un 2% más, fruto del aumento de volúmenes en la zona.
[–>[–>[–>Según Filosa, los resultados de 2025 «reflejan el coste de sobreestimar el ritmo de la transición energética y la necesidad de reestructurar nuestro negocio en torno a la libertad de nuestros clientes para elegir entre la gama completa de tecnologías eléctricas, híbridas y de combustión interna».
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Menos eléctricos, más combustión
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Al responsable del grupo no le tiembla el pulso y reconoce el mal momento, atribuido a la necesidad de reflotar todos los frentes. La carrera alocada por la electrificación total también les ha pasado factura a ellos ante la respuesta de un mercado que aún no se siente preparado para dar el salto definitivo. Volver a las propuestas de combustión (eso sí, más limpias) cuando iban camino de desaparecer y a la necesidad de reforzar las mecánicas híbridas, tiene su precio. Aunque no son los únicos que se han visto abocados a esta ‘marcha atrás’, provocada en parte por unas políticas que no han seguido de la mano con la industria ni el mercado.
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Una cadena de montaje de Stellantis Figueruelas, en una imagen de archivo. / EL PERIÓDICO
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El reset estratégico del Grupo Stellantis pasará por la aplicación de una nueva política en materia tecnológica de motorizaciones, una reorganización de «todos los equipos regionales» y la creación de una «cadena de suministro más rentable» que respalde a largo plazo los programas de desarrollo de los vehículos electrificados, señalan en un comunicado oficial.
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Esta reorganización todavía no se ha definido, aunque está claro que impactará en todas las áreas del grupo. También en España, donde el grupo automovilístico dispone de una gran presencia industrial con tres plantas estratégicas como son las de Vigo, Zaragoza y Madrid.
[–>[–>[–>El arranque de 2026 parece augurar una lenta recuperación. La compañía no repartirá dividendos, para destinarlos a reflotar su estrategia global. «Hemos empezado a ver los primeros signos positivos de progreso tras nuestras acciones de mejora de la calidad, el lanzamiento con éxito de nuestra ola de nuevos productos que está en el origen de la vuelta al crecimiento del volumen de negocios», admite Filosa.
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