El mundo ya no es lo que era
Mi intención es ofrecer una imagen actualizada y señalar los caminos por los que presumiblemente transitará la población del futuro, romper ciertos tópicos que generan una imagen distorsionada de la realidad, o neutralizar determinadas interpretaciones que obedecen más a motivaciones ideológicas que científicas. Quienes nos ocupamos de estos temas sabemos que ya no se puede hablar de un incremento generalizado de la población; que la natalidad está cayendo en todas partes; que el envejecimiento es un fenómeno global; que las migraciones se mantienen en volúmenes asumibles; o que el crecimiento tiene un previsible límite temporal. Estas son las principales macrotendencias.
[–>[–>[–>1) En términos absolutos, la población del planeta sigue aumentando a buen ritmo, aunque la tasa de incremento ha disminuido significativamente. En Noviembre de 2022 se alcanzaron los 8.000 millones de habitantes frente a los 2.500 millones de 1950. La tasa anual de incremento llegó a su máximo en el primer quinquenio de los años 60 del siglo pasado cuando con un valor del 2,1 % se hablaba de que sufríamos una auténtica explosión poblacional o Erlich anunciaba «la bomba de población». En la actualidad, el crecimiento anual está por debajo del 1 %, pese a lo cual se calcula que los 8.083 millones del año 2024 se convertirán en unos 9.600 millones en 2050. Sigue existiendo un crecimiento intenso, pero considerablemente más bajo del que se tendríamos si la tasa del 2,1 % se aplicase al volumen actual de la población.
[–> [–>[–>2) El acrecentamiento menor, pero aún fuerte a escala planetaria, encierra una desigualdad de evoluciones. Hay territorios con aumentos todavía fuertes, otros que tienden a la estabilización y algunos que han entrado en una situación de involución demográfica con pérdidas de la población absoluta, como así ocurre en algunos territorios europeos.
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Desde la etapa de fuerte crecimiento poblacional ,a mediados del siglo pasado, los países desarrollados han ido perdiendo peso demográfico y lo han ganado significativamente las naciones en desarrollo y dentro de ellas los países más pobres. En 1950 los P.D. reunían el 32 % de los habitantes y en 2024 solo el 16 %. Esta tendencia se acentuará en el futuro. Los estados más desarrollados apenas crecerán y seguirán perdiendo peso relativo mientras que las naciones en vías de desarrollo experimentarán crecimientos más intensos y reunirán un porcentaje muy alto del censo mundial (87%), especialmente las áreas más pobres (23 % de este último valor). Estos fuertes incrementos contrastan con el hecho de que más de 60 países van a experimentar disminuciones absolutas entre 2024 y 2050.
[–>[–>[–>3) El crecimiento de la población ha sido debido en parte a la disminución de la mortalidad. Si la medimos a través del indicador esperanza de vida al nacer ,se observa una ganancia a nivel mundial de 9 años entre 1990 y 2024 fecha en la que alcanza los 73 años. En las próximas décadas la esperanza crecerá a nivel global hasta los 77 años y se atenuarán las diferencias entre países y regiones, pero no desaparecerán. Ese aumento de la esperanza de vida no impedirá que crezca significativamente el número de fallecidos debido al crecimiento de la población y al proceso de envejecimiento. De 65 millones en 2024 pasaremos a 92 millones en 2050.
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4) También está cayendo en el mundo la tasa de fecundidad. De 5 hijos por mujer en 1950 ha retrocedido hasta 2,2 en 2024 . No obstante, como en el caso de la mortalidad siguen existiendo fuertes contrastes. El mayor volumen de nacimientos tiene lugar en las dos regiones más populosas del planeta y en el África subsahariana, que posee la tasa más alta. Aunque dichos índices han disminuido en esos tres grandes territorios el valor de la fecundidad está por encima de los 2,1 hijos por mujer. En el resto del planeta ya está por debajo de ese tamaño. Dos tercios de la población mundial vive en territorios en los que ya no se renuevan las generaciones.
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[–>5). En algunos países las migraciones internacionales se han convertido en el principal factor del cambio demográfico.
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Dos hechos principales caracterizan los movimientos recientes:
[–>[–>[–>– Un crecimiento fuerte desde mediados del siglo pasado. En 1970 las personas que vivían en un país distinto al de su nacimiento eran 84 millones y en 2024 ,304 millones.
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– Una intensa globalización, en el sentido de que hay cada vez más países emigratorios, inmigratorios o de tránsito ,o las tres cosas a la vez. A pesar de todo, la población inmigrante sigue suponiendo una parte pequeña de los habitantes del planeta (un 3,7 % en 2024 ).
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El grueso de migrantes forma parte de dos grupos principales. El de las personas que se mueven por razones laborales que suman unos 170 millones, algo menos del 5 % de toda la fuerza de trabajo mundial. Y el de aquellos que se ven obligados a salir de su lugar habitual de residencia entre los cuales hay 42 millones de refugiados, 8,4 millones de solicitantes de asilo y 68 millones de desplazados internos.
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6) Otra de las tendencias globales de la población es el proceso de envejecimiento. En el 2024 había en el mundo 803 millones de personas de 65 años y más, tres veces la cifra de 1980 (258 millones). La caída de la natalidad y el aumento de la longevidad son los factores determinantes de este proceso que va a continuar .En 2050 la cifra superará los 1.600 millones. Todas las regiones estarán envejecidas a excepción del África subsahariana con Europa y América del Norte a la cabeza.
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7) Desde el punto de vista de la composición por sexo, el mundo tiene un porcentaje algo superior de varones (50,3 %) que de mujeres (49,7 ). Sin embargo, esta distribución probablemente se invertirá a lo largo de este siglo a medida que se intensifique el envejecimiento, ya que en la actualidad las mujeres suponen más del 56 % de las personas con 65 años y más.
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8) Vivimos en un mundo crecientemente urbano. Alrededor de un 57 %, es decir, 4.500 millones de personas residen actualmente en las ciudades y las proyecciones indican que para 2050 habrá un volumen de urbanos de 6.700 millones, es decir el 68 % de toda la población del planeta.
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