el récord negativo que ha cortado el Avilés gracias a su buen mes liguero
Todos los meses del calendario balompédico son estratégicos, pero unos más que otros. Mayo es, por excelencia, el de lo decisivo, pero también el de lo insustancial: el que muchas veces llega cuando ya no hay pescado que vender. Abril, el de la cocción de alegrías y sinsabores mil, es el que verdaderamente posiciona. Y en esas anda el Real Avilés Industrial, que transita por el abrileño a la búsqueda de algo que no consigue desde hace un año: cerrar un mes sin derrotas. La última vez que completó uno en plan invicto fue marzo de 2025, cuyos cuatro partidos resolvió con victorias y empates a pares.
[–>[–>[–>En los últimos cinco años, abril le ha sentado muy bien a los blanquiazules. Bajo su luz, acumulan casi el doble de victorias (11) que de igualadas (7) o derrotas (6) y, además, como mes florido que se precia, las margaritas nunca fallan sobre la hierba del Román.
[–> [–>[–>Once jornadas seguidas yendo por detrás en el marcador
[–>[–>[–>
En consecuencia, hubo de aparecer abril para que el Real Avilés Industrial, además de recuperar la memoria de cómo ganar, encontrara el antídoto contra un récord negativo que pasó desapercibido. Por primera vez en su historia, encadenó hasta 11 jornadas consecutivas (desde la 21 a la 31) en las que no pudo evitar ir en algún momento por detrás en el marcador.
[–>[–>[–>
El anterior registro de más partidos enlazados (10) con minutos perdiendo aparece en tres ocasiones. En la temporada 1999-2000, el equipo de Ángel Herrero lo pagaba carísimo en el peor momento, durante una recta final que desembocaba en una promoción de permanencia imposible de superar. El de 2012-2013 tenía lugar entre diciembre y febrero, con más tiempo para corregir y evitar el batacazo en aquella campaña de plaza comprada en el mercado federativo de 2ªB. Y el tercer caso, en la 2018-2019, también entre los mismos meses que entrelazan la primera y segunda vuelta, tenía el agravante de acontecer en 3ª División y con un balance abominable: nueve derrotas y un empate.
[–>[–>[–>Osasuna B y Unionistas, clave
[–>[–>[–>
Incluso cuando se gana, la circunstancia de verse a remolque del marcador provoca erosión, como ocurrió en la visita del Ourense CF, solventada tras media hora de iniciativa gallega en el luminoso. En coincidencia con la llegada de Lolo Escobar, el equipo por fin pudo evitar la sangría de desventajas parciales, y no solo en un partido, sino en dos: contra Osasuna B y Unionistas. El control del marcador aún se hace más importante en partidos como el del pasado sábado, cuando el equipo, pese a ser netamente dominado por los salmantinos, nunca fue a rebufo en los guarismos.
[–>[–>[–>
A Malata estrenó esta temporada dos imponentes videomarcadores, donde el Real Avilés Industrial aspira hoy a resplandecer y, si es sin sobresaltos, mejor.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí