El tratamiento de Barbacid contra el cáncer de páncreas tardará al menos tres años en testarse en ratones
Hace unos días, el doctor Mariano Barbacid anunció que su equipo había logrado desarrollar un tratamiento capaz de curar el cáncer de páncreas en ratones. Se trata de una combinación de tres fármacos experimentales que, según apuntan los primeros estudios, permite «eliminar tumores de páncreas» en modelos animales «de manera completa y duradera» y «sin efectos secundarios notables». El éxito de estas primeras pruebas abre la puerta a seguir investigando este tratamiento y a redoblar esfuerzos para acelerar esta línea de estudios. La Fundación Cris Contra el Cáncer ha abierto una campaña de recaudación de fondos para financiar los siguientes pasos de este trabajo. «Vamos por el buen camino pero aún falta. Todavía no tenemos fecha para los ensayos clínicos porque primero hay que asegurar los resultados en modelos animales», resume la investigadora Carmen Guerra, segunda a bordo del equipo científico de Barbacid, en una entrevista con El Periódico.
[–>[–>[–>Según explica esta investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en estos momentos todos los esfuerzos se centran en las investigaciones preclínicas de este tratamiento. Por ahora, se ha demostrado la eficacia de una triple combinación de fármacos para eliminar los tumores de páncreas con un modelo de ratón concreto que destaca por un conjunto muy específico de mutaciones genéticas. Pero en siguientes etapas del estudio, los científicos quieren comprobar si esta estrategia es útil para hacer frente a la enfermedad en ratones con mutaciones genéticas distintas. «Esto será muy importante de cara a entender cómo podría funcionar en humanos, ya que los tumores pueden tener contextos genéticos muy distintos», afirma Guerra.
[–> [–>[–>El equipo de Barbacid dedicará los próximos tres años a testar los tratamientos en ratones con metástasis y, paralelamente, a optimizar los fármacos utilizados
[–>[–>[–>
Otro de los focos de la investigación será estudiar la eficacia de estos tratamientos en animales con metástasis avanzadas. «Hasta ahora, la terapia no se ha probado en ratones con enfermedad metastásica por lo que queremos centrar parte de la investigación en entender si esta terapia es útil en contextos en que las células tumorales se propagan hacia otros órganos», afirma la científica. Este factor, explica Guerra, será especialmente importante ya que a día de hoy muchos pacientes con cáncer de páncreas reciben el diagnóstico cuando la enfermedad ya está en fases muy avanzadas y no son operables, precisamente, por la presencia de metástasis. «Entender si este tratamiento funciona frente a metástasis es esencial», comenta la científica.
[–>[–>[–>
Tres años más de estudios de laboratorio
[–>[–>[–>
El equipo de Barbacid trabaja desde ya para acelerar los estudios de estos tratamientos en animales. «Harán falta al menos tres años para validar la eficacia de estos fármacos en ratones«, afirma Guerra. En paralelo, afirma esta científica en una conversación con este diario, también se trabajará con equipos especializados para optimizar los fármacos utilizados en esta terapia. El éxito logrado hasta ahora, de hecho, ha sido posible gracias a la combinación de tres compuestos. Uno de ellos ya se está testando en ensayos clínicos a gran escala y, por ahora, los resultados parecen prometedores. Los otros dos, en cambio, aún son experimentales y preocupan por su toxicidad. «Para trasladar un tratamiento a humanos no solo tenemos que asegurar su eficacia sino también su seguridad. Por eso queremos trabajar en fórmulas que causen menos toxicidad», explica Guerra.
[–>[–>[–>«Nuestro objetivo es dedicar los próximos tres años para avanzar, por un lado, en estudios con animales y, por otro lado, en el desarrollo de fármacos optimizados»
[–>[–>[–>
Para esta fase de la investigación se espera incorporar al equipo a bioquímicos especializados en la formulación de medicamentos de este tipo. El objetivo final es crear versiones análogas de los dos fármacos utilizados para esta terapia y que puedan administrarse en dosis más bajas, con menos efectos secundarios y con una aplicación más sencilla respecto a los compuestos usados hasta ahora en los estudios con ratones. Este proceso, afirma Guerra, también demorará un plazo aproximado de tres años. «Nuestro objetivo es dedicar los próximos tres años para avanzar, por un lado, en estudios con animales y, por otro lado, en el desarrollo de fármacos optimizados», sostiene la científica, quien recuerda que el éxito de este proceso determinará cómo y cuándo este tratamiento puede pasar a la fase de ensayos clínicos con pacientes. «Vamos por el buen camino pero aún falta«, recuerda.
[–>[–>[–>
La promesa de ensayos clínicos
[–>[–>[–>
Sobre el horizonte de cuándo esta terapia podría empezar a testarse en personas, Guerra arroja una respuesta cauta. «Entre 2028 y 2029 tendremos una imagen más clara de cómo avanzan los estudios preclínicos y el desarrollo de fármacos. A partir de ahí habrá que iniciar los procesos necesarios para poner en marcha los ensayos clínicos», explica. Uno de los pasos cruciales de este proyecto será reclamar la aprobación para testar los tres fármacos en personas. Esto podría ser especialmente complejo ya que hay al menos dos compuestos que son experimentales y que, por el momento, todavía no se han testado en humanos. También queda por ver cómo las autoridades sanitarias estudian la aprobación de este triple cóctel farmacológico y a qué tipo de pacientes permitirán administrarlo en las primeras fases de los ensayos.
[–>[–>
[–>Los expertos afirman que hasta 2028 o 2029 no habrá resultados científicos más sólidos sobre el uso de esta terapia en animales y, por lo tanto, habrá que esperar a esa fecha para sopesar el salto a ensayos clínicos
[–>[–>[–>
«Incluso cuando este tratamiento llegue a la fase de ensayos clínicos, aún quedará un largo camino para validar su seguridad y eficacia«, recuerda Guerra. Sobre todo porque, según se ha visto en estudios similares, hay fármacos contra el cáncer de páncreas que se han empezado a testar hace más de una década y que aún ahora están en fase de ensayos clínicos. El proceso para llevar este tipo de tratamientos a la práctica clínica pasa por estudios de fase 1, fase 2 y fase 3, en los que se empieza probando los fármacos en grupos reducidos de pacientes y, después, se va ampliando el grupo de voluntarios para poner a prueba tanto la seguridad como la eficacia de los compuestos. Después, si los resultados son positivos, se solicita la autorización ante diferentes agencias sanitarias y entidades reguladoras. El proceso puede demorar años y no siempre avanza de la forma prevista.
[–>[–>[–>
«Incluso cuando este tratamiento llegue a la fase de ensayos clínicos, aún quedará un largo camino para validar su seguridad y eficacia»
[–>[–>[–>
La Fundación CRIS Contra el Cáncer, una entidad sin ánimo de lucro que busca acelerar la investigación frente a estas patologías, ha puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos para financiar estas nuevas líneas de trabajo del equipo Barbacid. El objetivo es recaudar un total de 3,5 millones de euros para acelerar los estudios preclínicos de la terapia y la formulación de medicamentos. En una semana se ha logrado reunir más de la mitad de estos fondos y, gracias a la solidaridad ciudadana, se ha llegado ya a los 1.850.000 euros recaudados para acelerar el estudio de esta prometedora terapia contra el cáncer de páncreas.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí