ELECCIONES HUNGRÍA | El fin de la era Orbán reactiva el interés inversor en Hungría: las cotizadas abren la puerta al Este europeo
Apenas unos días después de la aplastante derrota de Viktor Orbán a manos de Péter Magyar, altos cargos de la Comisión Europea aterrizaron en Budapest para restablecer las relaciones con el país tras dieciséis años. Bruselas ha establecido como prioridad máxima “empezar a trabajar con el próximo Gobierno lo antes posible”, según han confirmado fuentes de la Comisión a EL PERIÓDICO, pero ha advertido de que «los próximos pasos se debatirán en la siguiente reunión”. La victoria del partido Tisza —una fusión léxica de las palabras húngaras para respeto y libertad— promete dar un balón de oxígeno a la economía del país y apuntalar la inversión europea tras más de una década de crecimiento atónico. «Los húngaros no se limitaron a decidir cambiar de gobierno, sino que respaldaron un cambio de sistema completo», declaró Magyar tras su victoria, frente al Parlamento de Hungría.
[–>[–>[–>El desbloqueo a contrarreloj
[–>[–>[–>
Zsolt Darvas, investigador principal del ‘think-tank’ Bruegel, afincado en Bruselas, considera que existe voluntad política tanto de Bruselas como del nuevo gobierno húngaro para allanar un camino y desbloquear los fondos europeos congelados, aunque advierte de que los cambios no serán inmediatos. “El plazo es muy ajustado. Los fondos europeos deben desbloquearse antes de que termine el año. Si no se desbloquean fondos en un plazo determinado, se perderán”, ha explicado a EL PERIÓDICO. “Hungría ya ha perdido 2.000 millones de euros (1.000 millones en 2024 y 1.000 millones en 2025). Por lo tanto, para 2026, deberá subsanar todos los problemas relacionados con la suspensión”.
[–> [–>[–>Mali Chivakul, economista de mercados emergentes en la gestora J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management, añade que “la obtención de una supermayoría abre la puerta a reformas constitucionales que permitirían alinear el marco institucional y regulatorio con los estándares de la UE, reforzando así un crecimiento potencial a medio plazo que hasta ahora se mantenía en niveles anémicos”.
[–>[–>[–>
Para Scope Ratings, la agencia de ‘rating’ europea, el desbloqueo de los fondos europeos «sería una señal de mejora en la gobernanza y contribuiría al crecimiento y a las perspectivas externas», han explicado. «Alrededor de 18.500 millones de euros de fondos de la UE siguen congelados, lo que equivale el 8,5% del PIB de Hungría para 2025″. Stefano Fiorini, gestor de fondos de renta fija global en Generali Asset Management, también comparte la misma visión. «Se espera que el nuevo Gobierno adopte una postura más proeuropea y pro-OTAN en comparación con la administración anterior».
[–>[–>[–>Cartel de campaña electoral de Viktor Orbán, ex Primer Ministro de Hungría, en Budapest, Hungría. / Akos Stiller / BLOOMBERG
[–>[–>[–>
Más de una década bajo ‘Orbánomics’
[–>[–>[–>
La política económica de Orbán se caracterizó por una creciente intervención del Estado en la economía, en ruptura con los principios más ortodoxos. Desde su llegada al poder en 2010, el primer ministro húngaro mostró una profunda «desconfianza hacia la economía convencional, así como hacia instituciones como la Comisión Europea y el FMI«, ha expuesto Darvas. Este giro se tradujo en una mayor presencia pública en sectores considerados estratégicos y la imposición de impuestos a industrias «inmóviles», como la banca o la energía. El rumbo económico del país ha sido marcado por estos principios,
[–>[–>[–>
Otro pilar fundamental de la ‘Orbanomics’ —el término acuñado para describir el modelo económico implementado por el primer ministro Viktor Orbán— fue la dependencia de la inversión extranjera directa (IED) procedente de fabricantes de automóviles alemanes y de baterías asiáticas, en un momento en que el país buscaba posicionarse como centro mundial para Mercedes, Audi y otros grupos.
[–>[–>
[–>Hungría, un mercado aún marginal para el Ibex 35
[–>[–>[–>
Hungría nunca ha sido un mercado prioritario para el Ibex 35. La presencia española en el país se limita a un puñado de empresas de la Bolsa de Madrid y del BME. Entre ellas, compañías como Amadeus, disponen de operaciones puntuales, mientras que la constructora Acciona cuenta con activos eólicos y presta servicios a fábricas de la industria automotriz. Además, en este contexto, Iberdrola ha sido una de las cotizadas que ha optado por desinvertir en Hungría tras años de presencia, en línea con su nueva estrategia. La salida del grupo energético español ilustra las dificultades que algunas multinacionales han tenido que afrontar bajo el modelo económico de Fidesz, el partido de Orbán.
[–>[–>[–>
Cautela pese el giro político
[–>[–>[–>
Por otra parte, fuentes del sector de comercio han admitido a este periódico que es «demasiado pronto» para anticipar un regreso significativo del capital español. El giro político en el país ha despertado expectativas de un acercamiento a Bruselas y una posible adhesión a la divisa comunitaria, aunque los expertos han advertido de que siguen existiendo obstáculos. Entre ellos, un ajuste del déficit presupuestario, el desbloqueo urgente de los fondos europeos y otros ajustes fiscales. «Es muy prometedor que el nuevo Gobierno quiera incorporarse a la zona euro. Y la moneda húngara se ha revalorizado enormemente tras las elecciones», ha matizado Darvas. Según el analista, estos objetivos solo se lograrán con una política de mercado creíble que recupere la confianza de los inversores.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí