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en una zona industrial que fue demolida y a metros de la playa

en una zona industrial que fue demolida y a metros de la playa
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  • Publishedmarzo 30, 2026



El lugar donde creció Arturo Pérez-Reverte (74 años) Ya no aparece en los mapas como lo recuerda, pero sigue muy presente en su memoria.

Antes de convertirse en uno de los escritores en lengua española más leídos, el académico pasó parte de su infancia en un enclave que hoy ha desaparecido lo que, sin embargo, marcó profundamente su visión literaria.

Nació en cartagena, ciudad portuaria con una fuerte tradición marítimaPérez-Reverte encontró en su entorno más cercano el germen de muchos de sus relatos.

Postal del Valle de Escombreras en Murcia.

Postal del Valle de Escombreras en Murcia.

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Sin embargo, no fue el bullicio urbano lo que definió sus primeros años, sino un pequeño núcleo situado en las proximidades de la bahía: el casco antiguo del Valle de Escombreras.

Aquel enclave, hoy prácticamente borrado por el desarrollo industrial de la zona, fue en su momento un lugar humildepero lleno de vida. En medio de la bahía se alzaba el pueblo de Valle de Escombreras, a pocos metros del mar.

fueron suficientes unos minutos caminando para pisar la orillauna proximidad que convirtió el paisaje en un auténtico patio de recreo para el joven escritor. Entre juegos, aventuras y primeros descubrimientos, el mediterráneo Se convirtió en un elemento inseparable de su infancia.

Con el paso de los años, el crecimiento industrial transformó por completo este entorno. El infraestructura energética y el desarrollo del puerto acabó por hacer desaparecer aquel pequeño pueblo, dando paso a un paisaje radicalmente diferente.

Arturo Pérez-Reverte en un acto público en Madrid.

Arturo Pérez-Reverte en un acto público en Madrid.

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Hoy apenas quedan vestigios de lo que fue, más allá del recuerdo de quienes, como Pérez-Reverte, lo vivieron en carne propia.

El propio autor ha definido ese lugar como a «paraíso« perdidouna palabra que resume tanto la belleza del enclave como la nostalgia que provoca su desaparición. No es difícil entender por qué: la combinación de mar, aislamiento y vida comunitaria ofrecía un entorno casi idílico, especialmente visto desde la perspectiva del tiempo.

Ese recuerdo, cargado de imágenes y emociones, ha calado en su obra literaria. El mar, la aventura y cierta melancolía por mundos que ya no existen son constantes en sus libros.

Y aunque el pueblo del Valle de Escombreras ya no se puede visitar Como tal, sigue vivo en la imaginación de uno de los grandes narradores contemporáneos.



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