Es la combustión lo que genera la mayor carga tóxica
El tabaco sigue siendo uno de los principalies riesgos cardiovasculares y causantes del cáncer de pulmón. Cambiar el cigarrillo convencional por vapers o otras alternativas sin combustión, no es seguro ni inocuo. Estos dispositivos contienen sustancias químicas tóxicas y metales pesados que dañan los pulmones y el sistema cardiovascular, por lo que no representan una alternativa de salud.
[–>[–>[–>Existe un riesgo cariovascular y un aumento de la presión. El aerosol libera nicotina, la cual incrementa de forma aguda la frecuencia cardíaca y la presión arterial. También daño vascular: la inhalación aumenta la rigidez arterial y eleva significativamente el riesgo de sufrir infartos y accidentes cerebrovasculares.
[–> [–>[–>Sin embargo, puede reducir la exposición a sustancias tóxicas, aunque sin eliminar por completo los riesgos, tras un estudio de la revista médica Advances in Clinical and Experimental Medicine. El estudio analiza ensayos clínicos, estudios observacionales y datos en la vida real.
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¿Vaper o cigarro?
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Fumar el tabaco de toda la vida es sinónimo de consumir sustancias tóxicas. Los especialistas destacan que el mayor problema para la salud no es únicamente la nicotina, sino el proceso de combustión del tabaco. Cuando un cigarro se quema, se generan miles de compuestos químicos, muchos de ellos relacionados con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y distintos tipos de cáncer. Por ello, el debate científico se centra cada vez más en el impacto de eliminar la combustión.
[–>[–>[–>En Estados Unidos, la ‘Food and Drug Administration’ ha autorizado algunos dispositivos de tabaco calentado bajo la categoría de ‘producto de riesgo modificado’. Esta clasificación permite comunicar que ciertos productos pueden reducir la exposición a sustancias dañinas frente al cigarro tradicional, siempre bajo condiciones específicas y dirigidas a fumadores adultos.
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El caso del IQOS
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La agencia estadounidense sostiene que sistemas como IQOS calientan el tabaco en lugar de quemarlo, lo que disminuye significativamente la generación de compuestos tóxicos. Sin embargo, también aclara que esto no significa que el producto sea seguro ni libre de riesgos. Las autorizaciones regulatorias se limitan únicamente a mensajes relacionados con la reducción de exposición, no con la eliminación del daño.
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[–>Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud mantiene una postura mucho más cautelosa. El organismo advierte que los cigarrillos electrónicos y otros dispositivos similares contienen nicotina y sustancias potencialmente perjudiciales, además de generar dependencia. También expresa preocupación por el aumento del consumo entre adolescentes y jóvenes en diferentes países.
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