¿están las carreteras preparadas para los modelos actuales?
La evolución del sector de la automoción es evidente, especialmente en los últimos años: mayor conectividad, mejores sistemas de seguridad, llegada de la electrificación, etc. Un aspecto donde esta mejora es palpable es en rendimiento del vehículo, que supera con creces lo que tenían hace poco más de diez años, algo que puede que sea bueno, pero que También puede ser un problema.
En el sector, aunque todavía existen modelos de acceso con potencias limitadas, Hubo un aumento progresivo en el rendimiento de los vehículos. Los coches pequeños suelen superar los 100 CV e incluso llegar a los 150 CV, es fácil encontrar coches compactos y berlinas que rondan o superan los 200 CV, etc.
En parte este aumento de prestaciones es necesario para compensar el mayor tamaño y peso de los coches actuales, pero proporcionalmente los caballos son mayores que los kilos que se suman. Uno de los factores que facilitó este crecimiento fue la electrificación, incorporando motores eléctricos a los sistemas de propulsión con los que resulta mucho más sencillo y económico desarrollar altas potencias que cuando sólo existían bloques de combustión.
El resultado son coches con una respuesta mucho más amplia y rápida esto puede estar más allá de las capacidades de la infraestructura vial, la tecnología de seguridad disponible y las habilidades de los conductores.
La evolución es fácilmente visible al observar la actuación. A principios de siglo era común que Una berlina media necesitará unos buenos 10 o 12 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h. y la consecución de tiempos cercanos a los seis segundos ya indicaba que se trataba de un deportivo. Actualmente esta escala está distorsionada, porque incluso los patrones de acceso caen por debajo de la barrera de los 10 segundos y la llegada de los coches eléctricos ha supuesto completar el sprint en sólo cinco es muy común.
Kazimieras Urbonas, Head of Supplier Excellence de Ovoko, lo explica así: “El tema de la velocidad se ha vuelto tan accesible que ya no se trata con respeto. “El rendimiento que antes requería habilidad y dedicación ahora se logra con solo tocar un pedal, en vehículos comercializados como un práctico transporte familiar”.
Los demás factores no evolucionan al mismo ritmo
Esto deja un panorama donde los vehículos son cada vez más rápidos, pero donde el resto de aspectos no han evolucionado al mismo ritmo.
Un ejemplo son las propias calles. EL Lluvias torrenciales que azotaron la península ibérica hace unas semanas Fueron una señal de que su estado está lejos de ser ideal. Es algo que en parte tiene sentido, porque muchos de ellos se construyeron en los años 90. El tiempo no pasa en balde para nadie, pero también hay que afrontar coches con mayor potencia y, sobre todo, con un peso mucho mayor que los vehículos para los que fueron diseñados.
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