Estefanía viene decidida a arrasar con lo que haga falta
‘La Promesa’, la premiada serie de La 1 de TVE, acaba de incorporar a un nuevo personaje que está revolucionando el palacio de los Luján. Se trata de la doncella Estefanía, que esconde un pasado en común con Carlo (José Miguel Blanco) del que quiere sacar partido. La interpreta Luna Gallego, una joven actriz de 23 años que viene del teatro, pero que se ha criado entre platós: es hija de Miryam Gallego (‘Águila Roja’, ‘Periodistas’, ‘4 estrellas’, ‘La Moderna’) y prima de Nuno Gallego (‘Élite’, ‘Clanes’, ‘Olympo’).
[–>[–>[–>—Acaba de entrar en ‘La Promesa’ pero prosigue con sus estudios en la RESAD (Real Escuela Superior de Arte Dramático). ¿Cómo lo está compaginando?
[–> [–>[–>Estoy en ello, intentándolo. Hay algunas asignaturas que me permiten presentarme a exámenes, así que voy yendo a tutorías cuando puedo. Poco a poco voy compaginando.
[–>[–>[–>
—¿Impone entrar en una serie con tanto tirón como ‘La Promesa’, y con un Emmy Internacional?
[–>[–>[–>Sí, impone. Hay presión, porque en el teatro lo que haces se queda en esa función, para el público que está allí ese día. Pero en televisión todo queda grabado para siempre.
[–>[–>[–>
luna gallega / RTVE
[–>[–>[–>
—Su personaje, Estefanía, ha llegado pisando fuerte y revolucionando al servicio. Arranca incluso con un chantaje a Carlo. No parece que haya venido a hacer amigos…
[–>[–>
[–>No, desde luego. Es un personaje muy camaleónico. Llega con mucha fuerza, con ambición y con la sensación de que nadie la va a frenar. Es como una apisonadora: viene decidida a arrasar con lo que haga falta.
[–>[–>[–>
—¿Es la nueva villana de la serie o tiene más capas?
[–>[–>[–>Tiene muchas capas. Todos los villanos tienen una razón, y para mí Estefanía también la tiene. Siente que no merece el lugar en el que está, que no merece ese trato ni tener que deslomarse trabajando para gente que vive superbien. No cree que el sistema tenga que ser así. Ella lucha por su propia supervivencia y de ahí salen esas garras.
[–>[–>[–>
—¿Veremos también sus debilidades, sus flaquezas?
[–>[–>[–>
Claro. En todos los personajes hay miedos. Ella oculta muchas cosas, pero eso no significa que por dentro no se le remueva todo, no tenga miedo de conseguirlo o no sienta que no pertenece a ese lugar. Creo que puede haber muchas esquinas por ahí.
[–>[–>[–>
—Por lo que cuenta, no solo debe preocuparse por ella el servicio… también la planta noble.
[–>[–>[–>
Ella le pide dinero a Carlo, pero quiere que él se lo saque a don Manuel. Ha entendido que por ahí puede tener más influencia en la planta noble y juega esa carta.
[–>[–>[–>

Luna Gallego, en ‘La Promesa’ / RTVE
[–>[–>[–>
—¿Qué es lo que más le gusta de Estefanía?
[–>[–>[–>
Me gusta que es un personaje que disfruta.
[–>[–>[–>
—¿En qué sentido?
[–>[–>[–>
Puede sonar un poco mal, pero siento que se divierte, que tiene una personalidad que no se toma nada en serio. Carlo le replica y a ella le entra la risa porque sabe lo que es la vida dura. También juega con los hombres, porque sabe que tienen debilidades. Entra en el juego y luego se escapa, es sibilina. Le gusta manejar los hilos y salir airosa, incluso con cierto toque de comicidad. Eso me gusta mucho como actriz.
[–>[–>[–>
—La serie está ambientada a principios del siglo XX, con una sociedad con una diferencia de clases muy marcada.
[–>[–>[–>
Totalmente. Y muy machista, donde las mujeres estaban mucho más relegadas al hogar y sin tener voz en la toma de decisiones. Me parece muy positivo que la serie dé espacio a esas mujeres que intentaban luchar por tener su lugar y su palabra. Es importante visibilizar que existían.
[–>[–>[–>
—Hoy el dinero sigue marcando diferencias, pero entonces la movilidad social era muy difícil.
[–>[–>[–>
Claro. Ahora, dentro de lo que cabe, tenemos educación pública, sanidad… un estado del bienestar común que nos da más opciones. Entonces no era así.
[–>[–>[–>
—’La Promesa’ es una serie de época. ¿Se documentó de alguna forma?
[–>[–>[–>
Lo primero que hice fue ver la serie. Me parece fundamental entender el producto al que llegas: el código, el tono, cómo tratan la época, el vestuario, el maquillaje, la forma de hablar. A mí me gusta mucho hacer época. En la escuela trabajamos desde el Siglo de Oro, así que me resulta interesante explorar otros momentos de la historia, respirar las palabras con otro ‘tempo’. También intenté ajustarme al tono del plató, escuchar y adaptarme. Y ahí el equipo de directores y ‘coaches’ ayuda muchísimo.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
—Porque llegaba a una serie muy asentada, pero usted era la nueva. ¿Cómo se ha integrado?
[–>[–>[–>
Con mucho respeto. El nivel de texto y la velocidad de rodaje son altos. Las ‘coaches’ lo describían como un tren en marcha al que tienes que subirte sin que pare. Y es tal cual. Pero hay un equipazo que te sostiene y que incluso te hace disfrutar de ese arranque que puede parecer abrupto: los compañeros actores, los directores, los cámaras… Todo el mundo está pendiente de que te adaptes lo mejor posible y te sientas cómoda.
[–>[–>[–>
—¿En qué les ayudan exactamente las ‘coaches’?
[–>[–>[–>
Sobre todo en el arranque. Antes de rodar estuve dos o tres semanas trabajando el personaje con ellas y con algunos actores. Eso ayuda a crear grupo y a no llegar al ‘set’ viendo a alguien por primera vez. También se trabajan las escenas para que entiendas el tono y luego ya pasas a rodar con más seguridad. Y si hay escenas difíciles, también están ahí junto al director para apoyarte.
[–>[–>[–>
—Viene del teatro, donde el ritmo es distinto. ¿Cómo ha sido adaptarse a una serie diaria con tanto texto?
[–>[–>[–>
Me encantan los retos. Me lo tomo como un terreno nuevo en el que me permito jugar y equivocarme. Como es algo a lo que no estoy acostumbrada, no voy con la presión de tener que hacerlo superbien, sino que lo disfruto y aprendo una barbaridad. De repente tienes que memorizar muchas secuencias, rodar cinco escenas en un día… y lo vivo como una niña pequeña que llega a jugar, no a demostrar nada. Siento que desde ahí las cosas salen muy bonitas.
[–>[–>[–>
—¿Por qué cree que ‘La Promesa’ funciona tan bien?
[–>[–>[–>
Porque casi han desaparecido las series de largo recorrido que acompañan a las familias cada tarde. El público agradece ese rincón de encuentro con caras conocidas e historias a las que cogerles cariño. Siento que últimamente nos enamoramos de una serie, pero dura una temporada y desaparece. Tener un lugar de confort así engancha.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
—Viene de una familia de artistas. Su madre es Miryam Gallego, con una larga trayectoria como actriz. ¿Qué le dijo cuando le confesó que quería seguir sus pasos?
[–>[–>[–>
Nunca se lo dije, porque estaba tan claro que no hizo falta.
[–>[–>[–>
—¿Siempre supo que quería ser actriz?
[–>[–>[–>
Sí, creo que nunca lo pensé mucho porque ya era mi vida. Mi padre también es iluminar de teatro y ‘rigger’, mi abuela era dramaturga, mi abuelo, productor de teatro… Mi casa era un ‘show’ cada día. Mis padres hacían cuentacuentos en mi colegio con escenografías chulísimas… Yo ya estaba en ese carro de los intérpretes ambulantes desde pequeña. Así que no hubo una gran toma de decisión. Es verdad que mi madre intentó hacerme reflexionar sobre ellos, porque es una mujer muy realista y conoce esta profesión, el “no”, la exposición. Me preguntaba: «¿No querrás ser abogada? ¿O enfermera? Pero no coló ninguna de las opciones (ríe).
[–>[–>[–>
—¿Ahora le pide consejo cuando le llegan papeles?
[–>[–>[–>
Siempre. Desde cómo afrontar una entrevista o entrar en algún sitio hasta cómo hacer un ‘photocall’, pero sobre todo como intérprete. Porque para mí es una actriz que regala una verdad al público que pone los pelos de punta. Tiene una empatía arrolladora y siempre intento acercarme a esa mirada que tiene ella sobre los personajes.
[–>[–>[–>
—¿Veía sus series cuando era pequeña?
[–>[–>[–>
Sí, aunque confieso que ‘Águila Roja’ me daba un poco de miedo (ríe). La torturaban mucho y yo sufría. Le decía: “Mamá, te están haciendo daño”. ¡Es que yo era muy pequeña! Pero siempre estaba en los platós con ella o en las cabinas de teatro con mi padre. He vivido mucho ahí.
[–>[–>[–>
—Volviendo a ‘La Promesa’, ¿qué pueden esperar los espectadores de Estefanía?
[–>[–>[–>
Que va a intentarlo todo con garras y dientes.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí