Hereu reclama más inversión y liderazgo para competir en el nuevo escenario global
La competitividad de la industria europea ya no es una cuestión exclusivamente económica. La emergencia de la nueva geopolítica, la carrera tecnológica global, la transición energética y la necesidad de reforzar la autonomía estratégica del continente nos obliga a repensar las prioridades industriales de Europa. Bajo esta premisa, el Círculo de Economía ha celebrado esta tarde una mesa redonda en el marco del Encuentro del Círculo de Economía (RCE) 2026 para analizar qué pasos deben dar Cataluña, España y la Unión Europea tras el diagnóstico de Mario Draghi sobre el futuro de la competitividad europea.
El debate contó con la participación del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, el presidente de KPMG España, Juanjo Cano y el director general de Veolia España, Daniel Tugues, moderado por Núria Mas, miembro de la Junta Directiva del Círculo de Economía.
Una Europa bajo nuevas presiones
Durante su intervención, Jordi Hereu defendió la necesidad de que Europa asuma una posición más activa en un contexto internacional marcado por la incertidumbre. El ministro ha indicado que Sectores estratégicos como el aluminio o los combustibles sostenibles. para la aviación están directamente condicionados por una nueva realidad geopolítica que, en ocasiones, se manifiesta a través de conflictos bélicos.
«Europa está bajo múltiples presiones y cada vez es más consciente de ello«, ha afirmado Hereu, que ha reivindicado la necesidad de que el continente actúe con mayor autonomía y responsabilidad.
España presume de crecimiento industrial
Ante la desaceleración económica que afecta Algunos de los principales motores europeos.Hereu destacó los buenos indicadores de la economía española. Según ha apuntado, las previsiones apuntan a un crecimiento del 2,4% en 2026, muy por encima de países como Alemania (0,6%), Francia (0,8%) o Italia (0,5%).
La ministra también ha destacado la positiva evolución del mercado laboral, con 22,3 millones de afiliados a la Seguridad Social y una cifra de paro de 2,33 millones de personas, el nivel más bajo registrado en los últimos 25 años y comparable a la media de la Unión Europea.
Transformación y consenso como receta para la reindustrialización
Uno de los mensajes centrales de Hereu se ha basado en que No hay reindustrialización sin transformación.. En este sentido, ha puesto como ejemplo la capacidad de coordinación que ha demostrado el sector industrial español en los últimos años.
La ministra ha destacado el acuerdo alcanzado para impulsar cinco modelos de vehículos eléctricos y la estrategia nacional de automoción como ejemplos de colaboración entre administraciones, empresas y agentes sociales. «La cultura del acuerdo es fundamental para impulsar las transformaciones necesarias», aseguró.
Además, defendió la importancia de la inversión como herramienta para modernizar el tejido productivo y ha apuntado que los sectores de mayor crecimiento reciente han sido el informático y el farmacéutico, ambos muy ligados a la innovación y la investigación.
Defensa, innovación y nuevos sectores industriales
La necesidad de reforzar la autonomía estratégica europea también ha estado presente en el debate. Hereu ha recordado que España participa actualmente en 34 programas de modernización vinculados a la defensa, la innovación tecnológica y el desarrollo industrial.
Para el ministro, la construcción de Una Europa más fuerte pasa por identificar qué bienes públicos se deben promover de forma conjunta y movilizar recursos a escala continental para ganar dimensión industrial y tecnológica. «Necesitamos más y mejor Europa», señaló.
Financiación europea para evitar una Europa a distintas velocidades
Uno de los principales puntos de consenso ha sido la necesidad de fortalecer los instrumentos financieros comunitarios. Hereu defendió que determinadas transformaciones estratégicas requieren apoyo público y ha advertido del riesgo de que cada Estado miembro dependa únicamente de su capacidad fiscal.
En su opinión, una financiación común permitiría evitar Una Europa fragmentada a diferentes velocidades de desarrollo industrial. y favorecería la consolidación de cadenas de valor estratégicas dentro del continente.
El debate también ha Abordaron temas como la contratación pública transformadora.los criterios para conceder ayudas industriales o la definición de lo que realmente debe considerarse «made in Europe».
Liderazgo y gobernanza: cuestiones pendientes
Desde una perspectiva empresarial, Daniel Tugues ha identificado dos grandes déficits europeos: liderazgo y gobernanza. El directivo de Veolia ha señalado que los actuales mecanismos de toma de decisiones, condicionados por la unanimidad de los 27 Estados miembros, dificultan la velocidad de respuesta que exige el contexto actual.
Tugues ha considerado que áreas como la defensa representan una oportunidad para fortalecer la industria europea y defendió una estrategia basada en alianzas que aprovechara las fortalezas del continente y corrigiera sus debilidades tecnológicas.
Además, destacó El creciente impacto de la inteligencia artificial. como elemento transformador de la competitividad empresarial y ha hecho que Europa deba encontrar fórmulas para integrarlo eficazmente en sus procesos productivos.
La competitividad va más allá de los costos
Por su parte, Juanjo Cano ha rechazado que La competitividad industrial debería medirse únicamente a través del precio de la energía o costos de producción.
El presidente de KPMG España argumentó que factores como la productividad, La innovación, la capacidad tecnológica o el acceso a infraestructuras avanzadas son igualmente determinantes a la hora de atraer inversiones. «La competitividad también es territorial», señaló, destacando la importancia de construir ecosistemas industriales sólidos y capaces de generar actividad económica y empleo de calidad.
Cano también ha considerado que la transición energética es totalmente compatible con la mejora de la competitividad, siempre que vaya acompañado de inversiones adecuadas y una estrategia industrial coherente.
Del informe Draghi a la ejecución
Mayor presupuesto comunitario, regulación más práctica, fomento de la innovación, financiación compartida, refuerzo de la autonomía estratégica y compromiso con la industria han sido algunas de las prioridades señaladas durante la sesión.
Europa tiene capacidades industriales, talento y recursos suficientes para competir en el nuevo escenario globalpero necesita actuar con mayor rapidez, coordinación y ambición. El desafío ya no es definir el rumbo, sino acelerar la marcha.
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