Josefina Llargués, psicopedagoga: “La jubilación nos brinda una nueva primavera que nos ofrece la oportunidad de ser flores tardías"


La frase del poeta Rubén Darío: “juventud, tesoro divino” se ha popularizado y adoptado como la arenga que sobrevalora los años de juventud. EL Josefina Llargués, psicóloga educativa – autor de El arte de envejecer tiene sentido – aborda el tema del paso de los años de manera positiva y se compromete a aceptar cambios físicos y mentales para aprovechar mejor esta etapa vital que puede convertirse en un gran momento para crecer como persona y disfruta de lo que no pudiste hacer durante tu juventud.
Hablamos con el escritor sobre la importancia de aceptar el impermanencia de la vidael miedo a envejecer y lo liberador que es abrazar nuestras arrugas, que son las huellas de nuestras experiencias.
Pregunta: Tenemos miedo de envejecer. ¿Podría esto estar relacionado con la mentalidad occidental que da la espalda a la impermanencia de la vida, el cambio y la muerte?
Respuesta: Completamente. En mi opinión, el miedo al cambio La finitud de la vida no es sólo biológica, sino también cultural. Vivimos inmersos en una mentalidad occidental que venera la eterna juventud y la permanencia, ignorando que la vida es, por definición, un flujo constante.
Si nos damos cuenta transitoriedadDisfrutaremos del privilegio de estar vivos y veremos cada nueva arruga y cambio en nuestro cuerpo como un testimonio de lo lejos que hemos llegado, en lugar de percibirlos como algo a lo que debemos resistir. Envejecer con significadoAbrazar el bienestar consciente nos permitirá ver el paso de los años como la culminación de nuestra propia historia, no como algo que ocultar.
P: ¿Por qué la jubilación del trabajo puede provocar en algunos casos un deterioro psicológico y una sensación de no saber qué hacer con el tiempo?
R: En las sociedades modernas, la vida de la mayoría de la población se divide en dos etapas principales: la etapa productiva, ligada a la educación y al mundo del trabajo, y, de la noche a la mañana, la jubilación. Paradójicamente, No existe ningún tipo de preparación para esta segunda etapa del ciclo vitalAsí que, desde mi punto de vista, en Occidente el deterioro psicológico no resulta necesariamente de la jubilación del trabajo, sino de la pérdida de identidad, a través de confundiendo quiénes somos con nuestra profesión.
Por eso, cuando nos jubilamos, si no hemos cultivado parcelas fuera del ámbito laboral, sentimos un vacío existencial y tener más tiempo deja de ser un regalo y se convierte en: no sé qué voy a hacer con tanto tiempo libre o estoy jubilado.
Por otro lado, si nos preparamos para este momento, el la jubilación nos trae una nueva primavera lo que nos da la posibilidad de tener una floración tardía –flores tardías– y también una floración en madurez o edad avanzada.

En Okinawa (Japón), por ejemplo, no existe la palabra jubilación. Los habitantes de esta zona azul hablan más de ikigaique da nombre al libro de mi querido Francesc Miralles y que se puede traducir como el motivo que nos motiva a levantarnos cada mañana, diferente para cada persona.
Entonces mi principal consejo para esta etapa sería adoptar una mentalidad de crecimiento. Porque en este momento vital, se despliega ante nosotros un mar de opciones y un universo infinito de posibilidades que mantendrán viva la ilusión de empezar cada mañana un nuevo día y disfrutar de una vida con sentido.
P: ¿Cómo ayuda la conciencia espiritual a experimentar la madurez?
A: EL espiritualidad Es absolutamente necesario durante toda la vida; no sólo en la vejez. No tienen por qué ser religiosos ni grandes rituales, al menos tal como yo lo entiendo.
Es algo tan simple como la capacidad de conectarnos con algo más grande que nuestro propio ego, manifestado a través de actos y experiencias tan puras y simples como: contemplar un amanecer o un atardecer en silencio; dejarse conmover por el arte en todas sus formas de expresión; cultivar la gratitud por los pequeños pero preciosos regalos que nos regala cada nuevo día; mantener contacto con la naturaleza de la que formamos parte o meditar y respirar conscientemente.

EL La espiritualidad nos recuerda que la vejez no es un escenario vacío.pero una gran oportunidad para mirar hacia dentro los pequeños milagros cotidianos y saborear la vida en todo su esplendor.
P: ¿Podemos decir que la experiencia de vida es un título?
R: La experiencia por sí sola no garantiza la sabiduría. Lo que marca la diferencia es el reflejo que cada persona da a su propia carrera. Para mí, este diploma consiste en haber aprendido a distinguir lo esencial de lo accesorio. Si hemos asimilado adecuadamente el aprendizaje acumulado a lo largo de los recorridos que hemos realizado alrededor del sol, llega un momento en que tenemos una visión de la vida que nos permite perdonarnos y perdonarnos a nosotros mismos para poder vivir con el equipaje más ligero.
P: ¿El miedo a la muerte, a la enfermedad y a la dependencia nos impide vivir y disfrutar de la vejez?
A: No se trata de negar la finitud de la vida o de la enfermedad, ni la posibilidad de que en algún momento podamos ser dependientes. Ignorar la realidad de la existencia sólo genera más ansiedad.tiene. Sin embargo, el verdadero bloqueo se produce cuando ese miedo nos paraliza y no nos permite vivir el presente.
La vejez no es una sala de esperapero un paso con valor propio en el que, llegado el momento, si lo deseamos, podremos seguir aportando nuestra contribución a la sociedad. Mi propuesta es centrarnos en nuestro propósito vital para esta etapa, así como en nuestro bienestar y el de las personas que nos acompañan en el camino.
Cuando podemos conectar con un por qué claro, ya sea aprender algo nuevo, disfrutar de nuestros seres queridos o compartir nuestra experiencia, el miedo al mañana pierde fuerza y nos permite disfrutar plenamente del presente. recordar Víctor Frankl: “No hay nada en el mundo que pueda ayudarnos a sobrevivir, incluso en las peores condiciones, como saber que la vida tiene sentido.”

P: Algunos consejos básicos para vivir la madurez plena.
A: De los nueve aspectos que abordo en el libro, cuatro son para mí innegociables:
- Menos sillas y más sentadillasporque para realizar cualquier movimiento diario necesitamos una cantidad mínima de fuerza, por lo que el ejercicio, adaptado a nuestro estado de salud y nivel de funcionalidad, es vital para nuestro bienestar.
- Además, el alimentoque considero la medicina olvidada, debería ser nuestra primera y principal farmacia.
- Por otra parte, el sueño Es esencial para nuestra salud general. Es una necesidad fisiológica tan vital como respirar, comer o beber, que restablece las funciones físicas y mentales esenciales para nuestra supervivencia.
- Otra recomendación es vivir con significado. Es fundamental desterrar la creencia de que a medida que pasan los años o llega la jubilación la vida se vuelve aburrida y que no tenemos nada más que aprender ni ofrecer al mundo.
Adoptar el mentalidad de crecimiento Nos inspira a ampliar nuestra zona de confort y nos permite descubrir hasta dónde podemos llegar. No venimos al mundo con la etiqueta de obsolescencia programada. Así que recordemos que, independientemente de nuestra edad cronológica, los afectos, deseos y metas no tienen fecha de caducidad.
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