JP Morgan, Goldman Sachs, Barclays y UBS elevan su apuesta en Redeia y Enagás en 1.600 millones
Los grandes fondos de inversión han lanzado una ofensiva sobre el capital de Redeia, matriz de Red Eléctrica y Enagás a principios de año. Empresas como JP Morgan, Goldman Sachs, Barclays y UBS han aumentado sus participaciones en ambas empresas controladas por el Estado en los últimos días. Sumados a los que controla el gigante BlackRock, los paquetes en posesión de los fondos ya ascienden a 1.600 millones.
Las firmas inversoras norteamericanas y europeas han comenzado 2026 con el foco en las empresas estratégicas que gestionan las redes de transporte de electricidad y gas de España.
En la corporación que preside Beatriz Corredor, JP Morgan ha aumentado su participación hasta el 3,191%. mientras que Goldman Sachs lo ha incrementado hasta el 3,146%, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) consultados por ECONOMÍA DIGITAL.
Junto a BlackRock, que controla una participación del 5,225%Los grandes fondos de inversión controlan más del 11,5% del capital de la empresa, valorado en 965,3 millones de euros a precios de cotización actuales.
Por su parte, el británico Barclays ha aumentado su participación en Enagás hasta el 3,31%, mientras que el banco suizo UBS la ha incrementado hasta el 3,066%. Se suman a las participaciones que posee Bank of America (BofA) del 3,614% y del 7,427% de BlackRock.
En total, las cuatro grandes entidades ostentan paquetes accionariales que representan el 17,417% del capital de la energética que dirige Arturo Gonzalo, lo que supone tener bajo su control Paquetes valorados en 635,8 millones de euros. a los precios de cotización actuales.
Superan conjuntamente al Estado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) y a Amancio Ortega a través de Pontegadea, que controlan el 10% de Enagás (el 5% cada entidad).
Los fondos controlan participaciones financieras en Enagás y Redeia
Cabe señalar que las tenencias de la mayoría de estos fondos se componen en gran medida de instrumentos financieros como los CFD (contratos por diferencia) o swaps de accionessiendo minoritarios los derechos de voto que ostentan sobre la compañía gasista.
Y en Redeia ocurre lo mismo, aunque en esta cotizada Sepi tiene una participación de control del 20% además del 5% del fundador y propietario de Inditex.
Pese a las cuantiosas participaciones conjuntas de las entidades financieras, ninguna ocupa un asiento en los consejos de administración de Redeia y Enagás para representar sus intereses.
La razón principal es que ambas empresas estratégicas para el país se rigen por una legislación específica que Prohíbe a los inversores privados superar el 5% del capital bajo su control, ni el 3% en derechos políticos.
Sin embargo, las empresas «esquivan» esta leyya que la empresa considera que los instrumentos financieros como derivados o CFD no cuentan como capital social real al no implicar propiedad de acciones.
De esta forma, tanto el capital de Enagás como el de Redeia están compuestos por numerosos fondos de inversión sin «poder» directo en las decisiones de las empresas y con participaciones exclusivamente financieras.
El atractivo del dividendo
Por otro lado, los consejos de administración de las empresas están controlados principalmente por la Sepi y un buen número de consejeros independientes. Sillones que están ocupados, eso sí, por ex políticos y altos funcionarios del gobierno.
Con todo, la ofensiva de las entidades financieras a principios de año muestra el interés por empresas estratégicas del sector energético español. La atractiva remuneración es uno de los atractivos que encuentran en
Redeia pagó este miércoles un dividendo de 0,20 euros por acción, aunque la propia política de remuneración de la compañía para el dividendo con cargo a 2025 establece un suelo de 0,80 euros por acción. Además, analistas como Barclays han mejorado su calificación en los últimos días.
Por su parte, Enagás tiene una política de dividendos de un euro por acción que se ha comprometido a mantener durante este año, pese a las dudas sobre el hidrógeno y las pérdidas que conlleva.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí