Motor

la brutal prueba que solo 19 coches terminaron y que inspiró el Dakar

la brutal prueba que solo 19 coches terminaron y que inspiró el Dakar
Avatar
  • Publishedjulio 6, 2026



Mientras se desarrolla la Copa del Mundo de 2026, los deportes de motor miran hacia atrás: la Copa del Mundo de Rally de 1974 tuvo solo 19 supervivientes. Aquella edición, casi olvidada, se convirtió en el germen del Dakar.

La ruta: Londres-Mónaco con escala en el Sahara

El organizador, el Real Automóvil Club británicos y los Asociación de deportes de motorcreó un diseño de 12.000 millas (aproximadamente 19.300 km) que apenas rozaron los 600 km reales entre la salida y la llegada. La caravana salió de la Royal Opera House de Londres y se dirigió hacia Munich, pero no por el camino más corto. El rally se lanzó a través de Francia y España, atravesó Marruecos y entró en el Sáhara: Argelia, Níger, Nigeria, Libia y Túnez. Turquía, Grecia y Yugoslavia devolvieron a los supervivientes a suelo alemán.

La fase africana fue una prueba de fuego. Las dunas, la navegación y la falta de apoyo convirtieron el tramo en una carnicería mecánica. Las crónicas de la época hablan de ello. 70 coches al principio y cooperación forzada entre rivales que nunca imaginaron que se necesitaban tanto.

Aquellos 19 equipos que lograron salir del Sahara sin quedar atrapados escribieron, sin saberlo, el prólogo de los grandes maratones todoterreno que hoy fascinan a millones de personas.

La carnicería mecánica: sólo 19 coches cruzaron la línea de meta

Cruzar el Sahara con los vehículos de 1974 fue un acto de pura resistencia. El saldo fue devastador: solo 19 autos Cruzaron la línea de meta. Muchos quedaron varados en la arena, otros se perdieron debido a un error en las notas de ruta en Argelia. Sin embargo, prevaleció el espíritu de ayuda mutua: los equipos se remolcaron e intercambiaron instrucciones, algo impensable en cualquier competición moderna.

La victoria fue para los australianos. André Welinski, Ken Tubman y James Reddiex a bordo de un Citroën DS23. La experiencia de Reddiex con el sistema hidráulico avanzado del DS fue clave: elevaron la carrocería tres centímetros y montaron soportes de motor de acero. No salieron ilesos (una colisión con un animal pequeño y un accidente con una alcantarilla), pero llegaron con 28 horas por delante sobre el primer Peugeot 504 oficial. El último clasificado, menos las penalizaciones, acabó 18 días después en comparación con los ganadores.

La prensa no hizo caso: la crisis del petróleo encareció el evento, los productores desaparecieron y las noticias ocuparon minúsculas columnas. Llamarla “la aventura secreta” fue el epitafio más amable que recibió en ese momento.

El legado: cómo esa pesadilla inspiró el Dakar

Con el tiempo, la historia se ha vuelto más generosa. El fracaso mediático y organizativo de la Copa del Mundo de Rallyes de 1974 dejó una lección clara: el concepto de una maratón todoterreno muy larga tenía un atractivo inalienable. Esa semilla brotó en Rally Dakarque desde 1978 ha transformado la epopeya del Sahara en un evento anual. La resistencia extrema, el desierto como juez y el espíritu de camaradería entre los pilotos se han convertido en los rasgos distintivos de la competición que ahora se celebra en Arabia Saudita.

De la aventura olvidada al idilio español con las dunas

España tiene profundos vínculos con este patrimonio. El Mundial de Rally de 1974 pisó las carreteras españolas camino de Marruecos, y décadas más tarde el Dakar se convirtió en una cita habitual para los aficionados ibéricos. las victorias de Carlos Sainz, Nani Roma o Marc Coma alimentó una pasión nacional por la arena y la mecánica que se repite en pruebas como la Bajo Aragón. Aquel rally casi olvidado de 1974 demostró que un puñado de kilómetros de desierto podían forjar leyendas, y España supo tomar el testigo con pilotos capaces de ganar en todos los rincones del planeta. No es casualidad que muchos españoles sepan de memoria lo que es un roadbook o una etapa de una maratón: la semilla del Dakar, plantada hace medio siglo, encontró en la Península un terreno fértil para la cultura off-road.

📌 Datos internacionales clave

  • La figura a enmarcar: solo 19 coches De los 70 que empezaron, lograron terminar el rally de 1974. Una tasa de abandono del 73% que ninguna otra prueba importante ha repetido jamás.
  • Consejos prácticos: Si vais a los países atravesados ​​por ese rally (Marruecos, Argelia, Túnez…), infórmate sobre los permisos de conducción en el desierto y no entres nunca sin un guía local: el Sahara sigue tan implacable como en 1974.
  • Así es como te afecta: Aunque la prueba original tuvo un impacto mínimo, su legado directo es el Dakar. Para el entusiasta español, este legado se traduce en décadas de pasión por el todoterreno y en una cartera de campeones que llevan el motor español a las cimas más altas del desierto.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: