La Fed mantiene los tipos en el 3,75% mientras Trump prepara el relevo de Powell
La pausa llega en un momento tenso para la institución. El Departamento de Justicia ha abierto un caso contra su presidente, Jerome Powell, por la reforma de su sede. Al mismo tiempo, se acerca el final del mandato del banquero central.
De hecho, si la Casa Blanca hubiera cumplido con el cronograma comunicado ya se conocería el nombre de su sucesor. El favorito en las quinielas es ahora Rick Riedergurú de la renta fija en BlackRock.
Este cambio se producirá después Uno de los ciclos más intensos en la historia reciente de la Reserva Federal.. En sólo tres años, el banco central ha experimentado un giro de guión que por sí solo explica el pulso de la economía estadounidense.
Tras la gran batalla contra la inflación desatada tras la pandemia, el banco central llevó el precio del dinero desde el suelo cercano al 0% hasta el rango del 5,25%-5,5%, el nivel más alto en más de dos décadas.
Ese ciclo de aumentos, ocurrido entre 2022 y 2023, fue el ariete con el que La Reserva Federal intentó enfriar una economía sobrecalentada debido al exceso de estímulos y a los cuellos de botella globales.
A partir de ahí, la historia cambió de rumbo. Con una inflación ya más contenida y un mercado laboral que comenzaba a mostrar fatiga, la Fed abrió la puerta a bajar el pistón.
En 2024 encadenó tres recortes de 25 puntos básicos en otoño –en septiembre, noviembre y diciembre–, lo que redujo las tasas al rango de entre 4,5% y 4,75%.
Durante 2025, este cambio se consolidó en pequeñas dosis. El banco central aprobó tres recortes de un cuarto de punto -en septiembre, finales de octubre y diciembre- con los que El precio del dinero cerró el año entre el 3,5% y el 3,75%.
A los ojos de Washington, ese nivel comienza a describirse como una zona “más neutral”, un punto de equilibrio inestable entre dos obsesiones: no reavivar la inflación y no estrangular el crecimiento en un momento en que el mercado laboral estadounidense muestra signos de fatiga.
Ahora, la Reserva Federal ha optado por pisar el freno. Reunidos este miércoles, los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) han dejado los tipos en el citado nivel oscilan entre el 3,5% y el 3,75%.
En la declaración posterior a la reunión, la Reserva Federal subrayó que La incertidumbre sobre las perspectivas económicas sigue siendo «alta», por lo que seguirá siendo «consciente» de los riesgos que pesan sobre el empleo y la inflación.
La decisión de este miércoles no fue unánime entre los miembros del FOMC, desde Stephen Miran y Christopher Waller Han abogado por un recorte de 25 puntos básicos.
La discrepancia de Miran es especialmente significativa, ya que forma parte de la lucha abierta entre Powell y Trump, decididos a forzar una caída más agresiva del precio del dinero.
En la misma línea están otros miembros de la organización cercanos a la Casa Blanca, como el propio Waller o el vicepresidente de Supervisión, Michelle Bowman quien en este caso se ha mostrado partidario de no tocar las tarifas.
Powell, la reforma y su sustituto
La pausa de tipos llega con la Fed en el centro de una tormenta sin precedentes. Por un lado, la Casa Blanca está presionando para reducir aún más el costo de la deuda de un país que ya está muy endeudado.
Por otro lado, la Administración Trump ha convertido la reforma de la sede del banco central en un arma política y legal contra Powell.
El Departamento de Justicia ha abierto una investigación criminal sobre Powell tras su testimonio en el Senado sobre la renovación multimillonaria del edificio de la Reserva Federal en Washington.
La acusación se centra en si Powell engañó al Congreso minimizando el alcance y coste de las obras, negando la existencia de ciertos “lujos”.
Entre estos supuestos extras, la Casa Blanca y los aliados de Trump citan terrazas, comedores VIP o acabados de mármol como ejemplos de despilfarro.
Esta pausa también llega en un momento clave del calendario político de la Reserva Federal. El mandato de Powell como presidente finaliza el 15 de mayo.
Y, aunque Trump había prometido durante meses que anunciaría a su sucesor “a finales de 2025” o “a principios de 2026”, La Casa Blanca aún no revela el nombre.
En lugar de un proceso silencioso y predecible, La entrega se ha convertido en otra fuente de incertidumbre. El mercado supone que habrá un nuevo presidente alineado con la preferencia de la Casa Blanca por tasas más bajas.
Así, la Fed congela los tipos mientras la Casa Blanca termina de decidir quién tomará el mando.
Las quinielas para suceder a Jerome Powell han dado un giro inesperado en las últimas semanas. “Los Kevins” – Kevin Warsh y Kevin Hassett, que eran los principales favoritos – han sido superados por Rick Rieder.
En las plataformas de apuestas políticas y entre los grandes bancos, Rieder ha pasado de ser el desvalido a tener mayores probabilidades de convertirse en el próximo presidente de la Reserva Federal.
¿Quién es Rick Rieder? Uno de los hombres más influyentes del planeta en el mercado de deuda.
Como director de inversiones de renta fija global en BlackRock, supervisa billones de dólares en bonos soberanos y corporativos y forma parte del núcleo de toma de decisiones del administrador de activos más grande del mundo.
Desde esa posición ha defendido públicamente que la Fed debería seguir recortando tipos por debajo del nivel actual, hacia una zona más cercana al 3%, para adaptarse a una economía con menos inflación estructural y el impacto de la inteligencia artificial en la productividad.
Un discurso que encaja como un guante con las prioridades de la Casa Blanca.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí
