la lucha lucense de A Fonsagrada que terminó con antidisturbios y detenciones
La historia del pequeño municipio de Hasta Fonsagradaen Lugo, es una historia de resistencia. En 1992, los vecinos del pueblo se encerraron en el Ayuntamiento durante dos meses para luchar contra la eliminación de los servicios básicos y acabaron siendo desalojados por la fuerza por la policía antidisturbios.
Este episodio que muestra la unión vecinal de A Fonsagrada llega ahora a la gran pantalla con el estreno de ‘360 curvas’ un documental dirigido por Alejandro Gándara y Ariadna Silva Fernández que profundiza en esta comunidad rural que se resiste a desaparecer.
Los vecinos de A Fonsagrada decidieron encerrarse en el Ayuntamiento del municipio como forma de luchar contra la despoblación. Tras años de pérdida de población, la Xunta Manuel Fraga tomó la decisión de que A Fonsagrada dejaría de ser cabecera de comarca, lo que implicó la pérdida de servicios como la oficina agrícola o el servicio de extinción de incendios.
Desde que conocieron las intenciones de la Xunta comenzaron las movilizaciones en la localidad. El primero y más destacable fue aquel encierro en el Ayuntamiento. En un principio esta acción fue apoyada por el entonces alcalde, Mario Arias Mon, pero inmediatamente les dijo que tenían que irse.
Los vecinos se negaron y Se organizaron por turnos para poder seguir abriendo sus negocios sin salir del Ayuntamiento vacío. Además, tres mil personas acudieron a Santiago para pedir explicaciones a la Xunta.
Cuando llevaban casi dos meses encerrados, cien policías antidisturbios Quienes llegaron desde León los desalojaron a la fuerza utilizando porras, gases lacrimógenos y pelotas de goma. Detuvieron a algunos vecinos, pero ni eso detuvo las protestas.
Semanas después, tres manifestantes volvieron a ser detenidos. La respuesta de los vecinos fue Cobrar la fianza de 200.000 pesetas y recibir a los recién liberados como héroes.
A pesar de toda esta presión, sólo lograron mantener la oficina agraria. Por ello, llevaron a cabo otra acción legendaria: intentaron cambiar el trazado de la carretera que les llevaba a Lugodonde tenían que acudir para absolutamente todo, lo cual tenia 360 curvas.
Denunciaron la peligrosidad de la vía y, luego, hicieron su graffiti más famoso, una pancarta que decía: «Biodramina para la Seguridad Social, para al menos emigrar sin marearnos». Un ejemplo de la movilización de un pueblo contra el olvido.
*Seguir laSexta en Google. Todas las novedades y el mejor contenido aquí.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí