Las claves del sorprendente adiós de un Simon Yates que hace un mes desvelaba su gran ilusión en MARCA: «Te hace reflexionar»
- Publishedenero 8, 2026
SíImmon Yates Se baja de su bicicleta cuando nadie lo esperaba. El británico, último ganador del Giro de Italia y campeón de La Vuelta 2018, anunció su retirada del ciclismo profesional con sólo 33 años, dejando frío al pelotón y a su propio equipo, Visma-Lease a Bike. Lo hace en plena pretemporada, desde La Nucía, donde se preparaba para 2026 junto a Jonas Vingegaard y Wout van Aert.
«Esto puede ser una sorpresa para muchos, pero no es una decisión que haya tomado a la ligera. Lo he estado pensando durante mucho tiempo y ahora siento que es el momento adecuado para alejarme del deporte», explicó Yates en su comunicado de prensa.. “Me diste la oportunidad de reescribir mi historia”, añadió con agradecimiento a la selección holandesa, con la que vistió de rosa hace apenas siete meses.
Y el inglés se despidió como líder del último Giro, que conquistó gracias a una emboscada magistral en el Colle delle Finestre. Este puerto, que en 2018 le robó la gloria tras el legendario ataque de Froome, se convirtió esta vez en su escenario de redención. Aprovechó las dudas de Isaac del Toro y Richard Carapaz para volar a Roma y coronarse con la maglia rosa.
«Gracias, Simon. Tu victoria en el Giro de Italia 2025 siempre será parte de nuestra historia». La propia organización de la carrera lo publicó en sus redes. La UCI le calificó de “leyenda del pelotón”, y LaVuelta recordó aquel 2018 en el que el británico subió al podio de Madrid vestido de rojo por delante de un joven Enric Mas.
Los resultados son contundentes: seis etapas del Giro, tres del Tour, dos de LaVuelta y una carrera marcada por las idas y venidas de las grandes rondas. En 2017 se hizo con el maillot blanco de mejor joven del Tour y en 2020 ganó la Tirreno-Adriático. En total, 36 triunfos que resumen la carrera de un escalador magnético, de pedaleo vivaz, espejo constante de su hermano gemelo Adam, todavía en activo en los Emiratos Árabes de Pogacar.
Su historia no es sólo de triunfos. En 2016, un error administrativo de su equipo Orica le valió una suspensión de cuatro meses por un resultado positivo “involuntario” de terbutalina, golpe del que se recuperó con la valentía que luego definiría su carrera.
Hace apenas un mes, en conversación con MARCA, Yates hablaba con tranquilidad de su futuro: “El Giro me enseñó que nunca hay que excluirse”. Reflexionó sobre los nuevos talentos, sobre Ayuso y Pogacar, y sobre la dureza de un calendario que ya dominaba a placer. Nadie, ni siquiera sus compañeros, imaginaba que estas serían sus últimas palabras como profesional.
Alberto Contador, que compartió muchas batallas con él, valoró la noticia en Eurosport: «No es de extrañar. Ganó la Vuelta a España, el Giro de Italia y varias etapas del Tour. Deportivamente cumplió todos sus objetivos. A sus 33 años, quizás siente que ya no tiene nada que demostrar», explicó el ex ciclista madrileño, antes de añadir una reflexión que resume el sentimiento del pelotón: «El ciclismo es un deporte de riesgo que hace pensar y valorar a muchos». cosas.
“El ciclismo ha sido parte de mi vida desde que tengo uso de razón. Del Velódromo de Manchester a ganar al más alto nivel y representar a mi país. Me despido con orgullo y paz. Este capítulo me dio más de lo que podría haber imaginado.cerró su carta.
Simón se marcha como llegó: sin aspavientos, con la tranquilidad de quien sabe que ya ha escrito su historia.. En el puerto que una vez lo derrocó, encontró la manera de reconciliarse con el destino.. Entonces decidió bajarse de la bicicleta.
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