Las pruebas que acorralan a Jonathan Andic: resbalón descartado, «odio al padre» y planificación
La jueza de Martorell Raquel Nieto Galván sostiene en el auto de prisión con fianza de Jonathan Andic que «hay indicios suficientes» para considerarle responsable del homicidio de su padre, el fundador de Mango, Isak Andic, que falleció al caer por un barranco en Collbató el 14 de diciembre de 2024. De las diligencias practicadas se desprende, según recoge una contundente resolución judicial, que la muerte del empresario podría no ser accidental y que existiría «una participación activa y premeditada» por parte de su hijo. Estas son las pruebas recogidas por los Mossos d’Esquadra que han servido a la magistrada para dictar su auto e imputar formalmente a Jonathan Andic.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>El auto de prisión con fianza señala, en base al informe forense, que «se descarta el resbalón» como causa de la caída que acabó con la vida de Andic. «Es como si se hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante. Todas las lesiones del resbalón son en el lazo derecho y en forma ascendente. No presenta lesiones en las palmas de las manos, se descarta el resbalón con una piedra o caída hacia delante», señala la jueza.
[–> [–>[–>Además tiene en cuenta las conclusiones de la unidad de intervención de montaña de los Mossos, que efectuaron varios simulacros. Estos concluyeron que la marca que dejaron las bambas del finado «no se puede realizar de forma fortuita». Para que quede tal marca, añaden, «es necesario que se haga (un frotado) como mínimo cuatro veces en los dos sentidos (delante-detrás) para llegar a conseguir una pisada similar a la reseñada el día de los hechos». Los Mossos añaden que «se tiene que realizar la acción de forma deliberada, ejerciendo presión en el suelo. Dicha marca no se puede realizar de forma fortuita». Y remachan: «Realizando un solo frotamiento hacia adelante simulando un resbalón, no se puede generar una pisada como la localizada el día de los hechos». En resumen, un resbalón no puede, en su opinión, dejar una pisada como la hallada en el punto de caída.
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El informe destaca que el camino de las Cuevas del Salitre a Montserrat «no presenta ninguna dificultad» y «no es necesario un calzado específico», pues se trata de una ruta «que no presenta una exposición de caída», excepto «el punto concreto donde» cayó Isaac Andic.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Jonathan Andic aseguró que no tenía desavenencias con su padre, pero los mensajes de WhatsApp que se han recuperado de su teléfono móvil demuestran «todo lo contrario». El auto va más allá y aprecia «odio al padre».
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El motivo principal de dicha mala relación es «la obsesión que Jonathan Andic tiene por el dinero, hasta el punto de pedirle una herencia en vida». Isak Andic «se vio obligado a aceptar» esa petición «para continuar teniendo relación con su hijo», una actitud propiciada por una psicóloga de la familia. Del análisis de las conversaciones, los investigadores concluyen que a mediados de 2024 Andic «fue conocedor» de que su padre tenía la intención de cambiar el testamento para crear una fundación para ayudar a las personas necesitadas. Es en ese momento cuando se produce «un cambio notable» en Jonathan Andic, que quiere reconciliarse y reconoce que su actitud por el dinero no es la correcta. En ese contexto, el empresario acepta la excursión a Collbató que su hijo le propone. La fundación no se llegó a constituir.
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[–>El auto señala «la manipulación emocional» del imputado sobre su progenitor «para conseguir sus objetivos económicos», hasta el punto de «haber verbalizado en sus escritos sentir odio, rencor, ideas de muerte«, y culpabilizar de su situación a su padre. Pretendía, incide el auto, encontrar una solución para recibir la herencia, o que «la figura del padre deje de existir de pensamiento y en vida».
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En marzo de 2025, tres meses después de la muerte de su padre, Andic se cambió de teléfono móvil y borró el contenido del antiguo teléfono. Ese antiguo dispositivo desapareció «de forma sospechosa», según señala la jueza en su auto de este martes. Así, la magistrada considera «extrañas» las circunstancias de la desaparición. Según Andic, el terminal antiguo le fue robado en Quito (Ecuador) en un viaje relámpago que realizó el día 24 de marzo. Regresó a España el 26 de marzo. «Las fechas de la desaparición del antiguo terminal coinciden con la información dada por los medios de comunicación, de la reapertura del expediente judicial», subraya la jueza.
[–>[–>[–>Un trabajo exhaustivo de informática forense ha permitido recuperar todo lo que el ahora acusado borró de su teléfono móvil: búsquedas en Google, imágenes y conversaciones de WhatsApp. El análisis del móvil también ha permitido acceder a geolocalizaciones y triangular su terminal con las antenas de Collbató y por tanto conocer los movimientos de Andic.
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A partir de esos datos y de la localización de su vehículo a través del sistema de vigilancia de tráfico de Collbató, el auto judicial destaca que el hijo del fundador de Mango fue tres veces antes al lugar del accidente mortal, ocurrido el 14 de diciembre: «Se ha podido constatar que fue al lugar de los hechos los días 7 /12/2024, el día 8/12/2024 y el día 10/12/2024». En sus declaraciones, Andic había dicho que fue una sola vez 15 días antes.
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Al parecer de la magistrada, estos indicios revelan «una planificación y estudio previo del lugar de los hechos; un intento de crear una situación y circunstancias concretas lo más discretas posibles previamente a los hechos, en el mismo momento y durante los minutos posteriores a la caída».
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En sus dos declaraciones ante los Mossos y la prestada este martes en el juzgado, Jonathan Andic ha incurrido en contradicciones. En su primera comparecencia a los Mossos aseguró que se adelantó cuatro o cinco metros por delante de su padre, que este se paró para hacer unas fotos con su teléfono móvil, y mientras caminaba escuchó un fuerte golpe y un «gemido de dolor» del fundador de Mango. En su segunda declaración relató que el padre solo usó el móvil al principio del recorrido. El análisis del teléfono de Isak Andic ha corroborado que este no usó el móvil donde sucedieron los hechos, en contra de lo manifestado por su hijo.
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Hay contradicción también respecto a las llamadas que hizo tras la caída mortal. Según recoge el auto, el sospechoso realizó dos llamadas, una a las 12:36:24 y otra a las 13:13:44. En un primer momento dijo que creía que su padre se había caído por un barranco, en el Montserrat. Posteriormente recibió la llamada de la enfermera del SEM a la cual le modifico la versión y le manifestó que él iba adelantado, y de repente oyó ruido de piedras y cuando se giró vio al fundador de Mango gritar y caerse. Esto difiere de lo que declaró a los Mossos: «Estaba andando por delante de mi padre y he visto un cuerpo rodando entre los matorrales, en pocos segundos he escuchado un fuerte golpe y un gemido de dolor por parte de mi padre».
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