Los asesinos de las preposiciones
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Una nueva moda analfabeta se va abriendo paso entre abundantes profesionales que largan en los medios de comunicación o sueltan tralla en los parques públicos de la patria mía. Consiste en usar de modo erróneo las humildes preposiciones. En ensañarse con ellas. En asesinarlas. Qué subidón de autoestima y dopamina y bobadina debe de proporcionarles el desastroso empleo con que ejecutan a tan inocentes partículas. Acaso se tendrán por rompedores antisistema cuando solo son indoctos probarullo. Ahora, a esperar la propagación del virus en las conversaciones familiares (si aún las hubiere), pues cualquier majadería tiene aplauso si huele a nueva.
El Diccionario de la lengua española (DLE) de la RAE define así el término «preposición»: Clase de palabras invariables cuyos elementos se caracterizan por introducir un término, generalmente nominal u oracional, con el que forman grupo sintáctico. El profano en lingüística, el ciudadano común, no entiende ni papa: la RAE y yo somos así, señora. Pero se volvería loco si dejamos la definición de preposiciones en manos y lengua de la tracamundana superguayactual. Chirriaría así: «Clase bajo palabras invariables cuyos elementos se caracterizan desde introducir un término, generalmente nominal u oracional, so el que forman grupo sintáctico». Ole. Tan anchos.
El querido lector se hará una idea de lo que es una preposición si le traemos aquí la lista de las 23 preposiciones que hay en español. Son: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, so, sobre, tras, versus y vía. Veintitrés justas. Cada una con su función o funciones. Aclara un servidor que «cabe» significa «junto a» (Se sentó cabe mi mesa), no pertenece al verbo «caber», y apenas se usa ya. Al igual que «so», el equivalente de «bajo» (So pena de no poder entrar). Y sigue aclarando que «versus» quiere decir «contra» o «frente a» (Occidente versus Oriente). Y termina puntualizando que «vía» es igual que por, pasando por, o haciendo escala en (He venido vía París).
Al igual que pelo a pelo se va uno quedando calvo, a base de matar preposiciones vamos pudriendo nuestra comunicación
Veamos con dos ejemplos el porvenir de tan triste moda. Lean tal y como está escrito el comienzo de la gran novela «Nada», de Carmen Laforet: «Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a medianoche, en un tren distinto del que había anunciado». Y ahora apliquémosle preposiciones diferentes a las correctas. He aquí el disparate: «Bajo dificultades cabe el último momento desde adquirir billetes, llegué entre Barcelona según medianoche, tras un tren distinto so el que había anunciado». Que lo compre quien lo entienda.
El segundo ejemplo podría ser el comienzo de «Cien años de soledad», del Nobel García Márquez, narración excelsa de la que hay serie plataformera, con grande discusión sobre su calidad artística en medios y otras redes. Dice así tan orquestal y magno arranque: «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas». Asesinemos ahora sus preposiciones y sustituyámoslas para obtener la siguiente mamarrachada: «Muchos años después, frente con el pelotón entre fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había versus recordar aquella tarde remota para que su padre lo llevó contra conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea cabe veinte casas hacia barro y cañabrava construidas bajo la orilla sin un río según aguas diáfanas que se precipitaban durante un lecho a piedras pulidas…». Hasta un surrealista, hasta un dadaísta renegarían. Ya lo sé que me ocupo de asuntos de menor cuantía en este caso. Pero al igual que pelo a pelo se va uno quedando calvo, a base de matar preposiciones vamos pudriendo nuestra comunicación. Si me lo permiten les contaré la semana siguiente algunos ejemplos que he ido recogiendo.
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