los búnkeres en los Pirineos para defenderse de los aliados tras la II Guerra Mundial
Después de la Segunda Guerra Mundial, Franco Temía que los aliados vinieran tras él. Por este motivo, en 1944 ordenó la construcción de un línea de defensa en los Pirineos para protegerse de posibles ataques. Era un proyecto secreto con el que el dictador pretendía crear una red de casi 10.000 búnkeres.
Según el escritor Iñaki Bergerala idea de lo que se conoce como «Línea P»llamado oficialmente Organización de defensa de los PirineosPartió de «la necesidad de tener o más bien inventar, un enemigo que ocupara el ejército una vez terminada la guerra civil».
Los búnkeres de hormigón estaban escondidos en el suelo y extendido a lo largo de la frontera con Francia. Sin embargo, tan pronto como nacieron, quedaron obsoletos. «El sistema defensivo se basaba más en tácticas bélicas casi más ligadas a la Primera Guerra Mundial que a una guerra moderna como había ocurrido en la Segunda Guerra Mundial», explica Bergera a laSexta.
Sólo se construyeron la mitad y nunca se utilizaron.a pesar de que hasta los años 70 el Ejército realizaba labores de mantenimiento.
Actualmente, se pueden seguir viendo los «ojos» del Pirineo que abandonaron las instalaciones. «De alguna manera te miran cuando los ves desde fuera», dice el fotógrafo. Esos túneles son protagonistas de su libro «Línea P» y un atractivo turístico a pesar de que, oficialmente, las administraciones no tienen mucho interés en preservarlos.
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