Los calefactores más recomendados son los radiadores eléctricos de aceite y la calefacción central por agua, porque no queman oxígeno, no liberan gases y, lo más importante, no generan corrientes de aire que levanten polvo





Una manta, una infusión caliente y, muy probablemente, un calentador son aliados imprescindibles en estos días de invierno. España recibió el nuevo año con temperaturas más bajas de lo habitual, según datos de la Agencia Nacional de Meteorología (AEMET), y el uso de radiadores se está convirtiendo en una solución habitual para Mantenga la casa cálida y cómoda.
Sin embargo, Existen diferentes tipos de radiadores, como radiadores eléctricos, de gas, de gasóleo, termoventiladores o sistemas de calefacción central, y no todos tienen el mismo impacto en la calidad del aire que respiramos y por tanto en nuestra salud.
Por eso, María González Flores, Enfermera especialista en enfermería familiar y comunitaria, docente y locutor de salud como parte del proyecto @curaconevidencia, explica Qué aspectos debemos tener en cuenta a la hora de utilizar un calefactor en casacuáles son los riesgos y cómo prevenirlos para cuidarnos y asegurarnos un ambiente saludable.


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1. ¿Qué pasa cuando utilizamos un calefactor durante mucho tiempo?
Cuando utilizamos un calentador durante muchas horas, El medio ambiente se desequilibra y esto se siente directamente en nuestro tracto respiratorio. Lo primero que suele pasar es que el aire se vuelve demasiado seco. Esta sequedad deshidrata las mucosas de la nariz y la garganta, que constituyen nuestra primera barrera defensiva contra virus y bacterias.
Cuando estas mucosas se secan, los cilios, pequeños “pelos” que limpian nuestras vías respiratorias, dejan de funcionar correctamente y somos más propensos a sufrir infecciones y a experimentar irritación o tos.
Además, Muchos calentadores eliminan el polvo, los ácaros y los alérgenos.que puede causar síntomas en personas susceptibles, incluyendo aquellos que padecen asma, rinitis o alergias respiratorias.
Y si hablamos de radiadores de combustión (gas, leña, queroseno o parafina), el riesgo aumenta. Estos pueden liberar gases como monóxido de carbono y partículas finas que deterioran la calidad del aire. Exposición prolongada a estos contaminantes. puede causar dolores de cabeza, dificultad para respirar e incluso envenenamiento si no hay buena ventilación.


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2. ¿Cómo podemos elegir un calentador más seguro? ¿Cuáles son las principales diferencias entre los tipos de radiadores?
Existen diferencias significativas entre los calentadores. No todos los aparatos de calefacción afectan del mismo modo al aire que respiramos, y esto es clave para mantener un ambiente saludable.
Los aparatos de calefacción más recomendados son los radiadores eléctricos de gasóleo y la calefacción central de agua, ya que no queman oxígeno, no emiten gases y, sobre todo,no generan corrientes de aire que levanten polvo.
En un punto intermedio encontramos las bombas de calor o el aire acondicionado. Son eficaces, pero resecan el ambiente rápidamente y requieren una limpieza muy cuidadosa de los filtros para evitar que propaguen hongos o bacterias.
3. ¿Cuáles serían los radiadores menos recomendados?
Menos recomendado, especialmente para personas que sufren de alergias o enfermedades respiratorias, Se trata de estufas de gas sin salida al exterior y estufas de queroseno.. Estos aparatos arden en el interior de la habitación, consumen el oxígeno que respiramos y liberan gases y vapor de agua, aumentando el riesgo de irritación o incluso de intoxicación en ausencia de ventilación.
En personas con enfermedades respiratorias crónicas, como asma, EPOC o bronquitis, estos factores pueden empeorar los síntomas.. También en pacientes alérgicos e incluso en personas con dermatitis atópica, ya que el aire seco empeora la piel seca.
En general, si en casa hay niños pequeños, personas mayores o pacientes con asma o EPOC, Generalmente lo más seguro es optar por la calefacción eléctrica.


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4. ¿Cuáles son las principales recomendaciones de un profesional de la salud cuando tienes calefacción en casa?
En general, quienes trabajamos en el sector sanitario somos muy conscientes de la importancia del aire que respiramos y los peligros que pueden ocasionar los radiadores mal utilizados, por ello es importante tomar ciertas precauciones como:
- Evite dormir con estufas encendidas. Por la noche, es importante favorecer el uso de calentadores eléctricos.
- Ventilar todos los díasincluso en invierno. Unos minutos son suficientes para renovar el aire y evitar la acumulación de contaminantes, así como para reducir el riesgo de contraer infecciones respiratorias.
- Elija calentadores más seguros. Debemos utilizar electrodomésticos y, si utilizamos gas o leña, procurar que tengan una instalación adecuada y salida de humos al exterior.
- Examinar los síntomas y las condiciones ambientales.. En caso de irritación ocular, tos, mal olor o mareos, lo primero que se debe hacer es apagar el dispositivo y abrir las ventanas.


5. ¿Qué podemos hacer para saber si nuestra calefacción está afectando a nuestra salud?
hay algunos indicadores muy simples que todo el mundo puede observar y que sirven para saber si un radiador afecta al medio ambiente o a nuestra salud.
- Síntomas físicos: Si después de utilizar el calefactor durante varias horas notas dolores de cabeza, ojos secos, somnolencia, congestión, tos o nariz muy seca, es señal de que el ambiente no está bien equilibrado.
- Color de la llama (en estufas de gas): Una llama sana debe ser azul y estable. Si se vuelve amarillo o naranja es señal de mala combustión y posible producción de monóxido de carbono. Esto debe solucionarse de inmediato.
- Condensación en ventanas: Si las ventanas están condensadas, significa que la ventilación es insuficiente. Esta humedad favorece generalmente la aparición de moho, que resulta muy irritante para las vías respiratorias.
6. Una revisión completa…
Sí, y además, vale la pena comprobarlo:
- ¿Qué tipo de calefacción tiene (eléctrica o de combustión)?
- Si la habitación está bien ventilada.
- Si el aparato está sujeto a mantenimiento, incluidos filtros y quemadores.
- El nivel de humedad del ambiente, que idealmente debería estar entre el 40 y el 60%.
- Si en casa hay personas vulnerables (asma, EPOC, alergias, niños o personas mayores).
7. ¿Qué medidas preventivas se pueden tomar para minimizar los problemas respiratorios?
La clave es cuidar el medio ambiente. Hay cuatro pilares esenciales:
- Ventilar todos los días. Abrir las ventanas durante 10 a 15 minutos es suficiente para renovar el aire y reducir la acumulación de polvo y contaminantes.
- Controlar la humedad. Mantenerlo entre el 40% y el 60% evita que las mucosas se resequen. Se pueden utilizar humidificadores.
- Mantener una temperatura ideal para el medio ambiente. Lo ideal ronda los 20 a 21°C durante el día y los 17 a 18°C por la noche. Un ambiente sobrecalentado es incómodo y puede irritar aún más las vías respiratorias.
- Ocúpate de la limpieza y el mantenimiento. del dispositivo utilizado. Limpiar los filtros, quitar el polvo de los radiadores y comprobar si hay obstrucciones evita que se liberen partículas al aire.
Además, Ayuda mucho no utilizar los calentadores durante muchas horas. En espacios completamente cerrados, evita secar la ropa en estufas de combustión y, si se utiliza gas o leña, incluso puede valer la pena disponer de un detector de monóxido de carbono.
Muchas gracias a la enfermera María González Flores por ayudarnos a tener una idea más clara del tema.
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