los fabricantes piden un plan como el Auto+ para renovar flotas
Los fabricantes de vehículos industriales estuvieron casi dos años sin un solo euro de ayudas directas para renovar sus flotas. Una sequía que las asociaciones del sector consideran insostenible y que ha llevado a una petición formal al Gobierno: un plan de incentivos a imagen del Plan automático+pero diseñado para camiones y autobuses.
La declaración llega pocos días después de la aprobación por parte del Consejo de Ministros de las bases reguladoras de Auto+, el programa con el que está equipado 400 millones de euros destinado a coches electrificados y vehículos comerciales. Un mecanismo que, según el sector, demuestra la eficacia de los incentivos para acelerar la transición, pero que deja completamente de lado el transporte pesado, pilar de la economía española.
Dos años sin ayuda y un parque envejecido
La última licitación estatal para la adquisición de camiones y autobuses fue rechazada de plano, y desde entonces el sector sufre una realidad preocupante: las flotas no se renuevan al ritmo que exige la normativa medioambiental. Aunque no existen datos oficiales desagregados, según estimaciones del sector la edad media de los vehículos comerciales supera ya la decena de años, muy por encima de lo deseable para alcanzar los objetivos de descarbonización.
Sin incentivos de compra, el transportista que esté pensando en cambiar a un camión eléctrico se enfrenta a un coste adicional considerable en comparación con un camión diésel convencional, lo que congela sus decisiones de inversión. “Es necesario poner en marcha cuanto antes nuevos mecanismos de apoyo a un sector estratégico y esencial para la competitividad y el funcionamiento de la economía española”, subrayan fuentes de las asociaciones de productores.
El modelo Auto+ funciona, pero permanece en los coches
El Plan Auto+, aprobado por el Gobierno el pasado martes, tuvo una buena acogida por concesionarios y marcas. Ofertas ayuda hasta 4.500 euros para la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, es compatible con los descuentos que ofrecen los fabricantes (máximo 1.000 euros adicionales) y también permite deducir el 15% del importe del IRPF, con un límite de 3.000 euros. Su retroactividad desde el 1 de enero de 2026 fue otro de sus puntos de venta: cualquier compra de un vehículo electrificado realizada este año puede acogerse al programa.
Los números respaldan el diseño. Actualmente, el 22% de las matriculaciones de coches en España ya corresponden a vehículos electrificados y las proyecciones del sector apuntan a que, con el impulso de Auto+, la cuota podría superar 25% a finales de año. Sin embargo, no existe la misma inercia en los vehículos comerciales porque simplemente no existe un avión equivalente.
Patronales de distribución y manufactura coinciden en que el esquema Auto+ es una referencia válida, pero requiere replicación urgente tractores, camiones y autocares. «Auto+ ha sido un éxito para los automóviles, pero no puede ser la única herramienta; necesitamos un programa hermano para la industria», resumen los portavoces de la industria.
Qué pide la industria y qué espera del Gobierno
La hoja de ruta propuesta por los fabricantes incluye un presupuesto similar al de Auto+, es decir, varios cientos de millones de euros, pero con importes por vehículo acordes al precio de un camión o autobús eléctrico. En conversaciones previas con el Ejecutivo, incentivos por varios miles de euros para modelos de carga pesada, siempre que sustituyan a un vehículo diésel con más de diez años de antigüedad. Además, el plan debería tener un horizonte de al menos dos años para ofrecer seguridad a los compradores profesionales.
La experiencia con programas anteriores, como MOVES, nos ha enseñado que la ayuda, por generosa que sea, pierde su eficacia si su tramitación es lenta. Por este motivo el sector insiste en la necesidad de simplificar los trámites: «Lo importante es que el dinero llegue rápidamente al bolsillo del transportista», afirman las asociaciones empresariales.
Mientras tanto, el contexto europeo es apremiante. Varios países vecinos ya han activado líneas de apoyo específicas para la renovación de flotas pesadas, conscientes de que el transporte por carretera representa casi un El 30% de las emisiones de CO₂ proceden del sector de la automoción. España, que aspira a liderar la electrificación, corre el riesgo de quedarse atrás en el segmento que más contamina por unidad.
La ausencia de un plan para el vehículo comercial lastra la competitividad del transporte español y se aleja de los objetivos de descarbonización del sector.
📊 Las claves de las novedades
- Cifras a tener en cuenta: Casi dos años sin ayudas para vehículos comerciales; El nuevo Plan Auto+ destina 400 millones sólo a turismos y vehículos comerciales; ayudas de hasta 4.500 euros para turismo más deducciones fiscales; cuota de vehículos electrificados del 22% con una previsión de que supere el 25% en 2026; Los costes adicionales de un camión eléctrico son considerables.
- Cómo te afecta: Si opera una flota de transporte, comprar un camión o autobús nuevo aún no tiene incentivos directos. Hasta que el Gobierno active un plan específico, la renovación del vehículo comercial no tendrá ayudas a la compra, lo que puede retrasar las decisiones de inversión y encarecer la operación.
- También debes saber: El Plan Auto+ para turismos ya está vigente y tiene retroactividad desde el 1 de enero de 2026. La experiencia de este programa puede servir de modelo para un futuro plan industrial y el sector espera una respuesta del Ejecutivo en los próximos meses, dada la urgencia que requieren los fabricantes.
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