Me siento más cómodo en el true crime, pero la ficción me gusta y el mercado lo pide. Te permite facturar más
Carles Porta es conocido como el rey del crimen real. Un título que ha sido ganado con todo mérito por el «rigor» y el «Yo respeto» con el que analiza los acontecimientos más espantosos del crónica negra de nuestro país.
El periodista (Lleida, 1963) da ahora el paso a la ficción con 33 días. La serie, que se estrena este domingo 7 en Atresplayer, trata el caso de Brito y Picatosteel primero analizado en crímenessu programa estrella.
El proyecto nació tras el «impulso» de José Antonio Antóndirector general de Atresmedia.
Los seis capítulos que componen esta serie narran La fuga de estos dos presos de la prisión de Lleida durante 33 días que mantuvo en vilo a toda Cataluña. Las series, por cierto, sus nombres son diferentes y José Manuel Poga da vida a Prieto y Julián Vilagrán Es Calatrava.
Porta asegura que los mayores desafíos han sido «poner la historia en el presupuesto» y «mantener la intensidad y la credibilidad» de sus otros productores. Y cree haberlo conseguido. «Es una serie muy creíble y muy intensa», afirma satisfecho LOS ESPAÑOLES.
José Manuel Poga y Julián Vilagrán protagonizan la serie ’33 días’.
33 días Será la primera serie de muchas, porque la idea es seguir haciendo ficción. «Me siento mucho más cómodo en el verdadero crimen. Pero a mí me gusta la ficción y el mercado nos la pide. La ficción nos permite ganar mucho más», afirma.
La fábrica de Carles Porta no para. Los episodios de crímenes reales se estrenarán próximamente en Movistar+ ¡Mátalo ahora! y El plan de los gemelosdespués Peregrino. También lanzará la nueva temporada de ¿Por qué matamos? en Audible (Amazon).
Con 33 días Das un paso más en tu carrera. ¿Cómo surgió el proyecto?
Este proyecto surgió del impulso y las ganas de José Antonio Antón, director general de Atresmedia. Él quiso trabajar con nosotros y nos propuso convertir en ficción el caso de Brito y Picatoste, el primero lo hicimos en crímenes.
Cuando un director general del mayor grupo de medios de España te ofrece comprar una serie, nadie dudaría en decir que sí. Eso nos empujó a dar el paso hacia la ficción.
¿Cuál ha sido el mayor desafío a la hora de llevar esta historia a la ficción?
Ha habido un par de fases. La primera fue encajar la historia en el presupuesto. Pero, por suerte, hemos contado con un equipo de producción, guión y rodaje increíble y se ha hecho bien.
Y la segunda parte ha sido mantener la credibilidad y la intensidad que la gente espera de los productos que hemos fabricado hasta ahora. Ahí hemos tenido un reto tanto a la hora de construir los guiones, como a la hora de rodar y, sobre todo, a la hora de montar, porque hemos tenido que darle esa intensidad y esa credibilidad para que el espectador no note una diferencia negativa.
Destaca la figura del equipo.
En nuestra sociedad muchas veces ignoramos o no le damos el protagonismo que merece a los equipos que trabajan en este tipo de producciones y nos centramos mucho en el nombre que está en primer plano, en este caso el mío.
Esto no es bueno para mí, porque detrás de un nombre se esconde talento que no ha trabajado directa ni intensamente en él.
¿Cómo crees que recibirá la serie la legión de seguidores que hay detrás?
Bueno, no lo sé, ahora mismo me tiemblan las piernas (risas). Es un misterio, pero creo que está bien. La gente que lo ha visto ha quedado muy satisfecha. Creo que hemos hecho una gran serie.
Es una serie muy creíble y muy intensa. Cada minuto es potente, pasan muchas cosas constantemente, los personajes son increíbles… Se nota el talento que ha estado ahí durante todo el camino: guión, rodaje, producción…
«Ha sido un desafío mantener la credibilidad y la intensidad que la gente espera de los productos que hemos fabricado hasta ahora»
¿Cuál es la diferencia entonces?
La gran diferencia es que quien vio el episodio en crímenes, ya sea en Movistar o Netflix, Sabe cómo comienza la historia y cómo termina. No hemos cambiado eso.
Pero el viaje interior es diferente. ¿Porque? Porque hasta ahora, en realidad hablaban de lo que había pasado, no de por qué había pasado. En 33 días Nos adentramos en por qué cada uno de los personajes se comportó como lo hizo.
¿Qué opinas de la elección de los protagonistas, José Manuel Poga y Julián Villagrán?
Son dos grandes actores y personas, lo cual es muy importante para nosotros.
He intervenido en todo, pero cuando ya estaba todo bien hecho. Anaïs Pareto en la dirección, Irene Roqué en el casting… Todas han hecho un trabajo increíble. Cuando tienes talento cerca, lo mejor que puedes hacer es mantenerte al margen y dejarlos trabajar. Y eso es lo que he hecho.
Los actores Julián Villagrán y José Manuel Poga con Carles Porta.
¿Será ésta la primera piedra de un nuevo camino en la ficción? ¿O te sientes más cómodo cometiendo crímenes reales?
Me siento mucho más cómodo en el crimen real, sin duda. Pero, evidentemente, me gusta la ficción y el mercado nos pide ficción. La ficción nos permite ganar mucho más. Por tanto, seguiremos haciendo ficción.
Es que siempre intentaré tener cerca productores y directores de ficción que me ayuden a realizar el viaje.
Nuestro gran mérito es tener un almacén lleno de grandes historias reales que se pueden ficcionalizar y lo vamos a hacer. Por ejemplo, en el siguiente proyecto, Veredicto para Movistar Plus, con la ayuda de El Terrat y Encofrados Encofrasa como productores, y con la participación de Eduard Sola.
«La realidad es muy difícil de superar y siempre atrapa. Estas ficciones tienen que tener credibilidad»
¿Qué tiene el componente de actualidad para enganchar al público? ¿Las historias basadas en hechos reales funcionan mejor que las inventadas?
La realidad, y aquí podríamos añadir la credibilidad de lo que el espectador está viendo, es un factor de compromiso y empatía. Si la persona en casa conecta con lo que ve, eso fluye y funciona.
La realidad es muy difícil de superar y siempre engancha. Este tipo de ficción tiene que tener un componente de credibilidad que el espectador te compre y entre en la historia y la viva contigo.
¿Crees que ya no existe tal auge con el crimen real?
Siempre se han hecho verdaderos crímenes y crónicas negras. El concepto de modestia es muy personal. La línea de ética y moralidad es muy individual, porque yo puedo tenerla en un punto y tú puedes tenerla en otro.
Lo que hay que hacer es tratar las cosas con rigor y respeto. A partir de aquí todo es trasladable a la televisión. Nos funciona muy bien por estos motivos, especialmente para las víctimas.
«Las víctimas se minimizan. Nos limitamos a los hechos. No generamos ni un momento más de dolor en estas personas»
Por eso en 33 días ¿Los protagonistas no tienen nombres reales?
Sí, hemos cambiado los nombres de todos los protagonistas para respetarlos, no interferir con su privacidad y por honestidad con el espectador. Podemos explicar la realidad de hechos que están en un resumen, pero no podemos inventar elementos con nombres reales.
Las víctimas se minimizan. Nos atenemos a los hechos. Lugar. Y no generamos ni un momento más de dolor en estas personas.
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