Medio centenar de feministas exige a Sánchez que convoque la conferencia de igualdad del PSOE
Más de medio centenar de activistas feministas del PSOE han alzado la voz para exigir a Pedro Sánchez que rectifique la política de igualdad del partido. En un manifiesto con una fuerte carga política e histórica, los firmantes advierten de una «profunda fractura» entre el socialismo y una parte del movimiento feminista, y piden abrir un proceso de «escucha, reflexión y debate» que permita «superar los problemas y contradicciones que vive la organización» y devolver a las políticas de igualdad el papel central que han tenido durante décadas. El manifiesto responde al clima de preocupación en el partido tras los casos de acoso revelados en las últimas semanas.
El texto apela al legado del PSOE como principal impulsor institucional del feminismo en España, recordando que fue “de la mano del movimiento feminista” como el partido logró transformar la sociedad y consolidar un vínculo electoral duradero con las mujeres. Los firmantes repasan cuatro décadas de avances -desde la creación de órganos de igualdad y la ampliación del permiso de maternidad hasta las grandes leyes estructurales- y subrayan que estas normas fueron aprobadas «en un contexto de amplio debate político y social», con un papel claro para la sociedad civil que, en su opinión, hoy se ha perdido.
Ese es, precisamente, uno de los ejes centrales del reproche: en los últimos años, sostienen, “la aplicación y desarrollo de estas políticas se ha abordado sin un verdadero papel de la sociedad civil, ni del movimiento feminista”. En paralelo, los firmantes denuncian que los espacios internos de igualdad han quedado relegados a un papel secundario, hasta convertirse en «espectadores y, en ocasiones, incómodos compañeros de viaje». El manifiesto sitúa el punto de inflexión en el 40º Congreso Federal, desde el cual, afirman, se ha producido «un deterioro del diálogo y la negociación con el feminismo socialista».
Las críticas no se limitan al nivel orgánico. El documento reprocha a los dirigentes su falta de respuesta a los ataques al feminismo dentro de la propia izquierda. «Las críticas al feminismo, expresadas agresivamente en las redes sociales, no han tenido una respuesta adecuada por parte de la organización», afirman, al tiempo que denuncian que las objeciones feministas a algunas decisiones gubernamentales han sido «ignoradas y silenciadas». El resultado, advierten, ha sido «el distanciamiento de una parte de las organizaciones del PSOE».
El manifiesto también incorpora una autocrítica explícita por la gestión de las denuncias de abusos y comportamientos machistas que han afectado a funcionarios socialistas. “Ante esta realidad no basta con indignarse, es necesario hacer autocrítica”, sostienen los firmantes, que exigen que estos casos se resuelvan de acuerdo con la normativa interna y la legislación vigente. La advertencia política es clara: si las mujeres “dejan de confiar en el PSOE”, el partido perdería “el voto diferencial que le ha hecho ganar elecciones”.
En este contexto, los activistas advierten del riesgo de retroceso en un escenario marcado por las presiones de la extrema derecha. Recuerdan que el PP sólo respetó las grandes leyes de igualdad por su amplio consenso social, pero advierten de que hoy «la capacidad de presión de la extrema derecha machista y xenófoba» puede arrastrar a la derecha liberal. A ello se suma una batería de amenazas persistentes: la violencia sexual, la misoginia en las redes, el consumo de pornografía entre menores, la desigualdad en el empleo y los cuidados, o el avance de los discursos ultra entre los hombres jóvenes.
Como solución política, el manifiesto pide recuperar el “valor del feminismo socialista” y devolver la igualdad al ámbito del amplio consenso. En concreto, los firmantes piden que se active el artículo 48 de los Estatutos Federales para convocar una Conferencia Federal de Igualdad en 2026, que permita “una amplia participación de compañeras feministas y representantes de organizaciones de mujeres”. El mensaje final es a la vez una advertencia y un recordatorio de identidad: “Si abandonamos esa cultura del respeto mutuo, perderemos parte de nuestra historia y una de las grandes aportaciones que, como partido, hemos hecho a la sociedad española”.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí