Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+. Territorio salvaje
El nuevo Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+ se posiciona como uno de los SUV deportivos más avanzados de su categoría gracias a su motor seis cilindros en línea de 3.0 litros con doble sobrealimentación, 449 CV, sistema eléctrico de 48V, cambio AMG SPEEDSHIFT TCT 9G, tracción total variable AMG Performance 4MATIC+ y modos de conducción AMG DYNAMIC SELECT con Drift Mode. Con suspensión AMG RIDE CONTROL, dirección trasera de serie y múltiples paquetes de personalización como AMG DYNAMIC PLUS y Golden Accents, ofrece altas prestaciones, dinamismo en curva y confort diario en un solo vehículo.
Hay modelos que nacen para cubrir un segmento y otros que lo empujan hacia un territorio nuevo. El Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+ pertenece a la segunda categoría. No se limita a ser un SUV rápido: está concebido como una máquina de conducción deportiva con la versatilidad de un vehículo de uso diario, pero con ADN claramente AMG en cada componente clave.
Motor de 449 CV y hasta 640 Nm
El corazón de este modelo es un seis cilindros en línea de 3.0 litros profundamente revisado. No se trata de una simple evolución, sino de una reinterpretación técnica con nueva culata, conductos de admisión y escape optimizados, nuevo árbol de levas de admisión y un sistema de admisión de mayor volumen con intercooler rediseñado. El resultado es una respuesta más inmediata, una entrega de par más llena y una clara vocación por subir de vueltas con energía.
La cifra resume la ambición: 330 kW (449 CV) y 600 Nm de par máximo, con picos de hasta 640 Nm durante diez segundos mediante función de sobrealimentación. La presión de soplado alcanza 1,5 bares gracias a un turbocompresor optimizado, mientras que un compresor auxiliar eléctrico —ahora con hasta 7,5 kW— puede actuar durante más tiempo y de forma casi continua para reforzar la respuesta del acelerador. La sensación que busca AMG es directa: inmediatez, empuje sostenido y carácter mecánico.
Sistema híbrido ligero de 48V


A este conjunto se suma el generador de arranque integrado de segunda generación (ISG), pieza central del sistema eléctrico de 48 voltios. No solo actúa como generador, sino que añade funciones híbridas como aporte extra de 17 kW y 205 Nm, recuperación de energía, gestión de carga y arranques prácticamente imperceptibles. La electrificación ligera aquí no es un argumento de etiqueta, sino una herramienta para afinar la respuesta dinámica.
Las prestaciones acompañan el planteamiento: acelera de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos con la función RACE START del paquete AMG DYNAMIC PLUS, mientras que la velocidad máxima pasa de 250 a 270 km/h con el AMG Driver’s Package opcional. Pero más allá de los números, la experiencia se construye también con sonido. El nuevo sistema de escape con resonadores específicos intensifica la banda sonora del seis cilindros, con crepitaciones al levantar el pie y un tono grave en aceleración. De forma opcional, el AMG Real Performance Sound permite gestionar válvulas activas para modular la presencia acústica.
Cambio automático ‘supersónico’


La transmisión AMG SPEEDSHIFT TCT 9G es la encargada de canalizar la energía. Destaca por sus cambios rápidos, función de doble embrague y múltiples reducciones de marcha. En modos Sport+ y manual, la respuesta es especialmente espontánea, con control mediante levas galvanizadas tras el volante. La electrónica adapta la estrategia según el programa elegido: desde eficiencia hasta máxima agresividad.
Y es ahí donde entra en juego uno de los pilares del carácter del GLC 53: AMG DYNAMIC SELECT. Cinco programas —Slippery, Comfort, Sport, Sport+ e Individual— más el modo RACE opcional permiten transformar el comportamiento del vehículo. Motor, cambio, chasis y dirección modifican su respuesta. El sistema AMG DYNAMICS, integrado en estos programas, ajusta además las estrategias de estabilidad y tracción con niveles Básico, Avanzado y Pro, anticipando el comportamiento deseado a partir de sensores y estilo de conducción.
Tracción total 4MATIC+ variable


La tracción total AMG Performance 4MATIC+ es totalmente variable y funciona de forma continua, con capacidad de pasar de un reparto total a una configuración puramente trasera. En conducción moderada puede desacoplar el eje delantero para ganar eficiencia. Desde ajustes deportivos, prioriza el eje posterior. Y con el Drift Mode —integrado en el paquete AMG DYNAMIC PLUS— transforma el SUV en un tracción trasera total. La presencia de un diferencial trasero de deslizamiento limitado controlado electrónicamente, disponible por primera vez en el GLC, refuerza la motricidad y la estabilidad en conducción dinámica.
El chasis acompaña con la suspensión AMG RIDE CONTROL, de acero y con amortiguación adaptativa ajustable. Cada rueda se regula de forma independiente mediante válvulas separadas para compresión y extensión. El conductor puede elegir entre Comfort, Sport y Sport+, ampliando el rango entre confort de larga distancia y firmeza deportiva. El equipo de frenos AMG, con discos ventilados de gran tamaño y pinzas de cuatro pistones delante, está dimensionado para soportar el nivel de rendimiento disponible.
Dirección en el eje trasero


La dirección también es protagonista. El sistema AMG de tres etapas adapta la asistencia según el modo de conducción, combinando suavidad en maniobras con mayor retroalimentación a alta velocidad. A ello se suma la dirección del eje trasero de serie, con hasta 2,5 grados de giro. A baja velocidad, las ruedas traseras giran en sentido opuesto a las delanteras para mejorar la agilidad y reducir el radio de giro; a alta velocidad, lo hacen en paralelo para aumentar la estabilidad.
La marca alemana no descuida la dimensión emocional ni la estética. El paquete AMG DYNAMIC PLUS añade elementos de alto rendimiento como soportes activos de motor, volante AMG Performance en microfibra MICROCUT y frenos con pinzas rojas. El paquete Golden Accents introduce detalles exteriores en Techgold sobre pinturas oscuras, llantas forjadas de 21 pulgadas y acabados específicos, junto a un interior con cuero negro, costuras en contraste y molduras de carbono con hilos metálicos.
El Mercedes-AMG GLC 53 4MATIC+ es una interpretación integral del concepto AMG aplicada a un formato polivalente: motor de carácter, tecnología eléctrica de apoyo, chasis activo, tracción variable y un nivel de personalización que permite ir del confort diario al enfoque de circuito con solo pulsar un botón. Se sitúa en el polo opuesto de la versión eléctrica en este sentido.
Fotos: Mercedes-AMG.






































































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