Mi infancia no fue la de un niño normal. Iba a la ópera y a cenas con directores de cine
La infancia de Gonzalo Miró fue muy lejos de cualquier hijo de su generación.
Mientras los niños pasaban las tardes jugando en el parque, él acompañaba a su madre, Pilar Miró, a eventos culturales, estrenos de peliculas y reuniones con cifras relevantes del país.
«No tuve una infancia normal. Iba a la ópera con mi madre cuando tenía 8 años y a cenas con directores de cine.«Recordó en el programa que lazos de sangre Dedicado al destacado director.
Hijo de una de las mujeres más influyentes de la cultura española, Gonzalo creció en un ambiente marcado por el cine, la televisión y la política.
Su madre, directora, guionista y primera mujer en ocupar la dirección de RTVE, tenía una vida profesional intensa que acabó convirtiéndose también en el escenario de su infancia.
Gonzalo nació el 13 de febrero de 1981 y lo hizo en un contexto social en el que ser hijo de madre soltera todavía generaba controversia.
Sin embargo, él siempre ha defendido que en su casa nunca existió un sentimiento de ausencia ni un conflicto alrededor de su origen.
La identidad de su padre biológico nunca ha trascendido de forma pública, pero para él jamás supuso un vacío. «Nunca he echado de menos una figura paterna», ha llegado a reconocer.
Gonzalo no sentía esa necesidad porque «la figura de mi madre llenaba todo el espacio».
Incluso llegó a pedirle a Pilar Miró que no le contara quién era su padre: «No me cuentes quién es mi padre, porque si me lo dices igual tengo que ir a saludarle»
Como se decía más arriba, su día a día tampoco seguía los patrones habituales de un niño de su edad.
«Mi madre no era una madre al uso. No se le daba bien la cocina, no hacía conmigo cosas de niños, sino cosas de adultos».
Con ocho años ya acudía a la ópera y con doce veía películas como El gatopardo. «Yo no iba al parque a jugar a la pelota, yo estaba en cenas con directores de cine escuchando conversaciones de adultos».
Felipe González, su tutor legal
También jugó un papel importante en ese círculo cercano. Felipe González. La amistad entre la expresidenta del Gobierno y Pilar Miró hizo que se convirtiera en un figura de referencia Para Gonzalo.
Debido a su delicado estado de salud -sufría una grave insuficiencia cardíaca desde pequeña-, Pilar le había puesto ese nombre. tutor legal de su hijo si un día ella faltara.
«Pasé de ser un niño tutelado a tener que gestionar una herencia, una casa y mi propia vida con 16 años»
Pero, lamentablemente, ese día llegó demasiado pronto. Él 19 de octubre de 1997cuando tuve Sísolo 16 añosGonzalo perdió a su madre tras sufrir un infarto fulminante en su casa de Madrid.
Esa pérdida fue un punto de inflexión en su vida: «Pasé de ser un niño tutelado a tener que gestionar una herencia, una casa y mi propia vida a los 16 años. «La muerte de mi madre me obligó a convertirme en adulto en una tarde».
Ahora, a sus 45 años, Gonzalo Miró ha construido su propio camino en los medios.
Se ha convertido en un rostro habitual de TVE gracias a Directo al grano y sus colaboraciones en encuentros deportivos como ahora con el Mundial. Además, el próximo curso liderará el programa La cena de los idiotas..
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí