Ocho de cada diez personas quiere vivir en una casa en propiedad, pero seis de cada diez solo tiene un presupuesto de hasta 200.000 euros
La vivienda en propiedad sigue siendo la gran aspiración residencial de los españoles, pero el bolsillo marca un límite cada vez más estrecho. El 82% de la población española considera que comprar una vivienda es la fórmula que mejor encaja con su futuro, según la tercera edición del informe ‘Viaje del Comprador’, elaborado por Sigma Dos para la promotora Culmia. Sin embargo, esa preferencia choca con la capacidad real de pago: el 63% de los encuestados prevé destinar un presupuesto máximo de 200.000 euros a la compra de una vivienda.
[–>[–>[–>El dato refleja una de las principales contradicciones del mercado residencial español: la propiedad mantiene su fuerza cultural y económica, pero una parte mayoritaria de la demanda se mueve en rangos de precio cada vez más difíciles de encontrar, especialmente en las grandes áreas urbanas. En concreto, el 20% de los encuestados afirma que prevé destinar menos de 100.000 euros a la compra, mientras que el 43% sitúa su presupuesto entre 100.000 y 200.000 euros. Otro 31% eleva esa horquilla hasta los 200.000-400.000 euros, mientras que solo el 6,2% contempla operaciones por encima de los 400.000 euros. Esto contrasta con el importe medio de las compraventas que se han cerrado en los últimos doce meses supera los 220.000 euros, según los datos del Portal Estadístico del Notariado.
[–> [–>[–>La brecha entre deseo y capacidad económica atraviesa todo el informe. El precio aparece como el factor más decisivo a la hora de buscar vivienda, con una valoración de 4,6 sobre 5, por delante de la localización, el tamaño o la disponibilidad de aparcamiento y trastero. Además, el 73% de los encuestados identifica los elevados precios de compra como el principal obstáculo para acceder a una vivienda, muy por encima de otros problemas como la falta de oferta asequible o protegida, la incertidumbre económica, la dificultad para acceder a hipotecas o la escasez de suelo y promoción en determinadas zonas.
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La consecuencia es que la oferta actual no encaja con las expectativas económicas de buena parte de la demanda. El 62% de los encuestados considera que las opciones disponibles en el mercado no cumplen sus expectativas económicas, un porcentaje que se ha incrementado respecto al 55% registrado en la anterior edición del estudio. La tensión es especialmente visible en Madrid, donde el 67% apunta a esa falta de ajuste económico entre oferta y demanda.
[–>[–>[–>Para Francisco Pérez, consejero delegado de Culmia, los datos evidencian un problema de acceso que el sector lleva años detectando. «Si miras las cifras globales, los propietarios son el 75% y hay más de un 80% que quiere ser propietario. Cuando se aterriza qué precio están dispuestos a pagar realmente es muy bajo, hay mucha gente que está dispuesta a pagar entre 100.000 y 200.000 euros. En las áreas urbanas, hasta 400.000. Pero es poco frente a lo que realmente cuesta. Todos los datos tienen mucha coherencia con la falta de acceso», señala.
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La vivienda asequible
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El informe también apunta a una mayor dependencia de las fórmulas asequibles. El 56,9% de la población se ha planteado acceder a una vivienda asequible o con algún tipo de subvención pública. Entre los más jóvenes, el porcentaje se eleva al 73%, lo que confirma que las generaciones que intentan entrar por primera vez al mercado son las que más necesitan algún tipo de apoyo para poder comprar, según datos de Sigma Dos para Culmia.
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[–>El problema no es solo el precio final de la vivienda, sino también la entrada, el ahorro previo y la financiación. De hecho, el 34,2% de las personas de entre 26 y 34 años menciona la poca capacidad de ahorro como obstáculo para acceder a una vivienda. En paralelo, el 32,6% de la población considera que las ayudas directas a la compra o a la entrada serían el apoyo público más útil para facilitar el acceso, por delante de las bonificaciones hipotecarias, la vivienda pública o protegida en alquiler y el alquiler con opción a compra.
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Pérez defiende que la solución no puede limitarse solo al alquiler: «Hay que promover VPO en compraventa de la toda la vida». A su juicio, el problema de muchos compradores potenciales está en el ahorro inicial. «Cuando no puede pagar más de 200.000 euros tiene que ver con los ahorros. En cambio, parta el que logra comprar, la hipoteca vale menos al mes que un alquiler asequible. Hay que ver cómo ayudamos para que sean propietarios y quitamos presión al alquiler», añade.
[–>[–>[–>El cuello de botella, sin embargo, no se limita a la financiación de la demanda. Para el primer espada de Culmia, el gran impedimento está también en la falta de suelo listo para construir, lo que se conoce como finalista. La presión del mercado se produce en un contexto de fuerte incremento de precios. «La subida de dos dígitos no se puede aguantar. Tendrá que ir adaptándose», señala Pérez, que atribuye la tensión a una combinación de creación de empleo, llegada de población, formación de nuevos hogares y escasez de oferta suficiente.
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