Deportes

paseos rurales en bicicleta y cultivo de la chufa

paseos rurales en bicicleta y cultivo de la chufa
Avatar
  • Publishedjulio 21, 2026



Mientras se apagan las luces en los estadios internacionales y la presión del fútbol de élite exige un respiro, el delantero de la selección española Ferrán Torres Tiene un destino claro y un billete de vuelta no negociable: Foios.

Lejos del ruido mediático y de las grandes capitales europeas, esta localidad de la región de L’Horta Norte Constituye el santuario personal del futbolista, un lugar donde el tiempo parece medirse por el ritmo de la cosecha y no por el cronómetro de un árbitro.

Apenas 9 kilómetros separan la bulliciosa ciudad de Valencia de este remanso de paz, un municipio acogedor y accesible de sólo 6,5 kilómetros cuadrados. Ubicado justo 8 metros de altura sobre el nivel del mar y bajo el código postal 46134, sus aproximadamente 7.600 vecinos ven en el futbolista no una estrella inalcanzable, sino una propia, manteniendo intacta la esencia comunitaria de un pueblo donde todos se conocen.

Lejos de los complejos turísticos de lujo, el verdadero lujo en Foios reside en su entorno. El paisaje de la localidad está dominado por la majestuosa Huerta valenciana (L’Horta), una gran extensión verde de tierra fértil que se convierte en el escenario ideal para paseos en bicicleta rurales y relajantes que tanto ayudan a despejar la mente.

Pedalear por estos senderos supone atravesar campos de naranjos, hortalizas y sobre todo la cuna del cultivo de la chufa. Este inmenso tapiz agrícola abraza el núcleo urbano, cuyo horizonte está indiscutiblemente coronado por el Iglesia Parroquial de la Asunción de Notre-Dame.

Construida en 1730, esta joya del barroco valenciano cuenta con un imponente campanario que domina toda la llanura. Un poco más lejos, a apenas un kilómetro del centro, te espera la Ermita del Cristo de la Sangre, un pintoresco templo reconstruido tras la guerra civil que invita a la calma y constituye el epicentro de la devoción local.

Ningún retiro vital estaría completo sin la inmensa comodidad de las comidas caseras. En Foios la gastronomía es una auténtica devoción ligada a la tierra. Cuando se encuentra en el chufa de la zona ceroNo hay mejor isotónico natural para el verano que una buena horchata artesanal fría, siempre acompañada de lo imprescindible farton.

La comida popular otorga un culto particular al arroz, presumiendo de bordar la auténtica Paella Valenciana, pollo al horno de leñaconejo, garrofón y haba plana. Cuando llegan los meses de frío, las cocinas desprenden el inconfundible aroma del arroz al horno (Arròs al forn) y del contundente arroz con judías y nabos, dejando siempre espacio para las sobremesas familiares, endulzadas con la tradicional coca de llanda y tortas de boniato y almendra.

Pero Foios no es sólo un remanso de silencio rural; También es sinónimo de pasión, celebración y una profunda conexión con las raíces. Cuando Ferran regresa a casa, se encuentra con un vibrante calendario marcado por el fuego, la pólvora y la melodía.

En marzo, la ciudad se transforma para vivir con intensidad Fallosplantando sus propios monumentos y haciendo temblar sus calles con mascletaes y despertaes. El invierno se calienta en enero con San Antonio Abad, una celebración entrañable donde los vecinos se reúnen alrededor de una enorme hoguera para bendecir a los animales y repartir pan.

El momento culminante del año llega en agosto con sus grandes fiestas, dedicadas a la Virgen del Patrocinio y el Cristo de la Sangre, llenando las noches de procesiones, fuegos artificiales en los castillos y fiestas. Y de fondo siempre hay música. La Sociedad Musical Santa Cecília de Foios Es el gran motor cultural del municipio, demostrando que en la casa de Ferran circula el talento tanto en los terrenos de juego como en los resultados.

En definitiva, Foios trasciende ser un simple punto geográfico del mapa valenciano; Es la raíz inquebrantable, el equilibrio perfecto y la desconexión vital lo que mantiene a uno de los jugadores más reconocibles del fútbol con los pies en la tierra.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: