por qué bañarse con lentillas es un peligro
Nadar en piscinas, playas, lagos, parques acuáticos o incluso en la ducha con lentes de contacto es peligroso. Esta acción aumenta considerablemente el riesgo de patologías oculares. Y una de las más preocupantes es la queratitis por Acanthamoeba, una rara infección corneal causada por … una ameba microscópica presente en diferentes ambientes acuáticos (agua dulce, agua salada, jacuzzis e incluso agua corriente). Su incidencia es baja, pero puede ser muy grave y la mayoría de los casos se concentran en usuarios de lentes de contacto.
Los signos de advertencia más comunes son dolor ocular intenso, enrojecimiento persistente, fotofobia (sensibilidad a la luz), visión borrosa, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo continuo. Sus primeros síntomas pueden confundirse con otras patologías oculares, pero se trata de una de las infecciones corneales más complejas de diagnosticar y tratar.
En casos más graves, la infección puede provocar cicatrices corneales permanentes, pérdida grave de la visión e incluso la necesidad de un trasplante de córnea.
«EL Queratitis por Acanthamoeba Es raro, pero cuando aparece puede tener consecuencias muy graves en la visión. Lo preocupante es que su principal factor de riesgo es un gesto cotidiano como lavarse con lentes de contacto”, advierte la doctora Paloma Martínez de Carneros, especialista y directora de la Clínica Martínez de Carneros.
La razón por la que entrar al agua con lentes de contacto representa un riesgo es que pueden actuar como una superficie de adhesión para los microorganismos en el agua, facilitando que permanezcan en contacto con la córnea y aumentando el riesgo de infección.
“No estamos hablando sólo de piscinas en mal estado. El riesgo puede estar en cualquier ambiente acuático.“Playas, ríos, lagos, balnearios y hasta en la ducha”, añade.
Los casos están aumentando
Aunque su incidencia global sigue siendo baja, los especialistas han observado en los últimos años un paulatino aumento de casos vinculados al aumento del uso de lentes de contacto y ciertos hábitos de riesgo.
De hecho, recientemente se aprobó en Europa el primer tratamiento desarrollado específicamente para la queratitis por Acanthamoeba, lo que se considera un hito en oftalmología.
Siempre es mejor prevenir. Para ello se recomienda Quítese siempre las lentes de contacto antes de entrar al agua.evitar nadar con lentes de contacto en piscinas, playas, ríos o spas; no se duche con lentes de contacto en los ojos; no limpiar ni guardar las lentes con agua, siempre con un líquido específico para lentes de contacto; lávate bien las manos antes de manipularlos; reemplace periódicamente los estuches de lentes de contacto; Utilice gafas de natación recetadas si es necesario y consulte a un oftalmólogo si siente molestias en los ojos después de la exposición al agua.
«Nuestro mensaje es muy claro: si te metes en el agua, las lentillas deben quedar fuera. Es una medida sencilla que puede evitar complicaciones muy graves», concluye la doctora Paloma Martínez de Carneros.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí