Primera prueba del Leapmotor B05: Un eléctrico para Europa
El Leapmotor B05 llega al mercado europeo como uno de los eléctricos compactos más ambiciosos no sólo por la relación equipamiento-precio que caracteriza a los productos de este fabricante, sino porque se trata de un producto dinámicamente muy satisfactorio que, además, aportará carga de trabajo a la fábrica de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza).
Con un punto de partida de 26.900 euros, este hatchback de propulsión trasera aúna tecnología avanzada, un diseño atractivo —al menos, según el consenso de quienes estuvimos probando el vehículo— y prestaciones más que suficientes para el uso cotidiano.
Lo hemos conducido en las carreteras secundarias del estado federado de Renania-Palatinado (Alemania), una región de espectaculares paisajes, con viñedos sobre el valle del Rin, pueblos históricos y una red de carreteras secundarias con desniveles frecuentes y trazados variados que, sin apenas tráfico, ha resultado ideal para hacernos una idea bastante cabal del comportamiento real del vehículo.
Diseño y habitáculo del Leapmotor B05
El Leapmotor B05 presenta una silueta de automóvil compacto de carrocería ancha, puertas sin marco y manillas enrasadas. Su coeficiente aerodinámico es de 0,26, y luce llantas de aleación de 19 pulgadas de perfil aerodinámico. En conjunto, transmite una presencia en carretera que puede no enamorar, pero tampoco “detrae”. Desde mi personal punto de vista, es con diferencia el mejor diseño que nos ha mostrado la marca, en un formato muy adaptado a la realidad de nuestras carreteras y ciudades.
El interior organiza el espacio en torno a una pantalla central táctil de 14,6 pulgadas y un cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas. Los acabados más altos emplean piel sintética certificada bajo el estándar OEKO-TEX. Entre los elementos de confort destacan los asientos delanteros calefactados y regulables eléctricamente, el volante calefactado, el techo panorámico con cortinilla eléctrica y la iluminación ambiental.
La versión Design suma tapicería en ecopiel en tonos Shadow Grey o Misty Horizon Grey, mientras que la versión Life se tapiza con tejido negro. La paleta exterior ofrece cinco opciones: Lightning Yellow, Starry Night Blue, Windy Grey, Metallic Black y Galaxy Silver.
Hay un detalle que conviene mencionar: como ocurre en otros eléctricos, el suelo queda relativamente elevado respecto a la base del asiento de cara a alojar las baterías. El resultado es que los ocupantes de atrás viajan con la cadera baja y las rodillas flexionadas o con las piernas muy estiradas. No es exclusivo del Leapmotor B05 ni hace que el automóvil sea especialmente incómodo porque hay bastante espacio entre asientos, pero es un condicionante real que conviene tener presente.
Mecánica y comportamiento del Leapmotor B05
El motor eléctrico desarrolla una potencia máxima de 160 kW (218 CV) y un par de 240 Nm, con tracción trasera. La marca declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y una velocidad máxima de 170 km/h. La batería de mayor capacidad, de 67,1 kWh, ofrece una autonomía homologada de 482 km según el ciclo WLTP, con un consumo oficial de 15,9 kWh/100 km. Durante nuestra prueba (al ritmo normal del tráfico y nunca por autopista, todo hay que decirlo), el ordenador de abordo registró un consumo en torno a 14 kWh/100 km, por debajo del dato oficial, lo que augura cifras reales bastante competitivas.

La carga rápida en corriente continua alcanza los 168 kW, y el fabricante asegura que permite recuperar del 30 % al 80 % de carga en unos 17 minutos. El cargador de CA integrado admite hasta 11 kW. La arquitectura Cell-to-Chassis (CTC) integra la batería directamente en la estructura del vehículo, lo que mejora la eficiencia energética, reduce el peso y aumenta la rigidez estructural, con una rigidez torsional declarada de 34.500 Nm/°, un valor elevado con el que la marca aspira a lograr la máxima nota en Euro NCAP.
Hay que decir que en materia de seguridad activa, el Leapmotor B05 incorpora 21 funciones ADAS respaldadas por 14 sensores y cámaras, junto a un sistema de siete airbags. En cuanto al chasis, combina suspensión delantera de tipo McPherson con eje trasero multibrazo, y Leapmotor destaca una distribución de pesos del 50:50, con un trabajo de puesta a punto liderado por el equipo de chasis europeo de Stellantis, llevada a cabo en las instalaciones italianas de Baloco (Balocco Proving Ground), donde desde 1962 los Alfa Romeo se afinan para ofrecer su habitual comportamiento dinámico de primer nivel.
Lo cierto es que, sobre las carreteras secundarias del Palatinado, el Leapmotor B05 supone un salto dinámico considerable respecto a los modelos anteriores de la marca. Se comporta como un compacto europeo bien afinado, con un equilibrio entre confort y agilidad que resulta convincente. Las suspensiones absorben bien las irregularidades sin sacrificar el control en los tramos más exigentes, y los frenos ofrecen un mordiente sólido y progresivo.
La dirección es rápida y precisa, aunque transmite poca información. En sí misma, eso podría ser simplemente una opción de puesta a punto. El problema real está en la intervención constante de los sistemas ADAS, que aplican par de giro de manera reiterada e intentan corregir las decisiones del conductor, a veces de forma inapropiada. Si uno decide aproximarse a una línea para evitar un bache o trazar una curva con una trayectoria determinada, el coche tiende a interferir y a forzar una reacción de sobrecompensación.

El sistema se puede desactivar, pero por imperativo normativo hay que hacerlo cada vez que se arranca, por lo que sería deseable que la intervención fuera claramente más moderada. Mal que nos pese, algunas de estas ayudas son más un imperativo legal que una auténtica “ayuda”. Los fabricantes están obligados a incluirlas en los automóviles nuevos vendidos en Europa y rearmarlas cada vez que arrancamos. La inmensa mayoría de estos sistemas es una bendición en el día a día y contribuye a salvar vidas (ESP y ABS en particular), pero la intervención de otras ADAS como la advertencia de fatiga o el asistente de mantenimiento de carril no siempre mejora las decisiones del conductor.
Una mención aparte merece el Launch Control. El procedimiento es el habitual: seleccionamos el modo Sport, pisamos el freno a fondo con el pie izquierdo, hacemos lo propio con el acelerador empleando el pie derecho y lo liberamos súbitamente… Sin embargo, la salida no difiere apreciablemente de la que ofrece el coche en condiciones normales. El Leapmotor B05 es ágil, eso no está en discusión, pero si el Launch Control no aporta una experiencia diferenciada, su presencia es absolutamente innecesaria.
La regulación longitudinal del volante es otro aspecto mejorable: su recorrido es escaso, aunque ello no impide encontrar la posición ideal de conducción. Eso sí, como empieza a ser habitual en los nuevos tiempos, regular los espejos, el climatizador o casi cualquier cosa que necesitemos nos obligará a pasar por la pantalla central.
Más allá del confort, también es destacable el nivel de silencio a bordo, uno de los aspectos que contribuyen a lograr esa sensación de vehículo de calidad, a pesar de que el interior es bastante simple y presenta abundantes plásticos de aspecto humilde. Aquí hay que matizar que el vehículo está bien acabado; no hay grillos durante la marcha, todo se siente sólido y no da la sensación de que el vehículo vaya a envejecer de forma prematura. De alguna forma, hay cierta sencillez “impostada”, de manera similar a lo que ocurre con Dacia, justificando que estamos ante un automóvil asequible.

No obstante, los planes de Leapmotor son ambiciosos. La marca china ha anunciado que más pronto que tarde habrá una versión de mayor rendimiento del Leapmotor B05, una suerte de GTI eléctrico. Viendo la progresión que esta marca ha alcanzado en tan poco tiempo, conviene no subestimar ese proyecto.
Las claves del Leapmotor B05
- Hatchback eléctrico fabricado próximamente en Zaragoza con precio de partida de 26.900 euros.
- Motor de 160 kW (218 CV) y tracción trasera; aceleración de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos.
- Autonomía WLTP de 482 km con la batería de 67,1 kWh; consumo moderado durante nuestra prueba.
- Carga rápida de CC de hasta 168 kW: del 30 % al 80 % en aproximadamente 17 minutos.
- Comportamiento dinámico claramente superior al de modelos previos de Leapmotor.
- La intervención excesiva de los ADAS sobre la dirección es el aspecto más criticable; el Launch Control no aporta una experiencia diferenciada.
- Habrá una versión más deportiva del Leapmotor B05.













































































































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