Cotilleos

propiedades, pódcasts, muy activo en redes y un día a día lleno de planes

propiedades, pódcasts, muy activo en redes y un día a día lleno de planes
Avatar
  • Publishedmayo 4, 2026



El próximo 6 de mayo Pedro Piqueras cumple 71 años. Una cifra que, lejos de sonar a retroceso, confirma lo que quienes nos rodean ya perciben desde hace tiempo: su jubilación‘ es, en realidad, una reinvención.

Después de décadas a cargo de las noticias, con agendas agitadas y exigencias constantes, el comunicador ha dado paso a una etapa en la que la libertad marca el ritmo. Y, contra todo pronóstico, esa libertad le ha hecho más activo que nunca.

Para entender este nuevo capítulo hay que partir de su pilar más íntimo, el sentimental. Durante años, Piqueras ha compartido su vida con Ester Barrigauna mujer fuera del foco mediático con la que ha construido una relación sólida y discreta.

Graduado en Farmacia Licenciada por la Universidad Complutense y con estudios en Medicina Veterinaria, Esther representa Ese equilibrio que el periodista siempre ha buscado lejos de las cámaras.

Pedro Piqueras y Esther Barriga.

Pedro Piqueras y Esther Barriga.

Prensa Europa

Él mismo ha reconocido en más de una ocasión que ha levantado «una pared« proteger su vida privadapero ahora, al aliviarse la presión profesional, ese muro se ha vuelto más permeable, al menos cuando se trata de disfrutar el tiempo juntos.

Ambos comparten una clara pasión: naturaleza. Su vida cotidiana está marcada por largas caminatas, a menudo acompañadas de belina y Onarados perros guía jubilados que ellos adoptaron y que se han convertido en una parte esencial de su rutina.

Son esos pequeños planes, antes imposibles por la rigidez de las noticias, los que ahora definen su nueva vida.

Incluso su historia de amor tiene un punto anecdótico que encaja con esa naturalidad: Piqueras conoció a Esther gracias a su amigo. Antonio Resinas (71) en una noche en la que ambos conocieron a dos mujeres. Cual docomenzó como una velada sin pretensiones Terminaron convirtiéndose en dos relaciones duraderas.

Activos inmobiliarios

Pero si hay algo que también define esta etapa es la solidez de su herencia. Pedro Piqueras es desde hace años un inversor inteligente en el sector inmobiliario.

Su principal refugio se encuentra en el sierra de madrid, una casa que ha transformado recientemente para adaptarla a su nueva forma de vida. Allí se ha apostado por espacios diáfanos, un salón a doble altura y grandes ventanales que permiten que la luz natural tome protagonismo. Es, sin duda, su lugar de desconexióndonde pasa la mayor parte de su tiempo con Esther.

Pedro Piqueras y Esther Barriga.


Pedro Piqueras y Esther Barriga.

Europa Press

A esa vivienda se suma su piso en la zona de Pintor Rosales, una de las áreas más exclusivas de la capital. Con más de 200 metros cuadrados, esta propiedad representa el lado más urbano de su vida, el punto de conexión con Madrid cuando decide regresar al bullicio de la ciudad.

Sin embargo, su vínculo con otros lugares sigue muy presente. Mantiene una casa en su Albacete natal, una forma de no perder sus raíces, y en 2022 adquirió un apartamento en Vitoria.

Además, cuenta con una residencia de verano en la costa levantina, completando así un mapa personal que combina tradición, inversión y disfrute.

Nueva etapa profesional

Lejos de lo que podrías pensar, Piqueras no ha colgado el micrófono. Simplemente lo ha trasladado a otros formatos. La radio, su gran amor, sigue muy presente en su vida gracias a sus colaboraciones con Pepa Fernández en el programa No es un día cualquiera de RNE. Allí demuestra que su capacidad de análisis y su voz siguen siendo igual de reconocibles.

Además, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos con naturalidad. Su paso por podcasts como Que dicesde Álex Fidalgo, ha dejado entrevistas que han conectado especialmente con el público.

En ellos, el periodista se muestra sin filtros, hablando de temas como Miedo, éxito o su salida de Telecinco con una sinceridad inusual en su carrera pública. Esa cercanía ha sido clave para conectar con las nuevas generaciones.

Su presencia no ha desaparecido de la televisión. Ha colaborado en espacios como Mañanas 360 en RTVE, donde aporta su experiencia para analizar la actualidad.

Son apariciones puntuales, alejadas de la rutina diaria, pero que demuestran que su vocación sigue intacta. Porque si algo define a Piqueras es precisamente eso: su curiosidad. Una cualidad que no entiende de jubilaciones administrativas.

Muy activo en redes sociales.

Otro de los aspectos que más ha sorprendido en esta nueva etapa es su protagonismo en las redes sociales. Durante años, su imagen estuvo ligada a la formalidad del traje y la corbata, pero su perfil Instagram ha desvelado una versión mucho más relajada y personal.

Allí comparte imágenes de sus viajes, sus paseos por el campo, momentos cotidianos y reflexiones que muestran una mirada más pausada a la vida. Aunque no lo hace de forma permanente, él usa la función historias para mostrar cuando quieras tu vida diaria.

Eso cercanía digital También ha transformado su relación con el público. Ha pasado de ser una figura lejana, asociada a la gravedad de las noticias, a convertirse en una especie de ‘abuelo moderno‘ que interactúa con sus seguidores de forma natural.

Responde, comenta y comparte, rompiendo esa barrera quien durante años separó su vida profesional de su vida personal.

Pedro Piqueras en un acto público.

Pedro Piqueras en un acto público.

Gtres

Así, a punto de cumplir 71 años, Pedro Piqueras encarna una idea de jubilación muy distinta a la tradicional. No hay retirada, sino transformación. No hay inactividad, sino una agenda llena de planes que ahora él mismo decide.

Su vida se divide entre diferentes hogares, proyectos de radio y podcast, colaboraciones televisivas y una presencia digital cada vez más sólido.

En definitiva, su historia es la de alguien que ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Un periodista racial que, lejos de apagar su voz, ha encontrado nuevas formas para seguir usándolo.

Porque, en su caso, la jubilación no es un final, sino el comienzo de una etapa marcada por la libertadcuriosidad y una madurez vibrante.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: