PROTESTAS EN IRÁN | Irán teme ser la próxima víctima de Trump ante el auge de las protestas contra el Gobierno
La amenaza fue clara: apenas unas horas antes del ataque estadounidense contra Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro, el líder de EEUU, Donald Trump, publicó un mensaje amenazante contra Irán, en el que avisaba de una intervención de Washington si la República Islámica reprimía con violencia la por entonces naciente ola de protestas en el país persa.
[–>[–>[–>Cuatro días después de la amenaza —y tres después de la operación contra Maduro— la represión en Irán aumenta, las protestas se esparcen y el miedo entre los círculos de poder iranís a que Trump cumpla con su palabra se intensifica. Teherán teme ser la próxima víctima de un Trump cuyo Gobierno, envalentonado, lanza amenazas a diestro y siniestro, no solo contra Irán sino también contra Cuba y Colombia.
[–> [–>[–>«Algunas autoridades tienen miedo de que Irán pueda convertirse en la siguiente víctima de la nueva y agresiva política exterior de Trump», ha dicho este martes una fuente anónima iraní a la agencia de noticias internacional Reuters.
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«[Las protestas en las calles, la crisis económica que vive el país y los ataques en junio de EEUU e Israel] han reducido enormemente la capacidad de maniobra de Teherán, dejando a los líderes atrapados entre ira popular y las demandas cada vez más radicales de la población y las amenazas de Washington. Cada vez hay menos opciones y más amenazas en cada camino posible que toman», dijo otra fuente iraní anónima.
[–>[–>[–>‘¡Muerte al dictador!’
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Las protestas, cuyo detonante fue el descontento de comerciantes de productos electrónicos ante la enorme depreciación del rial, la moneda iraní, han ido mucho más allá, tanto en número como en reclamaciones. Las manifestaciones, según organizaciones de derechos humanos, han ocurrido ya en 88 ciudades y 27 provincias, y la población que sale a las calles ya no protesta por la mala situación económica, sino en contra de la República Islámica.
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Como en las protestas de 2022 tras la muerte de la joven Mahsa Aminí, el cántico más escuchado en las calles es ‘¡Muerte al dictador!’, en referencia al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.
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[–>La represión gubernamental, desde el fin de semana, no ha hecho más que aumentar: al menos 29 manifestantes han muerto durante las protestas, la mayoría en los últimos dos días, según la organización de derechos humanos iraní HRANA, que asegura que al menos 1.200 personas han resultado detenidas en esta ola de movilizaciones, la mayor en Irán tras las de 2022.
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«Informes y vídeos recibidos por HRANA siguen indicando la persistencia de un duro clima de un seguridad y el uso de medidas represivas por parte de las autoridades para impedir la formación o expansión de concentraciones de protesta. Informes de varias ciudades documentan represión violenta, disparos con munición real, uso de gases lacrimógenos y arrestos de manifestantes», ha asegurado la organización este martes.
[–>[–>[–>Hasta la fecha, el Gobierno iraní ha encarado las protestas con una duplicidad difícil de mantener: mientras el Ejecutivo del presidente iraní, el moderado Mesud Pezeshkian, ha asegurado «entender las demandas de los manifestantes» y ha llamado al diálogo, Jameneí aseguró el sábado, pocas horas después de la detención de Maduro, que «los enemigos de Irán y los que causan disturbios deben ser puestos en su sitio».
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