radiografía de una temporada para el olvido
Hace 15 años que la sección de baloncesto del Real Madrid no terminaba una temporada sin conquistar ningún título. El conjunto blanco, líder de la liga regular, sufrió un revés histórico al perder en cuartos de final de la eliminatoria de la Liga Endesa ante La Laguna Tenerife, equipo que había terminado la temporada octavo. Los ojos apuntan al banco..
Para Scariolo, la dirección deportiva le dio un tamaño sólido y espacioso luchar por todos los títulos. Sin embargo, el 6 de junio finalizó oficialmente la temporada para el Madrid.
Con las renovaciones de Tavares y Hezonja, incorporaciones como Trey Lyles o el regreso de Usman Garuba, el equipo de Brescia empezó perdiendo la final de la Supercopa ante el Valencia Basket (98-94) y cayó ante Kosner Baskonia por 100-89 en la final de la Copa del Rey. Sin Garuba, Len ni Tavares, la Euroliga llegó a la final ante el Olympiacos (92-85).
Las llegadas de última hora de Yurtseven y Sissoko no lograron mejorar el pésimo rendimiento defensivo que viene padeciendo el Real Madrid desde inicio de temporada.
Destacamos también a Luis Guil, brazo derecho de Scariolo, especialista en una defensa desaparecida durante gran parte de la temporada.
En el tercer partido de la serie ante el conjunto tinerfeño se repitieron los mismos errores cometidos en el primero. Un equipo, el Txus Vidorreta, formado por jugadores veteranos, cuya edad media es de 31,7 años.
Un equipo en el que destacaron en el Movistar Arena Marcelinho Huertas (43 años), Doornekamp (40 años), Patty Mills (37 años), Abromaitis (36 años), Thomas Scrubb (34 años), Joan Sastre (34 años), Jaime Fernández (33 años) y Yebo (30 años).
Sin crédito
Desde la llegada de Pablo Laso en 2011, El Real Madrid ha ganado al menos un título por temporada durante 15 temporadas consecutivas y 28 en total. Un palmarés que refleja la estabilidad y el dominio de una de las etapas más exitosas de la sección.
Esta formidable racha quedó traumatizada por el vergonzoso nocaut ante La Laguna Tenerife en el último trofeo en juego.
La presión alcanza su máximo Sergio Scariolo, cuyo futuro es incierto durante su segunda etapa en un banquillo que ya ocupó de 1999 a 2002. Esta es su tercera temporada sin título de las cuatro que dirige en el Madrid, que ha realizado una inversión muy importante para reforzar la plantilla.
El italiano está contra las cuerdas. “Tengo tres años de contrato y esa es una cuestión del club”, respondió sobre su futuro tras la eliminación ante el Tenerife.
Sergio Scariolo, durante el partido contra el Joventut.
EFE
Sergio Rodríguez, director deportivo, se encuentra ahora ante una tarea igualmente difícil. Hay que tomar decisiones y no parecen agradables para el italiano.
La temporada deja 86 partidos del Real Madrid disputados por el equipo de Scariolo, con 58 victorias, 28 derrotas y ningún título. 67% de porcentaje de victorias (peor porcentaje de victorias desde la temporada 2015-16 hace diez años).
Para el club, que el año pasado no renovó a Chus Mateo al ganar la Liga, esto supone una revalidación. Después de la derrota en la Supercopa, la derrota en la Copa fue un punto aún más bajo; Segunda final perdida. Y el repunte llegó con la Final Four europea, la derrota ante el Olympiacos se puede defender por el contexto en el que se produjo.
El italiano lo explicó así tras la eliminación con los laguneros: las ausencias de Tavares, Garuba y Alex Len en la recta final de la temporada hicieron que el equipo que hoy dirige sea diametralmente opuesto al que la inició. Pero es decepcionante.
Gabriele Procida, David Kramer, Andres Feliz, Trey Lyles, Chuma Okeke, Theo Maledon, Izan Almansa, Alex Len y finalmente Omer Yurtseven y Mady Sissoko llegaron para competir por todos los títulos.
Sin embargo, el joven internacional español, que firmó un contrato de cuatro años el pasado verano, ha tenido un papel icónico dentro del equipo: dos partidos de Euroliga, 14 de Liga Endesa y 15 de Liga Ucompetición en la que promedia 13 puntos y 6,8 rebotes por duelo.
A Scariolo se le dieron todas las herramientas para hacer una gran temporada, pero el italiano priorizó la felicidad de sus jugadores antes que el rendimiento.
Habló demasiado pronto el 23 de abril cuando dijo: «No recuerdo una temporada con tan pocos problemas musculares. Estamos donde queríamos estar». […] Puedes jugar 20 partidos de 5 minutos o 10 de 35 y este último es mucho más pesado. No es tanto el número de días, sino la respuesta de cada uno», explicó en una entrevista con Revista AS.
«Es una cuestión científica y las decisiones están casi en manos del ámbito biomédico y trato de ceñirme a las indicaciones que nos dan sobre cuántos minutos consecutivos se recomiendan para un jugador, cuántos en total… Obviamente hay ocasiones en las que eso no es posible, pero trato de ser muy fiel a las indicaciones».
Su «Excel» no funcionó y los problemas físicos de las últimas semanas se sumaron a los vaivenes del juego y a las irregularidades exteriores que se dieron a lo largo de la temporada.
Scariolo, contra las cuerdas
Lo que también se ha hecho evidente durante la temporada del Real Madrid es el descenso del juego interior del equipo. Tavares fue una de las piezas que más minutos acumuló y el caboverdiano acabó desplomándose en el peor momento.
En una entidad como el Madrid las explicaciones rara vez compensan la falta de títulos. Y menos después de haber encadenado seis derrotas consecutivas en un mes en La Liga (Breogán, Bilbao, Joventut, Baskonia, Manresa y La Laguna), una secuencia inédita y negativa en la historia de la sección que culminó con su eliminación en cuartos de final.
La historia del club demuestra que el Real Madrid acepta alguna que otra derrota, pero no perdona los años en blanco. Y Scariolo ya suma tres sin ganar un solo título en sus cuatro temporadas en el banquillo madridista, un fracaso mayúsculo que podría costarle el puesto.
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