REINO UNIDO | Los ministros del Gobierno laborista cierran filas con Starmer ante las presiones internas para que dimita tras la crisis por el ‘caso Epstein’
La tensión interna en el Partido Laborista británico ha alcanzado niveles nunca vistos desde que la formación regresó al poder en el Reino Unido hace un año y medio. La presión sobre el primer ministro, Keir Starmer, para que asuma responsabilidades por el nombramiento como embajador en Washington de Peter Mandelson, vinculado con el pederasta Jeffrey Epstein, ha alcanzado este lunes su cota más alta hasta ahora y ha puesto su futuro político más en duda que nunca. Starmer está recabando todos los apoyos posibles, incluido el de sus ministros, para hacer frente a los crecientes llamamientos para que dimita, el último de ellos del líder laborista en Escocia, Anas Sarwar.
[–>[–>[–>En un movimiento inesperado, Sarwar ha convocado este lunes a la prensa para pedir públicamente la renuncia de Starmer. El laborista escocés ha alertado de la necesidad de poner fin a las «distracciones» y ha asegurado que la salida del primer ministro es la única forma de evitar una nueva victoria de los nacionalistas del SNP en las elecciones de mayo en Escocia. «No estoy dispuesto a sacrificar el Servicio Nacional de Salud de Escocia, nuestras escuelas, nuestras comunidades, nuestros pueblos, ciudades, aldeas e islas a una tercera década de gobierno del SNP. Por eso hay que acabar con las distracciones. Y hay que cambiar el liderazgo en Downing Street», ha afirmado, en un intento de evitar una debacle electoral.
[–> [–>[–>Posición debilitada
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Por ahora, Sarwar ha sido el representante laborista con más peso en pedir la dimisión de Starmer. Pero no ha sido el único. Varios diputados del sector más izquierdista de la formación llevan días reclamando un cambio de liderazgo para conseguir dar la vuelta a las encuestas, las cuales pronostican unos resultados catastróficos para el partido en las próximas citas electorales.
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La posición de Starmer parecía más debilitada que nunca esta mañana tras la comparecencia de Sarwar y la dimisión del jefe de Comunicación de Downing Street, Tim Allan, quien ha anunciado su salida tras apenas cinco meses en el cargo. Un anuncio que se ha producido menos de 24 horas después de la renuncia del jefe de Gabinete de Starmer, Morgan McSweeney, por recomendar el nombramiento de Mandelson como embajador, en diciembre de 2024, a pesar de que en ese momento ya se conocían algunos detalles sobre su relación con Epstein.
[–>[–>[–>Pero la respuesta de los principales ministros de su Gobierno, quienes le han mostrado su apoyo unánime, ha dado un importante balón de oxígeno al líder laborista. Pesos pesados del Ejecutivo como el viceprimer ministro, David Lammy, la ministra de Economía, Rachel Reeves, y la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, han defendido la gestión de Starmer y han pedido tiempo para implementar sus políticas. Incluso el titular de Sanidad, Wes Streeting —uno de los nombres que más ha sonado en los últimos meses como posible reemplazo de Starmer— ha apostado por su continuidad.
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Respaldo público
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El apoyo de su gabinete ha sido un paso importante para garantizar la supervivencia política del primer ministro. Pero quizás lo ha sido todavía más el de Angela Rayner, exnúmero dos de su Gobierno. Su nombre sigue contando con un fuerte apoyo entre la bancada laborista y había surgido en los últimos meses como posible alternativa al primer ministro, pero ha sido ella misma quien ha tratado de zanjar este lunes las especulaciones. «Insto a todos mis colegas a que se unan, recuerden nuestros valores y los pongan en práctica como equipo. El primer ministro cuenta con todo mi apoyo para guiarnos hacia ese objetivo», ha asegurado en un mensaje publicado en sus redes sociales.
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[–>Starmer confía en aparcar cuanto antes esta crisis y en mantener el apoyo de los suyos para seguir al frente del Gobierno. Algo que pretende conseguir en el encuentro que mantendrá esta tarde con los diputados de su partido. «Debemos demostrar que la política puede ser una fuerza para el bien», ha asegurado este lunes en un mensaje dirigido a su equipo. «Seguiremos con confianza mientras continuamos cambiando el país». Por ahora sigue lejos de conseguir el cambio que prometió cuando llegó al cargo, pero la falta de un candidato claro para sustituirle parece alejar la posibilidad de una rebelión interna en el corto plazo.
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