Si has cambiado tu coche de color que sepas que la DGT no tardará en ponerse en contacto contigo
Cambiar el color de un coche es una de las modificaciones más habituales entre los automovilistas. Ya sea por gusto personal, para darle una segunda vida al vehículo o simplemente porque el tono original ha dejado de convencer, Cada vez son más los automovilistas que optan por repintar su coche o incluso utilizar vinilos para cambiar su aspecto exterior.
Sin embargo, lo que muchos no saben es que este cambio estético tiene importantes implicaciones legales. La Dirección General de Tráfico (DGT) considera el color como un identificador del vehículo, por lo que cualquier modificación debe ser comunicada.Y si no se hace esto, el problema podría surgir en forma de multa.
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No se trata sólo de estética: son datos oficiales
fuente: propia
Muchos automovilistas piensan que el color de su coche es un elemento puramente estético, sin relevancia jurídica. Pero la realidad es muy diferente. En España el color forma parte de la información oficial del vehículo, al igual que la matrícula o el número de chasis.
Esto significa que cuando compras un coche el color queda registrado tanto en la ficha técnica como en el documento de matriculación. Por tanto, si decides cambiarla, esta información ya no coincide con la realidad y es obligatorio actualizarla. La razón de esta necesidad no es caprichosa. El color ayuda a identificar el vehículo en controles, investigaciones o accidentes. Por este motivo la administración exige que toda la información esté siempre actualizada.
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