Solo quiero que vengan y me dejen la casa como estaba
Andrea Ropero vuelve a sanfernando de henaresen Madrid, para hablar con algunos de sus vecinos y entender cómo es vivir cuando tu vida literalmente se derrumba. Hace 18 años, la defectuosa construcción de la línea 7B del Metro provocó muchas casas tuvieron que ser demolidas y muchos otros quedarán en una situación frágil.
Este último es el caso de David, que vive en un casa plagada de grietas desde 2021. El más significativo, en el salón de su casa, que pasó de estar debajo del radiador a llegar al techo en apenas 15 días después de irse de vacaciones.
Además de esto, David tiene puertas que han cedido y abren o no cierran correctamente, así como desperfectos en la terraza o baldosas. La solución que le da la Comunidad de Madrid, explica, es «ninguna»: «Tenemos presupuestos de empresas de reformas. El mío en este caso es de 27.200 euros y La Comunidad de Madrid me ofrece 6.200«, dice.
Este vecino dice que los presupuestos del Gobierno regional se basan en «un listado de arquitectura del Colegio de Arquitectos de Guadalajara» en el que arreglar una ventana cuesta 70 euros: “Cualquier reformista ni siquiera viene a tu casa por eso”, comenta.
Muchos de sus vecinos sufre de ansiedad o depresión después de perder sus hogares. Él, en su caso, admite que tiene miedo de un futuro que «es incierto para nosotros». “Me aseguran que está arreglado, pero ¿qué está arreglado? Sí el problema continúa«, declara.
David asegura que por luchar por sus derechos les han llamado «de todo», desde «rojos peligrosos» porque quieren «un chalet por la mierda que tuvimos». A todos ellos responde con rotundidad: «La mierda que teníamos es nuestra mierda y sólo queríamos una casa. A los que han derribado la casa, un hogar digno para que ellos y nosotros, en nuestro caso, vengamos y lo arreglemos por mí y dejar la casa como estaba«, oración.
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