Tipos de interés y el fin de los tiempos baratos
El conflicto de Irán vuelve a complicarse ante la persistencia de Israel de mantener viva la llama de la guerra en Gaza y el Líbano. La situación desvela con negativa una incógnita a la que se aferraban hasta ahora los inversores más optimistas, que era el posible éxito de las negociaciones y el fin rápido de la guerra. En consecuencia, el precio del petróleo seguirá alto y las tensiones inflacionistas se mantendrán más tiempo del esperado. ‘Financial Times’ ha definido la situación como el fin del dinero barato en EEUU ante la esperada subida de los tipos de interés. El asunto afecta también al resto del mundo.
[–>[–>[–>Inflación y axioma roto
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Aunque la teoría afirme que la infraestructura (la economía y los modos de producción) es el motor que determina la superestructura (la cultura, el derecho y el Estado), lo cierto es que en tiempos de redes sociales e IA se diría que ese axioma tiene más aristas que las teorizadas en siglos pasados. Vivir en tiempos de subida de tipos de interés es un mal momento para la mayoría. Generalmente, el salario de cada empleado tiende a subir a un ritmo más lento que los precios. Los mercados de renta variable pueden verse afectados negativamente si los tipos de interés suben y los inversores prefieren las rentabilidades fijas más que los riesgos asegurados. Pese a ello, los empresarios con buen producto o servicio pueden adaptarse mejor a las circunstancias, ya que sin competencia fuerte pueden seguir el ritmo inflacionario con alzas de tarifas. Según publicó ‘Financial Times’, el economista jefe de Apollo, Torsten Sløk, reconoció que «los inversores deberían prepararse para un entorno de tipos de interés persistentemente altos» a corto, medio y largo plazo.
[–> [–>[–>La batalla ganada por China
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En tiempos de polarización, populismos y tipos de interés altos, el caldo de cultivo de las inestabilidades se anuncia muy lleno de miasmas y aguas poco potables. Pese a ello, las bolsas siguen en récord y el dinero internacional persiste en movimiento en todo el mundo a la búsqueda de rentabilidad. Frente a los que critican la apertura de alianzas de Europa con China, lo cierto es que en la actual coyuntura y la que anuncian muchos expertos, el Gigante Asiático es uno de los pilares económicos del nuevo mundo que viene. Aunque la guerra en Irán afecta con mayor dureza a corto plazo a los importadores de energía asiáticos, como el mismo China, la situación anima a Pekín a redoblar sus esfuerzos por controlar el futuro de las energías limpias y otras alternativas energéticas (para las que lleva ventaja). Por el contrario, el impacto de Donald Trump en la política económica hace que Estados Unidos se aleje de sus compromisos climáticos. Y los capitales internacionales se desvían de EEUU a China.
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La IA y el mundo laboral
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La IA es el motor actual de los mercados, pero todavía no ha llegado el momento de traspasar promesas a rentabilidades manifiestas. En lo que existe consenso es que la IA comportará una transformación del mundo laboral (más tensiones). La Organización Internacional del Trabajo (OIT) abrió este lunes su conferencia anual con el llamamiento de su director general, Gilbert Houngbo, a afrontar los retos que la inteligencia artificial está planteando en el mundo del empleo. «Las decisiones que tomemos hoy determinarán si la IA mejora las oportunidades y la prosperidad o si, por el contrario, agrava la desigualdad y la inseguridad», destacó en su discurso de inauguración de la conferencia, que se prolongará hasta el 12 de junio, informa EFE.
[–>[–>[–>Según el director general, es necesario invertir en formación de trabajadores, reforzar la protección laboral y social, apoyar a las pymes y defender los principios fundamentales del trabajo ante el desafío tecnológico que plantea la IA, cuyos efectos ya se notan en muchos sectores. La negativa de Irán a negociar sube los precios del petróleo y agudiza las agonías.
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