Tras varios años trabajando con migrañas logra acceder a una incapacidad permanente: «No soportaba la luz»
El migrañas También pueden ser motivo más que suficiente para acceder a la incapacidad permanente. Así lo explicó abogado laboralista Víctor Arpaquien ha compartido el caso de un trabajador que logró acceder después de años viviendo con dolor que lo privó completamente de su vida, tanto a nivel personal como profesional.
La mujer sufría constantes crisis que, según Arpa, aparecían casi a diario. «La luz, el ruido, el estrés… cualquier cosa provocaba crisis brutales»señala, todo esto teniendo como referencia una situación en la que tuvo que acudir reiteradamente a urgencias, así como acceder a diversos tratamientos o vivir una larga lista de intentos médicos que nunca terminaron funcionando. Entre ellos, Infiltraciones, medicación específica e incluso botox. para intentar reducir la intensidad de los dolores de cabeza.
El problema, explica, es que este tipo de patología suele enfrentarse a un obstáculo extra aún más complicado de afrontar, y este no es otro que la falta de comprensión institucional cuando los síntomas no son visibles. «Cuando una enfermedad no se ve, parece que no existe»se lamenta. En este caso, la Seguridad Social consideró inicialmente que la afectada podía seguir trabajando a pesar de las limitaciones que padecía habitualmente.
La situación supuso «más de 15 días al mes con fuertes dolores»
Sin embargo, la condición médica era especialmente grave. El trabajador padecía migrañas crónicas refractarias, una condición caracterizada por el hecho de que los tratamientos no logran aliviar eficazmente los síntomas. Según Arpa, acumuló «más de 15 días al mes con dolores intensos»situación que le impedía mantener una rutina laboral estable. Había días en los que ni siquiera podía soportar la luz ni concentrarme con normalidad.
El Tribunal acabó dando la razón a la afectada tras valorar el impacto real de la enfermedad en su capacidad para trabajar. La resolución dejó claro que «No es necesario estar inmóvil para tener una discapacidad absoluta».
Por lo tanto, La Justicia entendió que la imposibilidad de mantener la continuidad, el desempeño y la normalidad en el empleo también puede justificar este tipo de reconocimiento laboral. Una vez terminado todo esto, la mujer obtuvo incapacidad permanente absolutauna decisión que Víctor Arpa celebra especialmente por el desgaste de todos estos años.
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