TRUMP AMENAZA CHINA | China da el silencio por respuesta a Trump ante su amenaza si no le ayuda en el estrecho de Ormuz
Los capitostes negociadores de China y Estados Unidos desbrozan estos días en París la senda hacia la cumbre presidencial en Pekín. Ya se preveía árida por los litigios comerciales cuando irrumpió la guerra de Irán y la exigencia de Trump de que China le ayude a arreglar el desaguisado. Si Pekín no envía sus barcos al estrecho de Ormuz, Trump podría posponer la cita. Lo primero no ocurrirá y es muy improbable lo segundo.
[–>[–>[–>Afirmó Trump este domingo en el medio ‘Financial Times’ que quiere saber antes de aterrizar en Pekín si China va a participar en esa coalición que está intentando formar para patrullar el estrecho de Ormuz. «Podríamos retrasarla», aventuró sobre su visita. De la dependencia china del petróleo que llega por Ormuz, en su opinión, nace la obligación moral de arrimar el hombro.
[–> [–>[–>No ha llegado respuesta aún de Pekín a la invitación, lo que ya es en sí una respuesta, pero sí una aclaración: no hay rastro de la desesperación que menciona Trump. El abastecimiento energético es «relativamente fuerte» y las bases para responder a la volatilidad de los mercados son «relativamente buenas», ha dicho la Oficina Nacional de Estadísticas. También ha revelado que la producción doméstica de crudo creció un 1,9 % hasta las 35,73 millones de toneladas métricas en los dos primeros meses.
[–>[–>[–>
China, blindada
[–>[–>[–>
Casi la mitad del crudo importado por China llega por Ormuz. El dato sugiere una tragedia si sigue obturado peroº que hoy serían suficientes para unos cuatro meses. Mucho antes de que China sufra el mordisco se habrá disparado la inflación estadounidense hasta niveles insoportables para Trump.
[–>[–>[–>Muchos observadores cercanos a Trump aplaudieron la guerra en Irán porque mitigaba la huella china en la zona y trababa su seguridad energética. Ahora sorprende en China que se pida su auxilio para atenuar las consecuencias de una guerra a la que se opuso desde el primer día. «¿Esto va de compartir la responsabilidad o de compartir el riesgo de una guerra que ha empezado Washington y ahora no sabe cómo terminar (…) En otras palabras, alguien prendió el fuego y ahora pide al mundo que se reparta la factura», señala el editorial del diario ‘Global Times’. «La causa de la tensión en el estrecho de Ormuz no es la falta de barcos de guerra sino la guerra”, termina.
[–>[–>[–>
Tampoco recibieron con entusiasmo la propuesta sus principales aliados en Asia Pacífico. Ni siquiera Japón, con una política exterior tan tercamente alineada con Washington que roza el servilismo. «No hemos tomado ninguna decisión sobre el envío de barcos escolta. Seguimos examinando lo que puede hacer Japón de acuerdo al margen legal», ha dicho en el Parlamento esta mañana la primera ministra, Sanae Takaichi.
[–>[–>
[–>«Amenaza existencial»
[–>[–>[–>
La ley sólo permite las operaciones militares en el extranjero en caso de «amenaza existencial» y sería muy difícil incluso para Takaichi, entusiasta seguidora de Trump, convencer al Parlamento de que este es el caso. Seúl informó el domingo de que tomará la decisión «después de un examen cuidadoso» pero también su ley exige el visto bueno parlamentario.
[–>[–>[–>
Australia ya se lo ha pensado. «No enviaremos barcos al estrecho de Ormuz. Sabemos lo importante que es, pero lo que ocurre ahí no es algo que hayamos pedido ni a lo que hayamos contribuido”, ha afirmado Catherine King, del Gobierno de Albanese.
[–>[–>[–>China y Estados Unidos han concluido hoy su diálogo sobre comercio en París. «Profundo, franco y constructivo», ha dicho Li Chenggang, negociador jefe, tras dos días con Scott Bessent, secretario del Tesoro, en la sede de la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica, una institución de democracias que no cuenta con China.
[–>[–>[–>
De la sexta ronda se esperaba que pactaran lo que rubricarán sus jefes en Pekín a finales de mes y se ha hablado de productos agropecuarios, minerales raros y aviones. Es previsible que los grandes acuerdos no salgan de esta cita en Pekín, precipitada y con la atención volcada en Irán, sino en las otras tres citas presidenciales del año.
[–>[–>[–>
Al encuentro llegó China lamentando los previsible subterfugios de Trump para regatear la prohibición del Tribunal Supremo. En los últimos días ha ordenado la investigación de sobrecapacidad e incluso de trabajos forzados sobre China para castigarla con aranceles por la vía administrativa de la sección 301. «Un error sobre un error», ha descrito el Ministerio de Comercio chino. Pekín ha avanzado que sólo la confianza mutua permitirá progresos sustanciosos en la cooperación bilateral.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí