una joya del siglo XV y a 150 km de un Teatro Romano
El 2 de abril de 2022 quedó marcado en el calendario de la alta sociedad española como el día en el que Álvaro Falcó (41 años) y Isabelle Junot (35) sellaron su historia de amor en un enclave lleno de historia, tradición y simbolismo.
Cuatro años después, el escenario de aquel vínculo sigue despertando interés: Plasencia, una joya medieval en el corazón de Extremadura que se transformó durante unas horas en el epicentro de una boda que muchos definieron como «real«.
La elección del destino no fue fruto del azar. La ceremonia tuvo lugar en la capital, en Palacio del Marqués de Mirabeluna construcción del siglo XV que ha pertenecido a la familia Falcó durante generaciones.
Este edificio, además de ser una de las grandes joyas arquitectónicas de la ciudad, tiene un profundo valor sentimental para el novio: sus padres se casaron en ese mismo espacio, Fernando Falcó y Marta Chávarrien los años 80. Este detalle convirtió el vínculo en un homenaje a la historia familiar.
La portada de la revista ¡HOLA! con la boda de Álvaro Falcó e Isabelle Junot.
La ciudad estuvo completamente involucrada en el evento. Más que 250 invitados, Entre ellos, rostros conocidos como Tamara Falcó, llenaron las calles del centro histórico y se alojaron en sus hoteles, dotando a Plasencia de un ambiente único.
Durante ese fin de semana, sus lugares, callejones adoquinados y edificios historicos Se convirtieron en el escenario de una celebración que combinaba elegancia, tradición y un aire casi aristocrático.
Pero más allá del eco mediático de la boda, Plasencia está un destino que brilla con luz propia. Fundada en el siglo XII, conserva uno de los conjuntos medievales mejor conservados de España.
Sus murallas, que aún rodean gran parte del casco antiguo, son testimonio de su pasado defensivo y uno de sus mayores atractivos. Pasear por ellos es como viajar en el tiempo.
Otro de sus grandes tesoros es la singularidad de tener dos catedrales: la catedral vieja, Estilo románico y gótico, y el nueva catedral, corte plateresco. Ambas conviven juntas formando un conjunto monumental que recuerda, en cierto modo, a ciudades como Salamanca.
Plasencia desde diferentes puntos de vista.
Pexels
A ello se suman sus numerosas casas palacio, entre las que destaca el propio Palacio de Mirabel, con un patio renacentista considerado uno de los más bellos del país.
Además, su ubicación lo convierte en un punto estratégico para explorar otros enclaves históricos. a algunos A 150 kilómetros está Méridacuyo sitio arqueológico fue declarado Sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1993.
Allí se alza el imponente Teatro Romano de Mérida, una de las joyas mejor conservadas del mundo romano que, dos mil años después de su construcción, sigue acogiendo representaciones durante el Festival Internacional de Teatro Clásico.
Así, el lugar elegido por Álvaro Falcó e Isabelle Junot no sólo responde a una tradición familiar, sino que resalta un destino que aúna historia, patrimonio y belleza en cada rincón.
Plasencia no fue sólo el escenario de una boda, sino el reflejo de un patrimonio que sigue vivo entre sus Murallas centenarias.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí
