200 metros de arena negra y una joya de aguas cristalinas para bucear
A más de 2.000 kilómetros del bullicio de los televisores, Vicente Vallés encuentra su refugio donde recargar pilas junto a su mujer, la también periodista Ángeles Blanco.
El matrimonio televisivo encontrado en el sureste de tenerife Tu rincón para desconectar del trabajo en tus novedades. se trata de Abadesuna urbanización que pertenece a Porís de Abona, en el municipio de Arico.
Sin embargo, todo el mundo conoce este pequeño pueblo costero bañado por las cristalinas aguas del Atlántico como Los abrigos.
El presentador de Antena 3 aquí se compró una casa hace unos años, tras quedar completamente enamorado de la zona unas Navidades.
«Lo pasamos tan bien que decidimos buscar un lugar al que pudiéramos volver con frecuencia»reconoció en entrevista para la revista de la aerolínea Binter. También aseguró que este enclave les proporciona «Calma y otro ritmo de vida.»
Centro urbano de Abades.
Y así es. Vuelve a Los Abrigitos cada vez que puede para disfrutar de la paz que ofrece este lugar ubicado A 45 kilómetros de Santa Cruz de Tenerife.
«Nos encanta el buen tiempoentonces eso de subirte al avión en Madrid con el abrigo puesto y bajarte del avión en cualquiera de las islas con las cholas [chanclas o sandalias]Bueno, es maravilloso», dijo.
Pero, más allá de ser una segunda residencia para largas temporadas, Abades es una opción que baraja Vallés para cuando le toque retirarse. Aquí podrás disfrutar del tiempo, sin necesidad de estar mirando constantemente el reloj.
El centro urbano destaca por su estética uniforme. Está compuesto por aproximadamente 800 casas blancas Construido entre finales de los 70 y principios de los 90 que contrastan con el paisaje volcánico que lo rodea.
A diferencia de los grandes núcleos turísticos del sur de la isla, Abades ofrece arrefugio lejos del bullicioideal para quienes buscan desconexión, tranquilidad y un ritmo de vida tranquilo.
Muy cerca hay un antiguo sanatorio para leprosos que nunca estuvo habitada. Este conjunto de estructuras inacabadas -incluye una iglesia con una gigantesca cruz en la cima- confiere al entorno un aire de ‘pueblo fantasma’ que despierta la curiosidad de los turistas.
Sanatorio abandonado de Abades, en Tenerife.
Durante las temporadas navideñas, Vicente Vallés puede conseguir una Baño en la playa de Los Abrigitos. A pesar de su pequeño tamaño (160 metros de largo y 40 metros de ancho), su fina arena volcánica y sus tranquilas aguas la hacen perfecta para disfrutar en familia.
La playa tiene un fácil acceso y tiene un gran zona de aparcamiento.
Pero, si algo destaca de Los Abrigiguitos es que es un auténtico joya para los amantes del buceo. Es una playa muy popular como zona de buceo debido a su facilidad de entrada al agua y la belleza de los fondos marinos.
Para comer, Abades dispone de varios bares, donde poder comer pescado y marisco fresco que viene directamente del mercado.
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