30.000 habitantes, 16 km de costa, castillo del siglo XIII y arena dorada y fina
Miguel Ríos Es historia viva de la música en nuestro país. Tras más de seis décadas subido a los escenarios, protagonizando giras multitudinarias y componiendo himnos que han marcado a varias generaciones, el artista valora ahora más que nunca la tranquilidad.
Lejos de los focos y las aglomeraciones de otros enclaves turísticos, el intérprete de Bienvenido Tiene un rincón favorito para desconectar.
Ese lugar no es otro que Rota. Este pintoresco municipio gaditano se ha convertido desde hace años en el refugio personal del cantante. Un pueblo que, con el tiempo, ha sabido mantener intacto su esencia marinera y su encanto tradicional, atrayendo a rostros conocidos del panorama cultural español.
Con un censo que ronda 30.000 habitantes Durante el invierno, la villa ofrece ese equilibrio perfecto entre la intimidad de un pueblo y los servicios de un pequeño pueblo.
Es un rincón donde nadie interrumpe la caminata matutina del artista o su café en las terrazas del casco antiguo. Aquí, el anonimato es un pacto no escrito entre los vecinos y sus ilustradores visitantes.
Pero si hay algo que enamoró a Miguel Ríos desde el primer momento es su espectacular litoral. Rota presume de ofrecer 16 km de costa ininterrumpido.
enormes playas de fina arena dorada que se funden con el azul del océano y los pinares cercanos. De lo popular playa de la costillaconstantemente premiado por la calidad de sus aguas, a los lugares más salvajes y vírgenes del Punta Candoral cantante le sobra espacio para perderse mirando al horizonte.
El patrimonio del municipio también juega un papel fundamental en su atractivo. Perderse por sus calles encaladas es como viajar en el tiempo, sobre todo cuando te encuentras cara a cara con su majestuosa Castillo de la luna, del siglo 13.
Esta histórica fortaleza, que hoy es el gran emblema de la localidad, vigila el trazado urbano
Además, el municipio se ha consolidado como un imán para otros intelectuales, músicos y escritores. Comparte atardeceres y tertulias en el Costa de la Luz con amigos profesionales es otro de los grandes alicientes para Ríos.
En sus plazas se respira cultura con naturalidad, creando un ambiente bohemio y relajado que encaja a la perfección con el espíritu libre del rockero.
La rutina del granadino en este paraíso austral es sencilla y terrenal. Lejos de las excentricidades, prefiere los placeres mundanos. Las mañanas suelen estar marcadas por largas caminatas acariciando la brisa del mar.
A la hora del aperitivo manda la buena comida gaditana. La gastronomía local, con la urta a la roteña Vino tintilla de Rota regando las sobremesas, conforma el plan perfecto para los días de verano.
No sorprende que el rockero regrese fielmente cada temporada. Rota te ofrece la pazél clima y el inspiración que todo artista necesita.
A esquina sur donde el tiempo parece detenerse y donde el padre del rock español sigue encontrando su particular melodía vital.
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