57 de la mañana y desayuno un biscote con aceite, un bollo o unos churros»
Alaska Desayuno según el día… y según la dieta. Esa es la clave de una rutina tan maníaca como efectiva que te permitirá mantenerte en forma a los 62 años sin renunciar por completo a los placeres que más te importan: panel pasteles y todo lo que ella misma llama «sucio».
El cantante tiene un sistema muy claro: tu desayuno cambia dependiendo de si estás “a dieta”, “a media dieta” o totalmente relajado.
Cuando quieras cuidarte, a primera hora optas por un sencillo galleta con aceiteuna tostada ligera que encaja en tus planes de control de peso.
Si estás en una fase más estricta, entra en juego la versión más disciplinada: batidos de proteínas y productos preparados que te indican qué tomar sin tener que pensar demasiado.
En cambio, cuando decide soltarse el pelo, el desayuno de sus sueños es el más español posible: bollería, bollos de repostería o incluso unos churrosque ella define como desayunos de «barra» que disfruta sin remordimientos.
La artista reconoce que su gran batalla no es el escenario, sino el plato: «Me gusta comer mal básicamente.«, ha llegado a admitir, describiendo una relación casi obsesiva con la comida.
Pierden sus pasteles, refrescospatatas y todo eso que sabes que no te hace bien, pero que te hace feliz por un tiempo.
Por eso necesitas dietas cerradascon menús marcados que indican qué desayunar, qué merendar y qué cenar.
Si tienes que improvisar, lo más probable es que acabes eligiendo exactamente lo que intentas evitar. Eso sinceridad crudaTan poca “postura”, es precisamente lo que conecta con miles de lectores que se reconocen en las mismas tentaciones.
Detrás de esa icónica imagen de diva nocturna hay una mujer que se levanta temprano más que muchos trabajadores de oficina.
«Me levanto a las 6:57 o 7:07 y a las 7:30 ya desayuné y preparada», confiesa. Este control militar no es casual: asegura que, si no lo tiene todo previsto, se siente abrumada y pierde el control de su día.
La organización, más que un hobby, es su escudo para que el comida, los compromisos y el cansancio no la deprimen.
Entre sus intentos por cuidarse destaca una de las propuestas que más titulares ha generado: su famoso «ChocoDieta«, un plan con productos de chocolate bajo en carbohidratos con quien afirma haber perdido más de dos kilos en cinco días.
La considera una dieta «fácil y cómoda», con cinco comidas al día y sin renunciar al capricho del chocolate, su confesada debilidad.
Su filosofía es clara: o está a dieta o se entrega al placer de la comidapero rara vez se queda a medio camino.
Cuando la dieta no está a su cargo, lo reconoce sin dramatismo: llama y pregunta «la inmundicia más grande del universo» para cenar, buscando ese momento de felicidad efímera que compense todo un día de disciplina.
Lejos de vender una vida perfecta, Alaska ha convertido sus contradicciones en una marca personal: quiere cuidarse, pero sabe que es adicta a comer mal; Organiza su día al milímetro, pero se permite atracones calculados cuando baja la guardia.
esa mezcla de disciplina y honestidad Brutal explica por qué su desayuno, esa galleta con aceite que a veces se convierte en churros, es tan interesante como su canciones: porque detrás hay una historia real de lucha, tentación y autocontrol que engancha a cualquier lector que haya iniciado mil dietas y abandonado otras tantas.
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