solo un 14% cree que la política mejorará y un 21% que lo hará la economía
Así lo refleja la macroencuesta realizada por SocioMétrica para EL ESPAÑOL con motivo del inicio del año 2026.
En enero de 2022, cuando se les preguntó por la situación política del país, el 31,3% de los españoles creía que mejoraría, frente a un 51,3% que pensaba que empeoraría y un 17,4% que pensaba que seguiría igual.
Ese tercio de optimistas se ha ido deflactando año tras año hasta quedar en torno a sólo el 14,2% en 2026.
El pesimismo empezó a hacerse patente en 2023, cuando el porcentaje de españoles que creía que la situación política mejoraría cayó de alrededor del 30% al 15,8%.
Todo ello en un contexto de fuerte incertidumbre, marcado por el estallido de la guerra en Ucrania en 2022.
Después de todo esto, en enero de 2023, el porcentaje de optimistas cayó a la mitad: apenas un 15,8% creía que la política mejoraría, mientras que un 62,0% ya pensaba que empeoraría y un 22,2% se refugiaba en «seguirá igual».
Datos similares a los de 2024, cuando sólo un 15% confiaba en una mejora.
Cabe señalar que en enero de 2025 no hay datos comparables porque EL ESPAÑOL dedicó su macroencuesta de principios de año a un especial sobre los primeros 25 años de los 2000 y el cuestionario se centró en diferentes temas. Por eso la serie histórica salta de enero de 2024 a enero de 2026,
Sin esperanza económica
Con la economía está ocurriendo algo muy parecido a la situación política: en enero de 2022, alrededor del 30% pensaba que la economía española iba a mejorar, frente a algo más de la mitad que esperaba que empeorara y una minoría que confiaba en que todo seguiría igual.
Han pasado los años y este 2026 las expectativas son peores que nunca, aunque en este caso la caída no es tan brusca.
Esa esperanza se ha ido desvaneciendo con el paso de los años hasta alcanzar mínimos históricos, alrededor del 21%. Tras caer del 29% en 2023 y del 25,6% en 2024, hoy sólo uno de cada cinco ciudadanos confía en que la economía mejorará.
Como sucedió en el contexto político, a raíz de la guerra de Putin, 2022 fue un año en el que el país vivió una fuerte crisis inflacionaria impulsada por la energía, disparando los precios de la cesta de la compra a niveles récord.
Del «mejoraré» al «seguiré igual»
En cuanto a la percepción que los españoles tienen de su bolsillo y no de la situación nacional, los datos son más positivos. En enero de 2022, alrededor del 24% confiaba en que su situación económica personal mejoraría durante el año, mientras que el 37,4% temía que empeorara y el 38,7% pensaba que seguiría igual.
Con el paso de los años y con las distintas oleadas de la encuesta, el porcentaje de los que creen que su situación mejorará se ha mantenido estancado en torno al 20%, mientras crece el bloque de los que piensan que «seguirá igual», que ya supera la mitad en casi todos los grupos.
Los datos de SocioMétrica muestran a un país que ya no busca dar un salto adelante, sino simplemente aguantar. Una situación que, entre otras cuestiones, se puede ver derivada de la crisis inmobiliaria y el aumento de impuestos de los últimos años.
Las mujeres, las más decepcionadas
La situación de conflictividad también se refleja en un análisis por sexo, grupos de edad y afinidades políticas. Llama especialmente la atención el pesimismo que invade a las mujeres, grupo que tradicionalmente ha sido el votante más fiel a Pedro Sánchez, el que le hizo cosechar sus buenos resultados en 2019 y los datos de julio de 2023.
Sin embargo, ese apoyo se ha ido erosionando en los últimos años. La publicación de informes de la UCO que incluyen conductas machistas atribuidas a líderes socialistas, como el exministro José Luis Ábalos, ha coincidido con una pérdida de confianza entre parte de este electorado femenino.
Al observar la encuesta de SocioMétrica se puede comprobar que sólo el 15,8% de los hombres y el 15,0% de las mujeres creen que la situación política mejorará, mientras que alrededor de seis de cada diez (62,0% y 62,5%, respectivamente) piensan que empeorará y poco más del 22% se resignan a que «seguirá igual».
La percepción económica, por el contrario, es algo mejor entre los hombres (el 29,0% «mejorará» y el 52,6% «empeorará») que entre las mujeres (25,6% y 48,4%, respectivamente), pero en ambos casos el bloque pesimista duplica o casi duplica al optimista.
Los datos femeninos son aún peores si vamos personalmente. Mientras que los hombres se muestran algo más dinámicos (el 24,6% «mejorará», el 32,9% «empeorará» y el 42,5% «seguirá igual»), entre las mujeres el optimismo cae al 17,5%, el 28,4% teme que empeore y una mayoría del 54,1% cree que todo seguirá igual, lo que refleja un sentimiento especialmente fuerte de estancamiento femenino.
Jóvenes pesimistas
En el análisis por edades la situación es similar. Entre los jóvenes, sólo el 21,1% cree que la economía mejorará en 2026, mientras que más de la mitad (52,6%) anticipa un empeoramiento.
En el grupo de edad de 36 a 59 años, el optimismo aumenta ligeramente hasta el 26,8%, pero el pesimismo sigue siendo mayoritario, con un 50,9%. Entre los mayores de 60 años, la confianza se desploma: sólo el 15% cree que la economía mejorará y el 54,5% cree que empeorará, lo que confirma que el escepticismo crece con la edad.
El recorte político refuerza esa lectura. Entre los votantes del PSOE, sólo el 16% confía en una mejora de la economía española en 2026, frente al 55,3% que cree que empeorará.
En el electorado del PP y Vox, el optimismo es aún más residual, como se esperaba (alrededor del 10-11%), y el pesimismo supera el 54% en ambos casos.
Es en la valoración de la situación política donde el desánimo alcanza sus niveles más altos. Incluso entre los votantes del PSOE, sólo el 21% cree que la situación política mejorará en 2026, frente al 52,4% que piensa que empeorará y el 26,6% que no espera cambios.
En la oposición, el diagnóstico es casi unánime: entre los votantes del PP, el 86% anticipa un empeoramiento político, porcentaje que se eleva al 91,1% entre los votantes de Vox.
En ambos casos, los optimistas apenas superan el 4% y el 3%, respectivamente, pintando un escenario de profundo desgaste y desconfianza generalizada en la evolución del clima político.
Ficha técnica
Se han realizado 2.216 encuestas a españoles con derecho a voto, sistema CAWI-Panel entre el 23 y el 27 de diciembre de 2025. La muestra se ha equilibrado en fases sucesivas mediante cuotas de sexo, edad, provincia y recordación de voto. El ajuste de convergencia por interacción para el total nacional es del 97% (no aplica error de muestreo ya que es un muestreo no probabilístico). El estudio ha sido realizado por la empresa SocioMétrica, miembro de I+A y dirigida por Gonzalo Adán, doctor en Psicología Social y DEA en metodología de las ciencias del comportamiento.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí