La nueva líder de Venezuela ungida por Trump era también la favorita de la CIA y las petroleras
Después de muchos años apoyando activamente a la oposicion venezolana, a la que considera legítima vencedora de las fraudulentas elecciones de 2024, Estados Unidos no ha tardado en sacrificarla en el altar de sus intereses económicos y geoestratégicos. Al menos, de momento. Tras capturar a Nicolás Maduro el pasado sábado y enviarlo a una cárcel de Brooklyn en una operación más propia de la piratería, Donald Trump ha fiado el futuro inmediato de Venezuela a su número dos: Delcy Rodríguez. Una alianza aparentemente contra natura que ha dejado a muchos perplejos, pero que cuenta con más apoyos en Washington de lo que inicialmente se presagiaba. La «tigresa» del régimen, como la llamó Maduro, vicepresidenta e hija de un guerrillero marxista santificado por el chavismo, era también la candidata predilecta a la sucesión en Caracas de buena parte de la industria petrolera de EEUU y de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), según han publicado varios medios estadounidenses.
[–>[–>[–>Bloomberg aseguraba este martes que una cohorte de ejecutivos, abogados e inversores estadounidenses ligados a la industria del petróleo y conectados con Venezuela llevaba algún tiempo trabajándose a la Casa Blanca y al Congreso para que apostaran por Delcy —como la llaman los venezolanos— como reemplazo de Maduro. Desde que asumió en 2020 la cartera de Economía, Finanzas y Petróleo, Rodríguez ha hecho de intermediaria con el sector privado, impresionando a muchos estadounidenses por el camino, que la ven como una gestora competente y pragmática. Esencialmente, la mejor baza para estabilizar la maltrecha economía venezolana y abrir su sector petrolero a las empresas estadounidenses, el principal objetivo aireado por Trump en el país caribeño. «Vamos a extraer del suelo una cantidad tremenda de riqueza», dijo el sábado el republicano al explicar el asalto militar sobre Venezuela.
[–> [–>[–>En tiempos de la Administración Biden fue Rodríguez quien lideró las negociaciones con la Casa Blanca y Chevron para suavizar temporalmente las sanciones y permitir que la petrolera estadounidense siguiera operando en el país. «EEUU ha evaluado la situación y ha llegado a la conclusión de que el único equipo con capacidad técnica, política y territorial para ofrecer resultados es Delcy y su equipo», le dijo a Bloomberg un inversor en Venezuela. También los tenedores de bonos que reclaman 60.000 millones de dólares a Caracas de 2017 veían a la abogada y diplomática como su aliada natural.
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Cooperación con Washington
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Inicialmente Rodríguez, que es también hermana del presidente de la Asamblea Nacional venezolana y una figura de interés en algunos de los casos de corrupción que salpican al entorno de Pedro Sánchez en España, condenó la agresión sobre su país con la dureza que se esperaba. Pero un día después, en vísperas de jurar el cargo como presidenta encargada y después de que Trump la amenazara con seguir los pasos de Maduro si no cumple con lo que se espera de ella, cambió el tono. El domingo se ofreció a «trabajar conjuntamente» con Washington en «una agenda de cooperación en pos del desarrollo compartido».
[–>[–>[–>Al apostar por ella en Venezuela, Trump parece no querer repetir los errores de Irak. En aquella operación de cambio de régimen, EEUU no solo acabó con Sadam Hussein, sino que desmanteló las instituciones iraquíes y el aparato de seguridad del país. El resultado fueron años de caos y una prolongada insurgencia contra las fuerzas ocupantes. En Venezuela, en cambio, se ha descabezado al régimen pero, más allá de la cúspide de la pirámide, todo sigue igual.
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Recomendaciones de la CIA
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Una serie de consideraciones que parece haber tenido en cuenta la CIA. Según publicaba el martes ‘The Wall Street Journal’, la inteligencia recomendó a la Casa Blanca en un informe reciente y clasificado apostar por Rodríguez u otros dos altos cargos no identificados del régimen como la mejor manera de preservar la estabilidad en Venezuela en caso de que se consumara la salida de Maduro.
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[–>Como apuntan algunos analistas, ni María Corina Machado ni Edmundo González, dos de los líderes de la oposicion, tienen el apoyo de los militares o las élites chavistas. «No tiene el respaldo o el respeto dentro del país», dijo Trump el sábado de Machado para negarle el testigo que muchos esperaban que le concediera. Hay quien piensa también que el magnate no le ha perdonado que aceptara el Nobel de la Paz que quiere obsesivamente para sí mismo.
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En cambio, la ascendencia de Delcy y su hermano sobre el régimen que ahora han pasado a liderar es amplia y diversa. «La red de los Rodríguez conserva influencia sobre elementos clave del aparato de seguridad, los servicios de inteligencia y el sistema judicial», escribió el pasado mes de octubre el ‘Nuevo Herald’. «Ese control es esencial no solo para hacer cumplir cualquier acuerdo con Washington, sino también para tranquilizar a los actores internos del régimen de que la cooperación con EEUU no conducirá a procesos judiciales, purgas o confiscaciones de bienes».
[–>[–>[–>Ese mismo mes el diario de Miami publicó que Delcy y su hermano ofrecieron a la Administración Trump liderar un gobierno de transición sin Maduro para aplacar la campaña ya en marcha de acoso y derribo de la Casa Blanca, una información que la nueva presidenta encargada de Venezuela negó después tajantemente.
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