Un software para optimizar la cadena de suministros del Ejército
El abastecimiento marca la diferencia en los conflictos armados. El gran ejército de Napoleón fracasó en su invasión a Rusia por no contar con los suministros necesarios -comida, agua, abrigos para el frío-; en este caso ‘La Grande Armée’ apostaba por no cargar con todo este tipo de útiles, sino conseguirlos con los saqueos a la población de las ciudades que se iban conquistando. ¿Qué ocurrió? Rusia utilizó la estrategia conocida como ‘tierra quemada’, consistente en incendiar las ciudades antes de la llegada del temible Napoleón.
Caso parecido fue el de Rommel y El Afrika Korps durante la Segunda Guerra Mundial. El general alemán utilizaba muchos recursos en sus estrategias y cuando estos empezaron a escasear -a causa del hundimiento de los barcos alemanes por parte de los británicos en el Mediterráneo- sus carros de combate se quedaron ‘secos’ e inservibles en batalla. Por esto, Robert H. Barrow, general de los Marines de Estados Unidos, decía: «Los aficionados hablan de táctica, los profesionales hablan de logística».
A buscar maneras de optimizar la salida y entrada de mercancías, así como el movimiento y la colocación dentro de la propia ‘nave’, se dedica la empresa murciana Govoy. Si bien no están plenamente integrados en Caetra, mantienen cierta relación porque han conseguido un Neotech, una subvención del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) que financia proyectos de I+D a fondo perdido por 325.000 euros. Esta línea de financiación ha sido abierta este mismo año para el apoyo al desarrollo militar con tecnologías duales.
Daniel Manzanares, uno de los jefes de la compañía, indica que mantienen conversaciones con el Instituto de Fomento de la Región de Murcia (Info), el organismo público que se encarga de impulsar el programa Caetra para los avances tecnológicos que sean útiles tanto para el ámbito militar como para el civil. Además, informa, «ganamos el premio a Emprendedor del Mes el pasado julio». «No estamos en dentro, pero ya hemos empezado a hablar con ellos», concluye.
Con los militares, ven que pueden aprovechar la necesidad de optimización y diseño de una cadena de suministros. «Sabemos que tiene cierto nivel de complejidad», afirma, «podemos ayudar a mejorarlo y también crear una desde cero», añade. No solo es útil para las mercancías, según explica, sino que se puede aprovechar para hacer más eficientes las rutas de pasajeros, ya sean militares, civiles o refugiados.
En este sentido subraya que ha visto algún sistema de este tipo para helicópteros y el movimiento de las personas de un lado a otro: «Vemos que en tiempos de conflicto hay un desplazamiento constante de personas». Consideran que, con relación a esto último, hay «margen de mejora» porque todavía no tienen un conocimiento exhaustivo.
El producto
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Aunque las aplicaciones sean muy útiles, los sistemas de gestión de almacenes existen desde hace décadas. Lo verdaderamente novedoso en este caso es la creación de un gemelo digital de toda la «supply chain» y el uso de la Inteligencia Artificial en todas sus formas. La copia digital es una herramienta que permite simular escenarios y dar a conocer cuál es el ideal. Tiene en cuenta los costes, el servicio, el tiempo y el objetivo de quien lo utiliza. «En definitiva, facilita que puedan simular la cadena de suministros perfecta en cada caso», aclara Manzanares.
Comenta que la generación de esta copia está «totalmente automatizada» gracias a dos elementos: la tecnología matemática de optimización y la inteligencia artificial. En el primer caso, se trata de una técnica que utiliza métodos y algoritmos matemáticos para encontrar la mejor solución posible a un problema; en el análisis se tienen en cuenta las restricciones y los objetivos específicos.
En el caso de la IA se emplean dos tipos: la generativa, «lo que conocemos como Chat GPT o modelos de lenguaje», traduce el dueño de la empresa; y el machine learning, «son algoritmos que hacen algo en concreto”, explica, «un caso sería la predicción de demanda», ejemplifica. Sobre «las que son como un Chat GPT», explica que tienen «esteroides». Se trata de que el sistema está entrenado con los datos de la empresa:«Conoce todo tu negocio, tu sistema logístico, lo que ha pasado y tiene el contexto al completo».
Asimismo, señala que es un «trabajador digital» que ejecuta distintas tareas. El punto diferenciador es que tiene acceso a la información más rápido que nadie y que responde a las preguntas que se le hagan sobre el proceso logístico al completo. «Oye, ¿qué pasó ayer con esta ruta?, y te responde con los errores que se cometieron y posibles soluciones», ejemplifica.
Otro aspecto destacado es la generación de software en tiempo real. El ‘empleado virtual’ puede elaborar gráficas de todo tipo para hacer más sencillo el entendimiento de los datos recopilados. «Imagínate que hay un dato que no estés siendo capaz de entender, pues le pides una visualización y te la genera», agrega.
La comercialización del software no se produce como el traspaso de un bien determinado, sino que se paga una ‘suscripción mensual’ que permite el acceso. Esto es debido a que se trata de un sistema en la nube y que solo requiere otro pago al principio que es la «personalización, adaptación e integración» a las necesidades de la empresa. De los servidores, por otro lado, se encargan desde Govoy.
De igual manera, ofrecen formaciones continuas. «Tenemos gente en el equipo que te ayuda a utilizarlo y qué te sugiere, por ejemplo, un reto nivel de compañía y los métodos para solucionarlo con nuestro software», expresa. De acuerdo con su criterio, el suyo es un negocio muy rentable porque «se licencia» y cada cliente dura mucho, por lo general. También entiende que si sacan beneficios es gracias a «contar con gente experta que nos ayuda a sacar el máximo rendimiento».
«La inteligencia artificial sabe en el 91% de los casos si el cliente va a pedir algo»
La firma está compuesta por tres jóvenes con profundos conocimientos en el sector, pero también de otras áreas complementarias como la física o la matemática. Es de Perogrullo que España tiene un claro problema del exceso de cualificación, pero el conocimiento nunca sobra. Clara prueba son los tres miembros de Govoy que han sabido aprovechar sus estudios para aplicarlos en otras áreas y de esta manera dar a luz a un producto que destaca por lo innovador y versátil. Casi todas las empresas tienen almacenes, o en su ausencia, un entramado logístico que necesita ser optimizado para incrementar la productividad
¿Tienen presencia internacional o piensan tenerla?
Estamos en el mundo gracias a empresas españolas que operan en Portugal. Es decir, dos de nuestros clientes están en el país ibérico, con lo cual, trabajamos también con ellos.
¿Cuáles son los principales proyectos o ideas de cara al futuro?
Queremos expandir nuestros productos con el machine learning. Queremos hacer crecer nuestro catálogo y ser capaces de ser no solamente buenos en la parte de transporte, sino también en área de aprovisionamiento, gracias a predecir la demanda de manera muy precisa. Básicamente, buscamos decirle a los retailers qué productos van a necesitar y en qué tiendas en concreto. Ayudarles en esa provisión.
¿De dónde sale la inteligencia artificial que utilizan?
Es complejo. Si hablamos de IA generativa, los modelos funcionales están concentrados en las grandes tecnológicas porque la cantidad de datos que se requieren para entrenarlos son enormes y es inasumible para una sociedad fuera de Google, Open AI, Microsoft o Meta. Por esto, utilizamos el API de Open AI, el Chat GPT, la de Google, Gemini, o hasta de la de Twitter. Si hablamos de Machine Learning, sí que desarrollamos nosotros nuestros propios modelos porque son algoritmos que consumen menos datos y el coste del entrenamiento es asumible para nosotros.
¿Me podría poner un ejemplo de cómo sería el proceso de entrenamiento y el posterior lanzamiento?
Lo primero es detectar el problema que debemos resolver; saber si se trata de un fallo de predicción, uno de descripción o uno descriptivo. Por poner un ejemplo, tenemos un modelo que puede predecir si una farmacia le va a hacer un pedido a una distribuidora en un turno de un día, es decir, en el turno de mañana; en el 91% de los casos sabemos si el cliente va a pedir o no. Volviendo con el entrenamiento, se recaudan todos los datos, se limpia y se hacen pruebas. O sea, se ponen sobre la mesa una serie de modelos y vemos cuáles están funcionando mejor. Luego, vamos viendo qué datos son más importantes.
¿Los datos son solo de la actividad de la empresa?
No, hay dos tipos de datos: los endógenos y los exógenos. Los primeros son los que te da el cliente: días que han llegado pedidos, cuánto se pierde económicamente, qué se pide, etc. Luego hay datos exógenos, como puede ser la meteorología, índices de consumo, índices de enfermedades, el estado de la gripe. De estos datos nos encargamos nosotros. El objetivo final es utilizar modelos que aprendan por sí solos. Se trata que vayan entrenando de manera automática.
¿Considera que hay conciencia en la Región de Murcia con la implementación de las nuevas tecnologías?
Yo diferenciaría entre pymes y grandes empresas. En las grandes hay una conciencia bastante alta y en la pequeña esto no lo he visto, desde mi experiencia. Es verdad que la tecnología es un problema de rico. Las pequeñas tienen que ir apagando el fuego día a día, eso no te deja centrarte en implementar nuevas cosas. Es complicado invertir recursos en esto, pero a la larga tiene unos beneficios muy altos, es muy rentable.
¿Faltan subvenciones para que las pequeñas empresas puedan arriesgarse con esto?
Las ayudas son fundamentales, yo tengo el caso de una pyme que le costaba un montón dar el paso y adoptar nuestros sistemas y gracias a una subvención lo hizo. Creo que la dificultad con las subvenciones no es tanto el hecho de que haya o deje de haber. Yo considero que hay bastantes, pero es difícil encontrarlas. Otra parte negativa son los tiempos, demasiado largos algunas veces. También dificulta que en muchas ocasiones se tenga que adelantar el dinero, eso provoca que muchas empresas no se atrevan a dar el paso.
¿Les facilita la vida en cuanto a la toma de riesgos ser una pyme?
Exactamente, comentamos que nuestra ventaja competitiva es la tecnología, pero no es cierto, nuestra ventaja real es que podemos llegar un día y tirar absolutamente todo el código que tenemos a la basura y empezar de nuevo. Nos aporta dinamismo y más velocidad en los procesos. Las grandes empresas nos valoran muchísimo porque ponemos a funcionar nuestros productos en apenas 15 días. Ellos están acostumbrados a tiempos larguísimos y a mucha política interna. Nosotros no hacemos reuniones internas, si hace falta hablar algo, se habla en el momento. En resumen, es mucho más natural y rápido
Están creciendo, ¿da vértigo?
Más miedo me da no crecer. Pero sí, da un poco de vértigo cuando la inversión es mucho más grande y cada vez se habla de órdenes de una magnitud económica bastante más grande. Al final, las personas no estamos acostumbradas a manejar esa cantidad de dinero tan grande en nuestro día a día. Pero da más terror cuando al empezar no tienes ningún cliente.
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