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Chile en (12 + 1) visitas imprescindibles

Chile en (12 + 1) visitas imprescindibles
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  • Publishedenero 9, 2026



Chile es un país que no se recorre, se atraviesa. Un territorio largo y diverso donde el paisaje cambia de forma radical en apenas unos kilómetros y donde la naturaleza marca el ritmo de la vida cotidiana. Desde islas volcánicas perdidas en mitad del océano hasta glaciares que avanzan lentamente hacia el mar austral, Chile concentra algunos de los escenarios más extremos y fascinantes del planeta.

Coincidiendo con el reciente lanzamiento del especial dedicado a Chile de Descubrir, este viaje reúne algunos de los enclaves que mejor condensan el carácter del país y su capacidad para sorprender, emocionar y dejar huella en quien lo recorre.


Isla de Pascua (Rapa Nui)

Ubicación: Región de Valparaíso.

Sus colosales moáis, guardianes de piedra que miran hacia el interior de la isla, reflejan el esplendor de la civilización rapa nui, que alcanzó su apogeo entre los siglos XI y XVII en el rincón más remoto del océano Pacífico. Levantados sobre los ahu, los moáis simbolizaban el poder y la protección de los ancestros en una sociedad que desarrolló una organización compleja pese a la limitada superficie de la isla.

La energía de sus volcanes, el misterio aún no resuelto de la escritura rongorongo y la imponente presencia de sus centros rituales, como Orongo, vinculado al culto del hombre-pájaro, revelan una cultura profundamente conectada con los ciclos del mar y las estrellas. Tras el colapso demográfico y cultural sufrido en los siglos XVIII y XIX, los vestigios de Rapa Nui siguen siendo hoy un testimonio universal de ingenio, espiritualidad y resiliencia. Una visita a la isla es adentrarse en uno de los lugares más mágicos del planeta.


Desierto de Atacama

Ubicación: Región de Antofagasta.

El desierto de Atacama es el más árido del mundo pero, paradójicamente, es una fuente inagotable de vida y belleza. Sus paisajes surrealistas, pintados por el viento y el sol, son un lienzo de salares infinitos, lagunas de colores y valles que parecen de otro planeta. Al atardecer, el cielo se tiñe de tonos imposibles, mientras que la noche revela un firmamento tan claro que te hace sentir minúsculo.

El desierto de Atacama ofrece un sinfín de maravillas naturales, desde el paisaje lunar del Valle de la Luna y las columnas de vapor de los géiseres del Tatio, hasta las lagunas altiplánicas con flamencos y los vastos salares de Atacama que, al amanecer, crean un impresionante efecto de espejo. Estos lugares brindan experiencias visuales únicas y son un testimonio de la belleza surrealista de esta árida región.


Santiago

Ubicación: Región Metropolitana de Santiago.

Enmarcada por la imponente Cordillera de los Andes, la capital de Chile se despliega con barrios bohemios como Bellavista, Lastarria o Yungay, llenos de centros culturales de vanguardia y parques tranquilos que invitan a la reflexión. Su corazón latente es la Plaza de Armas, mientras que el Cerro San Cristóbal ofrece una vista panorámica que abarca desde los rascacielos hasta los picos nevados.

El Museo Chileno de Arte Precolombino alberga una de las colecciones más importantes de América Latina, con piezas que cuentan la historia de los pueblos originarios del continente. También en el centro histórico, el Palacio de La Moneda, sede del gobierno, ha sido testigo de momentos cruciales de la historia chilena.

La vida nocturna tiene en Santiago un pulso propio: bares de autor, locales de música en vivo y clubes que se concentran en Bellavista, Providencia y el barrio Italia, convirtiendo a la ciudad en un punto de encuentro para chilenos y viajeros. Santiago sigue conservando la esencia entera de un país.


Valparaíso

Ubicación: Región de Valparaíso.

Valparaíso es un caos encantador. Sus cerros, salpicados de casas de colores y laberínticas escaleras, parecen desafiar la gravedad. Sus rincones, murales y grafitis son el lienzo de una urbe que se reinventa constantemente. Los ascensores, reliquias de otra época, te transportan a miradores con vistas al mar.

Aquí, el sonido de los barcos y el aroma salino se mezclan con la música callejera, creando una atmósfera única y artística que la UNESCO ha reconocido como Patrimonio de la Humanidad. Es la puerta de entrada marítima al país y se encuentra a un paso de su vecina, la más moderna y turística Viña del Mar, creando un contraste cultural y paisajístico fascinante.


Puerto Varas

Ubicación: Región de Los Lagos.

Conocida como la “ciudad de las rosas”, Puerto Varas se asienta a orillas del inmenso Lago Llanquihue, con los volcanes Osorno y Calbuco como guardianes perfectos. Su arquitectura de influencia alemana le da un toque distintivo que se funde con el paisaje lacustre.

La tranquilidad del lugar y la majestuosidad del entorno natural invitan a la introspección. Las vistas del lago, que reflejan los volcanes, cambian con cada hora del día, creando postales inolvidables de una de las zonas más bellas del sur de Chile, ideal para los amantes del agua y la montaña.

Descubriendo Puerto Varas: la puerta de la Patagonia chilena

Nada más llegar a Puerto Varas, el volcán Osorno me dio la bienvenida con su cumbre nevada brillando bajo un cielo despejado. Era como si se hubiera vestido de gala para impresionarme, radiante y majestuoso, dominando el horizonte.


Lago General Carrera – Capillas de Mármol

Ubicación: Región de Aysén.

La Carretera Austral es una de las rutas escénicas más impresionantes del mundo, una travesía que se adentra en el corazón de la Patagonia indómita. Más que un camino, es un viaje a través de bosques milenarios, glaciares colgantes y fiordos inexplorados, donde la naturaleza se muestra en su estado más puro. A lo largo de sus 1.240 kilómetros, cada curva revela un nuevo paisaje sobrecogedor.

Dentro de este recorrido épico se encuentra una de sus joyas más resplandecientes: las Capillas de Mármol. Estas formaciones geológicas son una obra maestra de la naturaleza, esculpida a lo largo de miles de años por las aguas turquesas del Lago General Carrera. Las cuevas, con sus vetas de mármol de distintos tonos, parecen una catedral de piedra que se eleva desde el lago. La navegación en botes pequeños o en kayak permite explorar cada rincón, revelando la belleza de las capillas, la catedral y la caverna.


Araucanía

Ubicación: Región de La Araucanía.

La Araucanía es el corazón de la cultura mapuche, una tierra de resistencia, tradiciones ancestrales y paisajes sagrados. Aquí, los bosques de araucarias milenarias se elevan como gigantes prehistóricos, mientras que los volcanes, como el Villarrica, se erigen majestuosos.

La poeta Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura, le dedicó varios poemas a esta región, cautivada por su belleza y la solemnidad de su naturaleza. Los lagos y los ríos serpentean entre valles y montañas y en cada rincón se siente la profunda conexión de la gente con su tierra. Es un viaje al pasado y al alma de Chile.


Torres del Paine

Ubicación: Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

Llegamos al paisaje más famoso de Chile, al destino más soñado por senderistas y montañeros de todo el mundo. Torres del Paine es un santuario de la naturaleza, un escenario épico de picos graníticos, glaciares azules y vastas estepas.

Sus formaciones icónicas, como las Torres y los Cuernos del Paine, se levantan desafiantes. Aquí, el viento patagónico, a veces violento, te susurra la historia de la Tierra. El parque es un paraíso para el senderismo, un lugar para sentirse vivo y en armonía con la fuerza bruta de la naturaleza.


Glaciares de Tierra del Fuego

Ubicación: Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.

En el confín del mundo, donde la tierra se quiebra en canales helados y el mar austral atraviesa fiordos que parecen no tener fin, se alzan los glaciares chilenos de Tierra del Fuego. Son gigantes de hielo que descienden desde la cordillera Darwin, una de las masas glaciarias más extensas y salvajes del hemisferio sur fuera de la Antártica, y se desploman en paredones azulados sobre el mar.

Entre los más imponentes se encuentran el glaciar Marinelli, uno de los que más rápidamente retrocede en toda la Patagonia; el glaciar Garibaldi, encajado entre montañas escarpadas que se precipitan hacia un fiordo estrecho; y el glaciar Águila, que se derrama desde un circo de roca hacia una laguna turquesa. Más al sur, los glaciares Holanda, Italia y Francia componen un anfiteatro helado que cae en cascada hacia los fiordos del fiordo de las Montañas, un territorio casi intacto donde la naturaleza se impone con fuerza primaria.


Valle de Cochamó

Ubicación: Región de Los Lagos.

Conocido como el “Yosemite chileno”, el Valle de Cochamó es un paraíso de granito, bosques milenarios y ríos de aguas cristalinas. Sus paredes de roca maciza atraen a escaladores de todo el mundo, mientras que los senderos que cruzan el valle ofrecen una inmersión total en la naturaleza salvaje. El silencio aquí es tan profundo que te permite escuchar el murmullo del viento en las copas de los árboles y el fluir del río.

En su corazón late La Junta, una pradera almendrada entre paredes verticales de roca donde confluyen senderos de trekking, escalada y cascadas escondidas. Frente a ti se recorta el perfil del cerro Trinidad, el Anfiteatro y el icónico Arcoíris, formaciones de granito que atraen a escaladores de todo el mundo. Además, cerca del valle se encuentran otros lugares imperdibles, como las Termas del Sol, aguas termales que emergen entre bosques y cascadas; el Lago Tagua Tagua, bordeado por acantilados escarpados y rutas escénicas; y el Parque Tagua Tagua, una reserva privada desde donde se accede al valle y permite combinaciones de senderismo y navegación.


Parque Nacional Lauca

Ubicación: Región de Arica y Parinacota.

En las alturas del altiplano de Arica y Parinacota, donde la atmósfera se vuelve transparente y los colores se intensifican, se despliega el Parque Nacional Lauca. Con más de 137.000 hectáreas, este santuario de la biosfera protege lagos, bofedales y volcanes que parecen custodiar el cielo.

El Lago Chungará, el lago no navegable más alto del mundo, refleja el blanco eterno del volcán Parinacota, mientras bandadas de flamencos pintan de rosa la superficie. Vicuñas, guanacos, suris y vizcachas conviven con una avifauna única en un ecosistema de altura que ha sido el hogar ancestral de comunidades aymaras.


Viñedos del Valle de Colchagua

Ubicación: Región de O’Higgins.

El Valle de Colchagua, en el corazón de la región de O’Higgins, se ha convertido en sinónimo de vino chileno de calidad mundial. Entre suaves lomas y campos fértiles, los viñedos se extienden como un tapiz que cambia de tonalidad con las estaciones.

Las bodegas familiares conviven con proyectos de arquitectura vanguardista y la tradición se entrelaza con la innovación. Los visitantes recorren las viñas a pie, en bicicleta o a caballo, mientras degustan copas de carménère, la cepa rescatada de los campos chilenos que hoy se ha vuelto emblema nacional. El enoturismo ofrece más que vinos: es gastronomía de territorio, museos del vino, hospedajes boutique y un ritmo de vida marcado por la tierra y la cosecha.


Palafitos de Castro

Ubicación: Región de Los Lagos.

En el archipiélago de Chiloé, donde la lluvia y la niebla moldean el paisaje, las casas coloridas sobre pilotes parecen flotar entre la tierra y el mar. Los palafitos de Castro y Chonchi no son solo arquitectura pintoresca: son memoria viva de una cultura marinera que aprendió a convivir con las mareas.

Construidos en madera de alerce y ciprés, con balcones que se reflejan en las aguas de las bahías, estos barrios son testigos de un modo de vida donde lo cotidiano se mezcla con lo mítico de la cosmovisión chilota. Hoy muchos palafitos albergan cafés, galerías de arte y hospedajes, pero siguen siendo símbolo de resistencia cultural frente a la homogeneización.




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