El acuerdo sobre financiación para Cataluña reabre la brecha en Sumar
El acuerdo alcanzado entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras reabre viejas heridas en Sumar, que vivió una de sus crisis más relevantes en el verano de 2024, precisamente a raíz del pacto de PSOE y ERC para una financiación singular para Catalunya a cambio de investir a Salvador Illa. Por entonces las costuras se tensaron al máximo entre las distintas fuerzas de la coalición liderada por Yolanda Díaz. Finalmente, optaron por aplazar el debate hasta que hubiera una propuesta concreta. Un plan que, al menos en parte, ha llegado un año y medio después.
[–>[–>[–>Aquellas turbulencias han vuelto ahora, tras la inclusión de la ordinalidad en el cálculo de la financiación catalana. En esta ocasión, a diferencia de aquella, está por ver si las diferencias cristalizan en la votación del Congreso de los Diputados, que tendrá que dar el visto bueno al nuevo sistema de financiación tras su paso por el Consejo de Política Fiscal.
[–> [–>[–>En el grupo parlamentario de Sumar, la polémica surgió desde el primer minuto tras el acuerdo sobre la financiación singular, cuando Compromís y Chunta Aragonesista avanzaron su rechazo a las cesiones fiscales a Cataluña si no se solventaba también el problema de financiación de sus territorios. También Izquierda Unida se opuso, al considerar que el nuevo diseño fiscal rompía la solidaridad interterritorial, perjudicando a los territorios infrafinanciados como Andalucía, donde IU tiene más fuerza.
[–>[–>[–>
Unos discursos que a día de hoy se mantienen, pese a que el acuerdo está lejos de suponer una hacienda catalana propia, tal como reclamaban los republicanos, al no lograrse acuerdo para ceder el 100% del IRPF, tal como pedía ERC. Sin embargo, sí ha generado tensiones la inclusión del principio de ordinalidad, por el que más financiación recibe el que más aporta.
[–>[–>[–>El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía a las próximas elecciones andaluzas, rechazó este planteamiento este viernes desde Sevilla, donde dijo no compartir el principio de ordinalidad, aunque se abrió a aceptarlo como «un criterio más». «No podemos premiar a según qué territorio porque tenga mayor capacidad tributaria», defendió el candidato, que abogó por «solidaridad y equidad».
[–>[–>[–>
A vueltas con la ordinalidad
[–>[–>[–>
Desde el Gobierno ya tratan de suavizar la inclusión de la ordinalidad en el sistema de financiación autonómico. La propia ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró este viernes que sólo se aplicaría a Catalunya, para que en su caso «la posición en la que aporta es la posición en la que recibe«. Argumentó la vicepresidenta socialista, y candidata del PSOE andaluz, que la ordinalidad no se aplica en otras comunidades.
[–>[–>
[–>En un contexto marcado por la precampaña electoral en Andalucía, el discurso del agravio frente a Catalunya pesa más que nunca y está por ver si los cinco diputados de Izquierda Unida finalmente votan favorablemente a la propuesta en sede parlamentaria. Más aún cuando Podemos en Andalucía, con quien disputa el electorado de izquierdas, ya ha rechazado el acuerdo, asegurando que se trata de un «trueque electoral» y rechazando un sistema que, según el candidato morado a la Junta, Juan Antonio Delgado, «supone consolidar la infrafinanciación y limitar recursos».
[–>[–>[–>
En Compromís, con dos diputados en el Congreso -uno en el grupo parlamentario de Sumar y otro en el Mixto-, también han expresado sus dudas sobre el acuerdo. «No es suficiente», defendió Águeda Micó, la diputada integrada en el Grupo Mixto, que vinculó la reforma de la financiación a encontrar una «solución para la deuda por infrafinanciación» de la Comunidad Valenciana. Junto a Compromís, está por ver la posición d l diputado de Més per Mallorca, que hace un año y medio ya expresó sus dudas sobre la financiación singular para Catalunya. Chunta Aragonesista, que también rechazó la propuesta, perderá relevancia en el ámbito nacional ya que su único diputado, Jorge Pueyo, dejará el acta tras las elecciones aragonesas, en las que se presenta como candidato.
[–>[–>[–>Mientras, Movimiento Sumar ha tratado de mantener prietas sus filas, guardando un frágil equilibrio entre los más reticentes como IU y quienes celebran abiertamente el acuerdo, como los Comuns de Ada Colau. La postura oficial del partido de Yolanda Díaz es apoyar la medida, bajo el argumento de que supone una inyección de financiación extra para todas las regiones, pero pidiendo crear un mecanismo que obligue a las comunidades autónomas a tener un suelo mínimo impositivo para evitar lo que llaman «dumping fiscal», deducciones de impuestos que alivien la prisión fiscal para los ciudadanos de ese territorio. Un punto que todos dentro de la coalición comparten.
[–>[–>[–>
Con el objetivo de cerrar la brecha en el grupo parlamentario, el partido de Díaz elaboró un documento sobre fiscalidad, a cargo de Manuel Lago, figura muy próxima a la vicepresidenta, que fue trasladado a los partidos de la coalición y al grupo parlamentario y generó consenso, en líneas generales. Un consenso que de nuevo parece saltar por los aires de nuevo, a raíz del acuerdo con el independentismo sobre ordinalidad.
[–>[–>[–>
Pero tampoco en las filas de Sumar las filas está el debate completamente zanjado. Y es que la posición de Sumar, favorable al acuerdo, no sólo se ha visto cuestionada por formaciones aliadas sino que también despertó en su día críticas en algunas voces relevantes de sus propias filas, como la del jefe económico del grupo parlamentario, Carlos Martín Urriza, que ya hace un año y medio se opuso a la propuesta por romper la solidaridad interterritorial y poner en riesgo la autonomía fiscal del Estado. Martín Urriza, que durante unos meses llegó a ser coordinador del partido, no se ha pronunciado de momento sobre el asunto.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí