ACUERDO MERCOSUR UE | Von der Leyen y Costa viajarán el sábado a Paraguay para firmar el acuerdo comercial con el Mercosur
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, viajarán el próximo sábado 17 de enero a Asunción (Paraguay) para firmar el acuerdo comercial con los países del Mercosur al que los gobiernos comunitarios dieron el visto bueno la pasada semana, tras más de 25 años de negociaciones.
[–>[–>[–>El pacto entre la UE y el Mercosur, que integran Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, está un paso más cerca de ser una realidad. Después de que una mayoría de países del bloque respaldaran el texto el pasado viernes, Von der Leyen viajará a Asunción para sellar el trato. La imagen es enormemente simbólica, después de décadas tratando de cerrar el texto.
[–> [–>[–>«Este acuerdo marca una nueva era en el comercio y la cooperación con nuestros socios de Mercosur. Pero también es un testimonio de la resistencia y la fortaleza de nuestra relación con América Latina y nos acercará aún más», dijo Von der Leyen en un comunicado. La alemana estará acompañada por Costa, en representación de los gobiernos.
[–>[–>[–>
A ojos de la presidenta de la Comisión, el acuerdo es «mutuamente beneficioso», «aumentará la prosperidad y creará oportunidades». Para el presidente del Consejo, aportará «beneficios reales para los consumidores y para las empresas europeas» y «demuestra que los acuerdos comerciales basados en normas son igualmente beneficiosos para todas las partes«. Pero no todo el mundo está de acuerdo y el texto debe ser refrendado por el Parlamento Europeo.
[–>[–>[–>La oposición de Francia
[–>[–>[–>
«La firma del acuerdo no es el final de la historia», advirtió el presidente francés, Emmanuel Macron. «Seguiré luchando por la implementación plena y concreta de los compromisos adquiridos con la Comisión Europea y por la protección de nuestros agricultores», añadió. Francia confía en frenar el texto durante el proceso de ratificación en la Eurocámara.
[–>[–>[–>
Macron reconoció que su país ha logrado prácticamente todo lo que ha pedido. Ante la presión de los agricultores y los gobiernos europeos, la Comisión Europea ha creado un freno de emergencia en caso de que las importaciones desde los países del Mercosur tengan un impacto negativo en los mercados europeos. El texto incluye cláusulas espejo para garantizar que se cumplen los estándares de producción europeos y Bruselas hará más controles.
[–>[–>
[–>En paralelo, París —junto con Roma y otros socios— ha arrancado además un incremento del presupuesto comunitario destinado a la Política Agrícola Común para los próximos siete años, que todavía está por negociarse. También ha conseguido que la Comisión excluya los fertilizantes del modelo que impone gravámenes sobre las importaciones en base a sus emisiones de CO2, con el objetivo de rebajar los precios de los mismos y aliviar la carga de los agricultores.
[–>[–>[–>
Pendientes de la Eurocámara
[–>[–>[–>
Sin embargo, nada de esto parece suficiente para el Gobierno francés, que espera que el acuerdo descarrile en el Parlamento Europeo. El pacto con los países del Mercosur tiene dos patas. Una de ellas cubre exclusivamente las relaciones económicas y comerciales. Al ser el comercio una competencia exclusiva del bloque, solos los gobiernos y la Eurocámara tienen que darle el visto bueno.
[–>[–>[–>La otra pata regula las relaciones políticas entre ambos bloques e incluye un programa de inversiones. Este texto requiere además el respaldo de los parlamentos nacionales, un proceso que puede alargarse durante años. El acuerdo económico y comercial, sin embargo, podría entrar provisionalmente en vigor a la espera de que concluya la ratificación.
[–>[–>[–>
Francia alega que la Comisión quiere que el texto entre en vigor sin esperar a que la Eurocámara dé su consentimiento. Bruselas no ha confirmado ni tampoco desmentido que sea su intención. En paralelo, los eurodiputados decidirán previsiblemente la próxima semana si piden al Tribunal de Justicia de la UE que examine la legalidad del texto. De hacerlo, el proceso podría alargarse durante meses.
[–>[–>[–>
Un acuerdo clave
[–>[–>[–>
El acuerdo de libre comercio con los países del Mercosur se ha negociado desde 1999. Veinte años después, la Comisión logró cerrar un texto que nunca contó con el respaldo de los gobiernos europeos. Tras relanzar las negociaciones con Ursula von der Leyen al mando del Ejecutivo comunitario, Bruselas volvió a cerrar el trato en diciembre de 2024. Ha tenido que pasar más de un año para que pueda firmarse.
[–>[–>[–>
De concluirse, el texto dará lugar a la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de habitantes, y eliminará aranceles en más del 90% de su comercio bilateral. Permitirá además mejorar el acceso de las empresas europeas a las licitaciones públicas y reducir también las barreras no arancelarias.
[–>[–>[–>
El trato llega, además, en un momento clave para la UE. La guerra comercial iniciada por Estados Unidos hace ahora casi un año ha reforzado la percepción en el bloque de que hay que diversificar el comercio. La reciente intervención de Washington en Venezuela también aumenta la presión sobre los europeos para estrechar los vínculos y reforzar su capacidad de influencia en América Latina.
[–>[–>[–>
«Es más que un acuerdo comercial basado en una asociación entre partes iguales», aseguró Von der Leyen el pasado viernes. «Estamos creando una plataforma para el diálogo político que reforzará la relación entre Europa y Mercosur y permitirá una mayor sintonía con nuestros socios internacionales», sentenció la presidenta.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí